Alfa MiTo, lo probamos en Italia (parte 2)

Como ya os adelantó Daniel el otro día, probé el Alfa MiTo en el circuito de Balocco, Italia. Se trata del campo de pruebas privado de Alfa Romeo, relativamente cerca de la fábrica, situada en Turín.

Ahí pudimos probar con seguridad las bondades del nuevo subcompacto italiano esta vez contra competidores. Hubo tres pruebas, cada una más divertida que la anterior. El primer ejercicio fue de comprobar cómo funcionaba el DNA, que regula los parámetros dinámicos del coche.

Primero se hizo un slalom con un lado deslizante y el otro no, después una frenada asimétrica. Los rivales del Alfa MiTo eran un Renault Clio, Opel Corsa y Mazda2, de los cuales sólo el Corsa tenía ESP. La velocidad máxima era de 40-50 Km/h.

La primera tanda la hice con el MiTo; el slalom y la frenada fueron básicamente coser y cantar. Al hacer la prueba con el Mazda2 me reafirmé en lo que dije en su prueba, que se le va el culo, pero la diferencia con el MiTo era muy grande. El Clio no lo hizo mucho mejor, a pesar de ser una referencia en su segmento, y su dirección asistida tenía que ver.

Fue el Corsa el que se defendió mejor, pero su control de estabilidad no es tan eficaz como el del Alfa. Era más fácil de controlar que el Clio y Mazda2, pero aun así el italiano salía ganando claramente. No probé con las ayudas electrónicas desconectadas ni el Corsa ni el MiTo.

Con el DNA en modo “All Weather” el MiTo está preparado mejor que la mayoría de los utilitarios para hacer frente a climatología adversa, como precipitaciones intensas, nieve o hielo. El coche es menos permisivo, es realmente un sistema útil, y de serie. Vamos, no había mucho margen a la duda.

Naturalmente tiene sus límites pero en igualdad de condiciones se impuso. Si no llego a practicar la frenada asimétrica antes de ir a Balocco, habría perdido el control del Mazda y el Renault. También hay que decir que ambos tienen ESP en opción, habría sido interesante probarlos con dicho sistema de seguridad.

La segunda parte fue más divertida, en circuito. El MiTo se enfrentó con el BMW MINI Cooper (1.6 120 CV), Peugeot 207 THP (1.6 175 CV, en Italia no venden el de 150 CV) y Toyota Yaris TS (1.8 130 CV, no se vende en España). Todos los MiTo que conduje ese día eran 1.4 Turbo de 155 CV.

Es un circuito “grande”, no mucho más ancho que una carretera de doble sentido, y Balocco no permite hacer tanto el salvaje como Paul Ricard, las escapatorias son de césped, en otras zonas hay directamente muro. Hice dos vueltas con el MiTo, una en “Dynamic” y otra en “Normal” (el vídeo siguiente).

En el modo más deportivo pude ir a una velocidad muy alta, sin notar ningún comportamiento parásito, con una gran sensación de seguridad. Dirección, cambio, frenos… respondían de maravilla, y lo que es mejor, ya empecé a echar de menos más caballos. La 5ª apenas pude meterla unos segundos, el resto fue en 2ª-4ª a fuego. La punta fue de 170 Km/h.

En “Normal” se notaba el coche un poco más torpe, más subvirador y menos preciso, pero el ritmo posible seguía siendo muy elevado. Aun así, me gustó mucho más que el Yaris TS (siguiente vídeo), que puestos a comparar se inclinaba de más, no tenía tan buen tacto, el motor atmosférico es aburrido por debajo de 5.000 RPM, posición de conducción alta, diseño antideportivo...

En resumen, que el MiTo se lo pasaba por la piedra fácilmente en el modo “Normal”. En “Dynamic”, las comparaciones son odiosas. Costando casi lo mismo que el MiTo en Italia, no me lo pensaría, directamente. Como dijo un piloto profesional que me llevó en el Yaris, “È una macchina per le donne”.

¿Y qué hay que decir del MINI? Para empezar, que le faltaba mucho motor. La comparación más justa sería con el Cooper S, pero se sale de precio. El motor 1.6 de BMW/PSA es, teniendo al MiTo al lado, un trasto que corre poco. No sólo se notaba una diferencia en potencia, también es que el par máximo no tiene nada que ver, 230 Nm se meriendan a 160 Nm.

El MINI no pude conducirlo por falta de tiempo, pero fui de pasajero. El comportamiento de este coche es muy bueno, por encima de las posibilidades del motor, pero no pude contrastarlo. El eje trasero era más juguetón, según decían.

El 207 THP sí habría sido mejor rival para picarlos, pero no pude hacerme con él por la organización del evento. Del francés oí comentarios de una dirección más imprecisa y artificial, y me lo creo, a pesar de que en el segmento utilitario es una de las mejores que podemos encontrar.

