
Cámaras inteligentes, sensores térmicos y señales luminosas para detectar fauna salvaje cerca de la calzada y advertir a los conductores
Los animales salvajes se han convertido en un problema cada vez más habitual en las carreteras españolas. Sólo en 2024 se registraron 36.087 siniestros de tráfico con animales implicados, una cifra que prácticamente duplica la de hace una década. La mayoría se produce en carreteras convencionales y el 98 % corresponde a atropellos directos. Ahora, Álava quiere probar una solución tecnológica para intentar evitar que estos encuentros terminen en accidente.
La iniciativa parte de Mobility Lab, el centro de innovación en movilidad y logística impulsado por la Diputación Foral de Álava y el Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz. Su objetivo es encontrar un sistema capaz de detectar animales salvajes cuando se aproximan a una carretera y avisar a los conductores con suficiente antelación para que puedan reducir la velocidad.
Cámaras con inteligencia artificial para detectar animales en la carretera
Todavía no se ha elegido la tecnología que se utilizará, pero entre las posibilidades que contempla el proyecto figuran cámaras equipadas con inteligencia artificial capaces de reconocer animales, sensores térmicos o infrarrojos que detecten su presencia y dispositivos acústicos o luminosos que se activen cuando exista riesgo de colisión.
Otra de las opciones sería instalar sensores junto a la calzada para que, cuando detecten la aproximación de un animal, activen automáticamente una señal luminosa de advertencia. La prueba se realizará en un tramo de carretera que elegirá la Diputación y tendrá una duración mínima de un mes.
Durante ese tiempo se analizará la capacidad del sistema para detectar animales, la fiabilidad de las alertas y su funcionamiento con distintas condiciones meteorológicas. Y también se estudiarán los costes de instalación y mantenimiento.
Un aspecto importante es que la tecnología deberá ser respetuosa con la fauna: no podrá provocar estrés en los animales ni asustarlos hasta el punto de que reaccionen de forma imprevisible y aumente el peligro.
Ya hay carreteras españolas que prueban sistemas similares
Ya hay en marcha otras iniciativas con el mismo objetivo por toda España, aunque no todas son iguales. Por ejemplo, en febrero de este mismo año, la Diputación de Valencia comenzó a ensayar en la carretera CV-600, entre Simat y Benifairó de la Valldigna (un tramo rural con presencia habitual de estos animales), un sistema inteligente para detectar jabalíes cerca de la calzada y activar señales luminosas automáticamente.
También en Castilla y León se ha puesto en marcha una experiencia similar. La Junta, con el apoyo de la Universidad de Salamanca, instaló en la carretera SA-201, entre El Cabaco y El Casarito, un sistema piloto que combina visión artificial e imagen térmica. Cuando detecta animales próximos a la carretera, activa señales luminosas para advertir a los conductores. La inversión ascendió a 89.262 euros y el tramo elegido acumulaba 132 accidentes relacionados con fauna silvestre entre 2011 y 2024, principalmente con corzos y jabalíes.
Toledo ya tiene instaladas balizas que utilizan ultrasonidos y luces LED
Otro ejemplo más avanzado está en Castilla-La Mancha. El Ministerio de Transportes terminó el pasado mes de julio de 2026 la instalación de balizas disuasorias de fauna en 30,6 kilómetros de la carretera N-401, entre Los Yébenes y Urda, en Toledo. El sistema combina ultrasonidos y luces LED intermitentes que se activan cuando detectan fauna cerca de la carretera y se aproxima un vehículo. Así, los dispositivos intentan disuadir a los animales de cruzar mientras existe riesgo de colisión y, al mismo tiempo, alertan a los conductores.
Las balizas funcionan con energía solar, tienen un alcance de detección de entre 13 y 17 m y se han colocado cada 20 m. Además, hay señales luminosas dirigidas a los conductores entre 150 y 200 m antes de las zonas de posible cruce. La actuación ha supuesto una inversión de 2,76 millones de euros e incluye diez cámaras para monitorizar el funcionamiento del sistema.
El jabalí y el corzo concentran la mayoría de los atropellos
Las cifras explican por qué se buscan alternativas ya que, según los datos de la DGT, el 86 % de los siniestros con animales implicados está relacionado con fauna silvestre. El jabalí encabezó la clasificación (el 42 %), seguido del corzo (el 32 %). Además, el 88 % de los siniestros se produjo en carreteras convencionales.
En Álava, además de la tecnología mencionada, la Diputación ya contempla otras medidas para reducir los accidentes con fauna, como reforzar la señalización de peligro, instalar cierres cinegéticos y utilizar productos repelentes y atrayentes para dirigir a los animales hacia pasos seguros.
Por el momento, la propuesta de Mobility Lab tiene un presupuesto base de licitación de 30.000 euros y el plazo máximo para desarrollar y probar la solución será de seis meses. Si los resultados son buenos, se estudiará extenderla a otros puntos de la red foral.
Imágenes | Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, Unsplash
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