Toyota Verso 115D, toma de contacto

Un año después de la presentación del _restyling_ del Toyota Verso (modelo 2013) nos encontramos en el mismo lugar, Niza y sus alrededores. La marca japonesa ha decidido sacar un "modelo nuevo" cada año, y este es el Verso 2014. Sí, por fuera es igual, salvo por las llantas y un nuevo color de carrocería.

La única actualización de real importancia es el Verso 115D, es decir, el nuevo motor 1.6 Diesel (112 CV) de origen BMW. Este propulsor reemplaza al 120D, es decir, el motor Toyota de 2 litros. Se ofrece por el mismo precio que el motor anterior, que rendía 126 caballos de potencia.

No se ofrecerá este motor con cambio automático, pero seguirá estando disponible el 2.0 D-4D Autodrive de 150 CV. La razón no es otra que el volumen de ventas, no esperan que haya suficientes clientes interesados en el 1.6 Diesel automático. En otras palabras, que no sale rentable, solo se ofrece con cambio manual de seis velocidades.

Motor 1.6 D-4D de 112 caballos

Este propulsor es el N47D16 que usa la Serie 1 y el Mini One D de tercera generación, no el Mini One Diesel 2014. No se trata de un transplante tal cual, porque fuera de lo que es el bloque motor y componentes mecánicos las diferencias son para tenerlas en cuenta.

La gestión electrónica es de Toyota, ya que usa una centralita propia. Además, el volante bimasa es específico, los soportes y la gestión del Stop&Start, que no es el mismo que el de la marca alemana y recibe el Verso por vez primera. El resto de los componentes son comunes. Tiene intervalos de mantenimiento variables de 15.000 a 20.000 km, según el uso.

La caja de cambios se ha heredado del Verso 120D, pero con distintos desarrollos de segunda a quinta, y la carcasa adaptada al nuevo motor. La correa cadena de distribución no tiene mantenimiento, pero será comprobada en el concesionario oficial cada vez que le toque revisión.

¿Por qué esta versión? Si nos fijamos en cómo evoluciona su segmento (C monovolumen/MPV) los clientes europeos se decantan por cilindradas menores, siendo el 1.6 el nuevo estándar en este nivel de potencia. Toyota ha adoptado el motor de origen BMW por primera vez y valoran usarlo en más modelos.

La homologación del Verso 115D es de 4,5 l/100 km, por lo que en España no paga impuesto de matriculación. Lamentablemente eso no implica que el cliente se ahorre un 4,75%, porque la diferencia se la embolsa Toyota para amortizar los costes de desarrollo. El precio sigue siendo el mismo, en otras palabras.

Sin embargo, el nuevo motor aporta ventajas. Si dejamos al margen la pérdida de 14 CV, el 1.6 D-4D es un poco más silencioso que el 2.0 D-4D, y también consume menos. Al menos es la conclusión preliminar que saco de casi 300 kilómetros al volante, es un motor muy poco tragón.

Lo primero que se observa al arrancar el coche es que no entran vibraciones parásitas al habitáculo y la palanca de cambios no se menea nada. En aceleraciones fuertes tampoco, aunque se puede notar un hormigueo en la palanca si la estamos agarrando. El aislamiento está muy bien conseguido.

En este segmento la aplastante mayoría de las ventas son de Diesel, pero en el caso del Verso en España es al revés, venden mayoría de gasolina. El objetivo de Toyota España es mejorar las ventas de _petroleros_, porque es lo que realmente piden los clientes de monovolumen compacto 5/5+2 plazas.

Me parece un motor muy agradable de conducir, como otros 1.6 de la competencia, parece una cilindrada "redonda" para un Diesel moderno. Ya quedó atrás eso del tacto de tractor, el sonido es distinto a un gasolina pero en absoluto es molesto, ni acelerando con el pie a tabla.

Todos los kilómetros que he conducido han sido solo, y con un peso simbólico de equipaje, así que no puedo apreciar cómo iría cargado. Desde luego para este tipo de uso no echo de menos potencia salvo que quiera recuperar velocidad en autopista con rapidez. Solo hay que estar pendiente de no dejarle caer de 1.500 RPM.

Los desarrollos del cambio son largos, es uno de los secretos de su bajo consumo, y eso hace que sea más perezoso recuperando, es decir, acelerando ya en marcha a una velocidad superior. Por ejemplo la sexta resulta muy poco útil por debajo de 90 km/h, salvo que estemos llaneando.

Si no estamos pendientes del cambio y cae de vueltas notaremos que se ha "muerto", y toca reducir. Tiene un indicador de recomendación de cambio ("SHIFT" en el tablero) pero un conductor eficiente entrenado no le prestará atención. Pide subir de marcha antes de lo necesario en más de una ocasión.

La aceleración no es impactante en ningún caso, y sus prestaciones son discretas, 0-100 km/h en 12,7 segundos. Por otro lado, en este nivel de potencia, no es algo decisivo. Toyota ofrece el Verso hasta con 177 CV, pero contaremos con los dedos de una mano las unidades que venden en nuestro país cada año.

