
Varios agentes del GEDEX abandonaron una jornada escolar en Pamplona para desactivar el artefacto, que seguía cargado
Una jornada pedagógica de la Guardia Civil con más de 250 niños en Pamplona ha tenido un giro inesperado: dos especialistas del Grupo de Explosivos (GEDEX) tuvieron que abandonar la exhibición para acudir de urgencia a un viñedo en Villatuerta. Un agricultor había encontrado un proyectil que podía seguir cargado 150 años después.
Y lo estaba. Los artificieros tuvieron que montar un operativo para destruirlo de forma controlada. No era una bala perdida de la Guerra Civil, sino un proyectil que apuntaba a pertenecer a las Guerras Carlistas. Que estuviera en aquel viñedo no era casualidad: está en una zona que hace siglo y medio fue escenario de batalla, plagada de trincheras, fuertes y posiciones de artillería.
Un proyectil de 150 años que todavía estaba cargado
La semana pasada, la Guardia Civil de Navarra estaba realizando una exhibición para escolares en la Plaza de los Fueros de Pamplona. Monturas y hasta una moto acuática en el menú. Pero cuando los dos especialistas del GEDEX tuvieron que abandonar la demostración, los agentes pasaron a explicar a qué se dedica este grupo del cuerpo armado: actúan ante amenazas de explosivos, pero también ante hallazgos de artefactos históricos, como, por ejemplo, bombas de la Guerra Civil.
En este caso, era mucho más antiguo. Lo que habían encontrado en una finca de viñedos de Legardeta, en Villatuerta, era un proyectil de unos 8 cm de largo. Tras examinarlo, determinaron que se trataba de una pieza de sección hexagonal y sistema Whitworth, empleada a finales del siglo XIX. De ello dedujeron que podría estar relacionada con las Guerras Carlistas.
El nombre lo toma del británico Joseph Whitworth, que patentó en 1854 un ánima, o interior del cañón, de sección hexagonal en lugar del rayado circular habitual. Este diseño permitía que el proyectil se ajustara en el ánima como un tornillo y rotara al ser disparado, mejorando su alcance y precisión. Este sistema se exportó a diferentes ejércitos entre 1860 y 1870, justo en el periodo previo a la Tercera Guerra Carlista.
Lejos de ser una inocente reliquia bélica, los especialistas del GEDEX comprobaron que aún tenía carga. Entonces tuvieron que destruirlo, mediante una explosión controlada, para evitar daños. A mediodía ya habían terminado, como también la exhibición escolar a 40 km en la que habían empezado la mañana.
El suelo del norte de España sigue devolviendo munición carlista
Lo que hoy son prósperos viñedos en la Finca Legardeta, que se extienden más de 100 hectáreas a 40 km al suroeste de Pamplona y donde se cultiva Tempranillo, Garnacha y Chardonnay, fue escenario de un largo enfrentamiento armado entre 1872 y 1876. El enclave navarro donde se sitúa Villatuerta está en el entorno del frente de Estella, uno de los principales bastiones de la Tercera Guerra Carlista.
En su término municipal se ubica el Monte Esquinza, que fue una posición estratégica clave: el 25 de junio de 1874 las tropas liberales tomaron allí las posiciones carlistas. De hecho, en esta cumbre se construyeron cuatro fuertes, entre ellos el fuerte Princesa de Asturias. Situado a 683 m, era una posición específica de artillería, pues dominaba gran parte del valle. Se levantó entre febrero y junio de 1875, tras la derrota en la Batalla de Lácar.
En 2016, en este fuerte comenzó un proyecto de excavación arqueológica impulsado por el Ayuntamiento de Villatuerta y desarrollado por el Grupo de Investigación de Patrimonio Construido (GPAC), de la Universidad del País Vasco. Estos trabajos descubrieron estructuras ocultas, como almacenes de munición, y se acondicionó el recinto para que pueda visitarse. Con una estructura de cruz griega, tenía adosada una luneta pentagonal de 28 m donde se emplazaba la artillería.
Además de documentar nuevos elementos constructivos originales, también se encontraron restos de armamento y proyectiles asociados a fusiles Remington modelo 1871. No extrañaría por tanto que el proyectil encontrado ahora en el viñedo pudiera estar relacionado con esta contienda y que no fuera detectado por las prospecciones metálicas realizadas durante el proyecto.
La gran mayoría de los artefactos que se hallan en España suelen ser de la Guerra Civil, siendo los de origen carlista más escasos. Pero este nuevo proyectil se suma a otros detectados en la zona. En Lorca, cerca de Estella, el GEDEX también desactivó hace siete años un "proyectil de tetones de a 8 cm" que databa del mismo periodo. En 2022, esta sección de la Guardia Civil de Navarra recuperó y destruyó un proyectil de 160 mm de calibre y 30 kg encontrado en el interior de una vivienda. Igualmente se certificó que el artefacto provenía de las guerras carlistas, firmando más de 140 años de antigüedad.
Más allá de su valor histórico, este tipo de proyectiles puede ser peligroso: en caso de dar con uno, no hay que tocarlo ni moverlo, sino dar aviso a la Guardia Civil para que los especialistas lo retiren.
Imágenes | GEDEX,
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