El Ferrari 512 S Modulo de Pininfarina vuelve a la vida y puedes verlo rodar en este vídeo

Aunque no necesita presentación, el Ferrari 512 S Modulo es un prototipo de competición que fue presentado en el Salón de Ginebra de 1970. Con un diseño de ciencia ficción, firmado por Paolo Martin, por aquel entonces diseñador en Pininfarina, escondía un propulsor V12 de 5.0 litros y 558 CV y presumía de hacer el 0 a 100 km/h en 3,1 segundos. Ahora, esta rara avis vuelve a la vida y rueda por primera vez sobre el asfalto casi cuatro décadas después.

Hace cuatro años, el conocido coleccionista y fundador de la Scuderia Cameron Glickenhaus, James Glickenhaus conseguía hacerse con el mítico prototipo Ferrari 512 S Modulo. Durante este tiempo, el bueno de Glickenhaus ha sometido al biplaza de competición a un profundo trabajo de restauración para convertirlo en un coche funcional. Y para nuestro deleite, lo ha grabado en vídeo en acción.

Conocido como uno de los Ferrari más raros de todos los tiempos, la afilada silueta del 512 S Modulo hace gala de unas formas y dimensiones de lo más radicales incluso para la época actual. Entre ellas destaca su bajo techo acristalado, que le otorga una altura sorprendentemente reducida y que ha sido eliminado en el modelo restaurado. Lo cierto es que siempre ha sido considerado más un ejercicio de diseño que otra cosa, pero ahora se convierte en algo más gracias al hacer del neoyorquino.

De pieza de exhibición a coche real

Sobre el papel, el Ferrari 512 S Modulo prometía cifras impresionantes que ningún deportivo de calle había podido alcanzar en los años 70: una velocidad máxima de 350 km/h y una aceleración desde parado hasta los 100 km/h en sólo 3,1 segundos. Hoy en día, esos números no son nada del otro mundo (si lo comparamos con otros hiperdeportivos), pero sí lo eran por aquel entonces.

Sin embargo, al ser un prototipo de exhibición, aquellas cifras nunca pudieron ser demostradas. De hecho, durante la mayor parte de su vida, el 512 S Modulo ha sido una de las piezas más representativas del Museo de Pininfarina hasta que Glickenhaus se hizo con su servicios.

Desgraciadamente, y a pesar de la profunda restauración, es de esperar que el fundador de la Scuderia Cameron Glickenhaus no lleve todo el potencial del Ferrari 512 S Modulo al límite, por lo que será dificil comprobar si las cifras estimadas por Pinifarina son o no reales. No obstante, verlo pasearse sobre el asfalto tras una vida de inactividad no deja de ser una alegría para todo aficionado del motor.

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