General Motors, acusada de saber desde 2005 que había problemas de calidad en el arranque

Según publica Reuters, los legisladores de Estados Unidos han acusado a General Motors de conocer desde 2005 los problemas de calidad que afectaban a los productos de la marca y que se han ido plasmando en sucesivas llamadas a revisión; la más llamativa de ellas, la del problema de los bombines defectuosos, por el cual la llave de contacto giraba por sí sola y desconectaba el motor y los sistemas electrónicos mientras el vehículo se encontraba en movimiento.

La prueba de estas acusaciones son unos mensajes de e-mail que alertaban de una gran llamada a revisión que sería necesaria en un problema del sistema de arranque que se acababa de descubrir. Se estima que este problema dio lugar a 13 muertes durante la pasada década.

Según se ha dado a conocer ahora, una empleada de General Motors llamada Laura Andres envió en 2005 un aviso a 11 ingenieros, según el cual el motor del Chevrolet Impala Special que conducía ella misma se caló al pasar de una calle pavimentada a un camino de grava. Un técnico le revisó el coche y le advirtió de un posible problema con el sistema de arranque. En su correo, Andres lo explicaba así:

Creo que es un serio problema de seguridad, especialmente si este contacto se ha utilizado en varios programas. Creo que va a ser una gran llamada a revisión.

Entre los destinatarios de su mensaje se encontraba el Vicepresidente de ingenieros de General Motors para Norteamérica, Ed Koerner, que había accedido al cargo sólo un año antes. Se retiró en 2009 y por el momento no ha sido posible contactar con él, pero todo parece indicar que el asunto pasó absolutamente desapercibido.

¿Qué se hizo desde 2005 hasta 2014?

De hecho, la primera llamada a revisión para el modelo Impala que conducía Andres no se realizó hasta esta misma semana, lo que da cuenta de cómo este mensaje fue absolutamente ignorado por General Motors. La investigación que se ha llevado a cabo concluye que el gigante de la automoción pasó por alto durante casi una década los avisos de este fallo que resultó mortal.

Desde la presidencia, Mary Barra explicaba ayer lo siguiente: "Ahora mismo lo importante es que, por lo que respecta a los paros del motor, se consideran un problema de seguridad, y si es por ese defecto, tomaremos medidas". De hecho, las medidas ya se han venido tomando: desde que salió a la luz el problema ha habido 15 despidos entre cargos bajos y medios. Ningún alto ejecutivo se ha ido a la calle por este asunto.

Ray DeGiorgio figura en la lista de los trabajadores despedidos. El ex ingeniero de General Motors, que en su día recibió el e-mail de Andres, aprobó un diseño de bombín que no cumplía con las especificaciones de la empresa. Más tarde aprobó un nuevo diseño sin cambiar el número de identificación del componente, un hecho inaudito en este sector. ¿Ha sido un cabeza de turco en este asunto o un error como este puede tener un único responsable en una casa tan grande como es GM? Sea cual sea la respuesta, la firma americana no sale bien parada.

El dedo de GM apunta a los trabajadores

El investigador contratado por General Motors, Anton Valukas, entregó hace unas semanas un informe que concluye que los trabajadores de General Motors no supieron ver el alcance del problema detectado y no lo comunicaron a sus superiores. La presidenta, Mary Barra, dice haber tenido conocimiento de todo esto en diciembre de 2013, aunque no supo los detalles hasta el mes de enero.

Ahora mismo la lupa está puesta sobre General Motors, no sólo en el sentido de averiguar qué pasó para que un error tan peligroso pasara inadvertido pese a las advertencias internas, sino sobre todo por el número de vehículos que puede haber todavía en riesgo sin que se sepa a ciencia cierta hasta dónde llegará la big recall que anunció en su día Laura Andres.

De hecho, la máxima preocupación se encuentra en la posibilidad de que haya otros problemas de seguridad latentes. Hay otros fabricantes en el punto de mira: sin ir más lejos, en Fiat se investiga a Chrysler por un posible problema en el sistema de arranque que desconecta los airbags cuando hay una colisión. De momento no ha habido fallecidos por esta causa, pero el asunto se contempla con preocupación.

Dinero para las víctimas

Mary Barra, en una reciente reunión de accionistas. Foto: General Motors

En el marco de esta nueva oleada de preocupación en torno a la seguridad de los vehículos General Motors ya se está planteando la creación de un fondo de compensación económica para las víctimas de este tipo de siniestros. Mary Barra lo anunció ayer, en medio de una declaración que asumía los errores de la marca y prometía mejoras para el futuro.

Por su parte, los comisionados que andan revisando todo este escándalo industrial no quitan ojo de encima a la cuestión. Y es que este asunto viene de 2005 y quizá se esté liquidando ahora, pero visto lo visto las verdaderas consecuencias no se acabarán de zanjar hasta de aquí a bastante tiempo.

Por una parte, está el fondo de compensación económica, que es lógico que se lleve a cabo (qué menos); por el otro, están las implicaciones legales que puedan tener los siniestros mortales debidos a esta casi evidente negligencia; finalmente, está la necesidad de establecer mecanismos que impidan que algo así vuelva a suceder. No será sencillo.

En Motorpasión | General Motors: cuando un abogado, un mecánico y un ingeniero destaparon un escándalo industrial

También te puede gustar

Portada de Motorpasión

Ver todos los comentarios en https://www.motorpasion.com

VER 4 Comentarios