
El vehículo permanecía enterrado desde 1945 en una antigua base militar alemana junto al mar del Norte
Conserva parte de su pintura de camuflaje, las orugas e incluso marcas que podrían corresponder a 17 carros enemigos destruidos
Bajo la arena de la costa del mar del Norte, entre Noruega y Dinamarca, seguía oculto uno de los vehículos blindados más emblemáticos de la Segunda Guerra Mundial (II GM). Un equipo de obreros lo descubrió durante unas obras en la base aeronaval de Nordholz, en el distrito alemán de Cuxhaven, donde llevaba enterrado desde el final del conflicto convertido en una auténtica cápsula del tiempo sobre orugas.
Se trata de un Sturmgeschütz III (StuG III), un cañón de asalto del que Alemania llegó a fabricar más de 9.300 unidades y que terminó convirtiéndose en uno de los blindados más utilizados por la Wehrmacht. Lo más sorprendente de este increíble hallazgo es su estado de conservación: a pesar de sus casi 29 toneladas, mantiene prácticamente intacta su estructura y todavía conserva parte de la pintura de camuflaje original.
Sin duda, algo extraordinario después de haber pasado 80 años sepultado cerca de la costa y expuesto a un entorno que, en teoría, debería haber acelerado su corrosión.
Mucho más que un blindado: una cápsula del tiempo de la Segunda Guerra Mundial
Los arqueólogos que lo han analizado lo consideran uno de los hallazgos más importantes de los últimos años porque no se han encontrado simples restos o piezas del blindado, sino el vehículo prácticamente completo. Su cañón todavía conserva 17 marcas blancas que, según los especialistas, probablemente corresponden al número de carros enemigos destruidos por su tripulación antes de quedar fuera de combate.
Cabe señalar que el StuG III fue uno de los vehículos blindados más importantes del ejército alemán. Aunque a menudo se confunde con un carro de combate, en realidad era un cañón de asalto pensado para apoyar a la infantería. Así, su rasgo más característico era la ausencia de una torreta giratoria: para apuntar debía mover todo el vehículo mediante las orugas.
Esa solución simplificaba la fabricación, reducía costes y permitió producirlo a gran escala, convirtiéndolo en uno de los blindados más numerosos de la guerra. El arqueólogo Andreas Hüser, responsable del patrimonio arqueológico del distrito de Cuxhaven, pudo acceder al interior del blindado poco después de su recuperación.
Describió el habitáculo como un espacio “muy impresionante” y “opresivamente angosto”: un espacio donde convivían conductor, comandante, artillero y cargador rodeados de munición y componentes. El propio enterramiento creó un microambiente que protegió el acero durante décadas, permitiendo que todavía se conserven partes del camuflaje original, las orugas y numerosos elementos mecánicos.
Ni siquiera eliminarán la arena que lo ha protegido durante 80 años
Los investigadores creen que el blindado fue enterrado deliberadamente tras la capitulación de Alemania en 1945, ya que durante las labores de desmilitarización, las fuerzas aliadas optaron en muchos casos por sepultar vehículos y armamento capturados para acelerar el desarme del país. Según el arqueólogo Henning Haßmann, “este tipo de hallazgos ayuda a reconstruir un periodo del final de la guerra del que existen relativamente pocos testimonios materiales”, complementando lo que cuentan los documentos históricos.
Los restauradores aseguran que no pretenden devolver el blindado a su aspecto original, sino que cuando sea trasladado este verano al Museo del Tanque de Münster, será sometido a un tratamiento de conservación que preservará incluso parte de la arena con la que ha permanecido enterrado ocho décadas.
Después pasará a formar parte de la colección del Museo de Historia Militar de la Bundeswehr, en Dresde. Allí, además de ser una valiosa pieza de ingeniería militar para la colección, también será un testimonio de cómo Alemania intentó borrar las huellas materiales de la guerra y de cómo la arqueología sigue recuperándolas 80 años después.
Imágenes | A. Hüser/Distrito de Conservación de Monumentos Arqueológicos de Cuxhaven
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