Ford invierte 1.000 millones de dólares en el cerebro de su próximo coche autónomo

Ford avanza con paso firme pero sin precipitarse en el mundo de la conducción autónoma, y ha invertido 1.000 millones de dólares en una startup de Inteligencia Artificial llamada Argo AI para que diseñe el cerebro que su flota de coches autónomos llevará de aquí a cuatro años.

Hace tan solo unos días, el CEO de Ford, Mark Fields, hacía pública su preocupación sobre el hecho de que la industria quiera avanzar demasiado rápido en este campo y precipitarse en un terreno que aún cuenta con puntos ciegos. Con la adquisición de esta empresa fundada por antiguos dirigentes de Google y Uber, la marca del óvalo marca su camino hacia la conducción sin conductor.

¿Sin pedales ni volante?

La empresa de Inteligencia Artificial que ha adquirido la marca tiene sede en Pittsburgh y será la encargada de diseñar un sistema de conductor virtual para hacer realidad el nivel 4 de la conducción sin conductor (lo que equivale a conducir sin manos ni pies). Estos coches pueden circular sin supervisión del conductor pero en áreas acotadas, por el momento, lo que abre una puerta a un futuro cambio de normativa.

De izquierda a derecha: Peter Rander (Argo AI), Mark Fields (CEO de Ford), Bryan Salesky (CEO Argo AI) y Raj Nair (vicepresidente ejecutivo de Ford).

La fusión entre el programa de movilidad de Ford y la robótica de Argo AI darán como fruto una nueva plataforma de software que, irónicamente, se hará de manera análoga a un ser humano, a su imagen y semejanza, pero acelerará la obsolescencia del conductor.

Algoritmos en vez de cerebro, sensores en vez de sentidos, cableado en vez de nervios, motor, frenos y volante en vez de músculos... Es la analogía de la máquina con el ser humano, pero sin que sea necesaria su presencia.

Entre los ingenieros que forman parte del proyecto de encuentra Bryan Salesky, que trabajó durante años en el proyecto de coche autónomo de Google y Peter Rander, a cargo del área de conducción autónoma de Uber. La startup podrá ceder su software de conducción virtual a otras empresas, y se espera que para final de año tenga un total de 200 empleados.

Una hoja de ruta llamada Ford Smart Mobility

2021 es el año en que Ford visualiza la puesta en escena de su vehículo totalmente autónomo y de uso compartido, y lleva varios años trabajando con varias startup para llevarlo a cabo y hacer realidad una mejora de la seguridad y una reducción en el impacto medioambiental. Los Ford del futuro serán, según los planes, asequibles, accesibles, inteligentes y conectados.

Ford ya hizo ver en su anuncio durante la Super Bowl su pretensión de avanzar hacia niveles cada vez más altos de automatización: escenifica en menos de dos minutos la eterna batalla del ser humano contra la frustración, invitándonos a ir más allá y a superar obstáculos.

Por su parte, Mark Fields hace un llamamiento a la calma (su intención es disponer de un servicio de carsharing con vehículos autónomos en un plazo de tiempo prolongado) con el único objetivo de ofrecer un producto sin fallos ni polémicas que reabran el debate sobre si realmente esta forma de no conducir reducirá la siniestralidad y sobre si estamos preparados para dejar el control en manos de una máquina.

Fuente | Ford
En Motorpasión | Ford no quiere prisas: Mark Fields teme que las marcas se precipiten con la conducción autónoma| Ford se sube al carro autónomo y ya ha puesto fecha a su primer coche sin volante

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