Prestacionalmente hablando las fichas dan la victoria al MiTo aunque el motor THP de 150 CV da 10 Nm más de fuerza que el 1.4 TB. A pesar de la paliza que pegamos a los coches ninguno llegó a punto de fatiga de frenos, ya que cuando íbamos terminando el trazado a 170 Km/h algo de aire les entraba. El Yaris TS no llegó a esa cifra.

En esta parte, me quedo con el MiTo en comportamiento. Es el utilitario que mejor va de todos los que he conducido, el Electronic Q2 se nota, pues se puede salir de las curvas prácticamente a fondo sin perder motricidad. De todos modos, faltaba la prueba más divertida de todas, carretera “real”.

Me llevaron a una parte interna del circuito, que simula carreteras de verdad, pero donde tienes la seguridad de que no te vas a cruzar con ningún otro coche. Es lo más parecido a que te corten una carretera para tí solito. El instructor, Fabio, me dio una lección de pilotaje en ese trazado, y quienes venían conmigo se lo pasaron teta.

Cuando llegó mi turno, excepto cuando Fabio me decía que frenase, iba casi siempre a fondo. El pequeñajo aguanta conducir a un ritmo endiabladamente alto con una confianza que muy pocos coches pueden ofrecer. A todo lo que daba el coche me sentía muy cómodo, a pesar de que si me pillasen haciendo eso en una carretera pública me mandarían de cabeza a la cárcel (Kids, don’t try this at home).

Sólo hubo un momento en el que sudé un poco, y fue en una frenada que me pasé por entrar muy deprisa, se ve en el vídeo. A pesar de que el ABS tuvo que intervenir, iba cagando leches y estábamos cuatro adultos dentro, no se descolocó para nada, ya temía perder el control, mentalmente esperaba otra curva más fácil. En cambios de apoyo y de rasante “imposibles” el coche iba tan bien que me costaba creerlo.

Cuando paré, me chorreaba la adrenalina por todo el cuerpo. Había disfrutado como un cerdo, y es que este coche permite correr mucho y encima, pensar “ya podría correr más”. Ese recorrido no lo hice con ningún otro coche, pero me convenció. A nivel dinámico recomiendo el pequeño Alfa con los ojos ya cerrados.

Me dejó impresionado. Ahora en serio, todo esto hace que tenga muy buena seguridad activa, no estoy animandoos a que conduzcais de competi. Esas cosas se hacen en circuito. Alguno pensará que dónde están las pegas. No me fijé en el consumo, me daba igual.

El coche era un poquito estrecho cuando se toman curvas a más de 100 Km/h y las ruedas van chirriando, pero vamos, que no lo considero como un “defecto”. En otras cosas ya no es tan brillante, pero en el plano dinámico no tengo nada que reprocharle. Si os fijáis en las fotos, las ruedas estaban hechas polvo, pero cuando se va de tramo a esa velocidad es lo que ocurre.

Antes de terminar, dejo como referencia la diferencia de precio del MiTo 1.4 TB con los rivales que fueron probados, pero en las versiones más parecidas en potencia-precio y con los acabados más sencillos de España:

  • Alfa MiTo 1.4 TB (155 CV): desde 18.550 ?

  • BMW MINI Cooper (120 CV): desde 19.480 ?

  • Renault Clio 3p 2.0 (197 CV): desde 20.420 ?

  • Mazda2 3p 1.5 (103 CV): desde 15.300 ?

  • Opel Corsa 3p GSi (150 CV): desde 18.820 ?

  • Peugeot 207 3p 1.6 THP (150 CV): desde 19.220 ?

  • Toyota Yaris 3p 1.3 VVT-i (87 CV): desde 10.400 ?

En resumidas cuentas, el Clio se pasa de precio si tiene 200 CV, por debajo oficialmente está un 1.2 TCE mucho más barato que el MiTo, pero de 100 CV. La versión 2.0 16v de 140 CV que probamos hace meses no tiene nada que hacer contra el MiTo a nivel de conducción. En cuanto al MINI, son casi 1.000 euros más, sale mejor el italiano. El Corsa GSi es un rival muy a tener en cuenta.

El Mazda2 juega en otra división, ese habría que compararlo más con el MiTo de 78 CV (14.700 €) usando las motorizaciones Mazda 1.3. Con el Yaris pasa lo mismo, sólo se vende con un motor 1.3 de 87 CV que sólo tiene sentido compararse con el MiTo básico, pues el 1.8 mencionado no se vende aquí. Acabo con el 207, que está con el precio más ajustado, pero lo dicho, el MiTo gana en carretera.

Si nos ponemos a valorar otras cosas como habitabilidad, equipamiento, maletero… no acabaríamos nunca. La relación coche/precio es buena teniendo en cuenta a la competencia. Si más de 3 kilos te parece caro, está el MiTo de 78 CV o el diesel de 120 CV, mas otras motorizaciones que irán apareciendo. Pero caro lo que se dice caro no es, sobre todo viendo a su rival más directo, el MINI. La casa italiana ha hecho un buen trabajo, no hay duda.

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