La entrega de par es bastante sólida, 270 Nm entre 1.750 y 2.250 RPM, y no merece la pena estirar por encima de 4.000 RPM. Según la marca, a bajo régimen empuja un poco mejor que la media de sus competidores 1.6 Diesel, hablando de aceleración real en tercera velocidad. Hay fuerza suficiente para patinar en segunda acelerando fuerte.

En cuanto al Stop&Start, no es el más suave del mercado en parada ni en arranque, pero es razonablemente rápido. Un indicador en el tablero de instrumentos nos permitirá saber cuánto tiempo ha estado el motor parado, pone "ECO" y el tiempo transcurrido.

Vamos a hablar de consumos. Tengamos en cuenta que es una unidad que prácticamente he estrenado yo (menos de 500 kilómetros a la devolución), el ordenador ha indicado medias entre 4,7 y 5,4 l/100 km. Los alrededores de Niza tienen una orografía muy accidentada, así que no ha sido un recorrido muy favorable en ese sentido.

Por experiencia, me parece un consumo por debajo de lo normal, no ya en el segmento, sino en este nivel de potencia en general, me parecería también bueno en el caso de un compacto. En conducción deportiva puede que superemos los 10 l/100 km durante algún minuto, pero eso es cuesta arriba a ritmo ligero.

En autovía, a 120 km/h, la sexta no se le atraganta, rueda a unas 2.000 RPM, se puede ir con el control de crucero puesto sin preocupaciones. Por lo tanto, es muy silencioso, y para oír el motor hay que conducir muy por encima de los límites legales. Por debajo, aerodinámica y rodadura lo camuflan casi por completo.

Conduciendo el Toyota Verso 115D

Debo admitir que tras haberlo conducido por autopista, ciudad, secundarias y hasta puertos, el Verso va de cine. Si de mi dependiese su desarrollo no tocaría nada en la suspensión o neumáticos. He conducido con 16 pulgadas, la dimensión más lógica y racional para un coche de este tipo.

El Verso es muy noble, totalmente predecible, y con los neumático Bridgestone Turanza se puede conducir con una gran precisión incluso con una tromba de agua. En la prueba me ha caído más agua encima que a un barco hundido. Salvo que queramos hacer un _rally_, es absolutamente neutro. Ideal para ir en familia.

Si me pongo muy quisquilloso, la dirección asistida podría ser un poco más directa en horquillas que se toman en segunda, quitando eso, no tengo nada más que criticarle. El tacto de conducción es de compacto, es más, diría que hay compactos que van peor y con centros de gravedad más bajos.

Es muy fácil de conducir, con todos los mandos a la vista y en localizaciones intuitivas. Su puesto de conducción elevado es apreciado por quien se siente más seguro así (no viendo el morro) y aísla de las imperfecciones del asfalto. Me ha dado un poco de somnolencia, el que se duerme a 120, mejor que se compre otro coche.

Del Verso a la prosa

Es novedad en el modelo 2014 el Toyota Touch 2, la solución integrada de audio, teléfono, navegador (opcional)... con una pantalla de más resolución. El ordenador da dos informaciones, el consumo de los últimos minutos, y las medias conseguidas antes de cada reinicio manual. Un toque moderno.

También hay que decir que el indicador del ordenador de a bordo, monocromo naranja y con pantalla diminuta, ya estaba pasada de moda hace unos años y ahora está totalmente desfasada. Los modos del ordenador se alternan con un botón en el volante ("DISP"), pero para alternar entre odómetros y el indicador "ECO" hay que estirar el brazo.

A falta de canciones de Violadores del Verso, la marca nos proporcionó una selección de musicón en un "pincho" USB. Podemos ver las carátulas en algunos casos. Si no ponemos el volumen muy fuerte, la calidad acústica está por encima de lo que espero en un coche de este precio.

De calidades en general, puede que alguien tenga reparos por un coche de fabricación turca, pero no he oído ni un solo grillo en toda la prueba, ni un crujido, ni nada que no fuese mecánico. La carrocería es rígida y los ajustes son buenos, si me dicen que lo han fabricado en Japón, me lo creo.

Además, con el diseño que estrenó el año pasado es hasta bonito, al menos por delante, antes era el coche de la madre de Alien e infumable. No se ha recurrido a la belleza a base de pasos de rueda exagerados donde caben ruedas gigantes, estéticamente está bien proporcionado con un tope de 17 pulgadas, que es lo que toca en un coche así.

Los gastos del viaje para esta presentación han sido asumidos por la marca. Para más información consulta nuestra guía de relaciones con empresas.

En Motorpasión | "Toyota Verso 1.6 D-4D, con motor Diesel BMW":https://www.motorpasion.com/toyota/toyota-verso-1-6-d-4d-con-motor-diesel-bmw

También te puede gustar

Portada de Motorpasión

Ver todos los comentarios en https://www.motorpasion.com

VER 21 Comentarios