Toyota Auris 1.6 ConfortDrive, prueba (parte 1)

Cuando eres probador a veces te tocan coches que te gustan, y a veces no. Este es el caso del Toyota Auris, modelo por el cual no tengo precisamente simpatía. Sin embargo, hay que ser profesional, y por eso voy a valorarlo justamente para vosotros. Espero ser imparcial con él, si no, protestad.

¿Por qué le tengo manía al Auris? Es algo estrictamente subjetivo, no puedo decir que sea un coche malo, para nada. Además, desde que soy pequeñito y aprendí a hablar ya tenía en mi cabeza algún Yoyota, vamos, que siempre han llamado mi atención. Esta vez no ha cuajado la cosa.

Toyota nos ha cedido una unidad del 1.6 Valvematic ConfortDrive, aunque yo esperaba recoger el velocísimo 1.33 VVT-i Dual Drive. Esta versión es la única automática de la gama con motor a gasolina. Por otra parte el motor 1.6 Valvematic jubiló al 1.6 VVT-i de 126 CV, este es más eficiente.

Exterior del Toyota Auris

Uno de los motivos fundamentales por los cuales no me cae bien es por sus formas. Me parece muy carente de personalidad, algo que también le pasaba al Corolla al que reemplazó. ¿En qué me baso? En que el Corolla de los años 80 produce babas a litros y el Corolla/Auris no. En los años 90 aún tenía un pase.

Han recurrido a una carrocería fundamentalmente práctica, ya sea en tres o cinco puertas, para proporcionar un buen espacio y que el coche sea cómodo para todos los públicos, no solo para los que ocupan los asientos delanteros. Encima proporciona un buen maletero, y el espacio no sale de la nada.

La carrocería de tres y cinco puertas mide lo mismo de largo (4.220 mm), ancho (1.760 mm) y alto (1.515 mm). Por otro lado tenemos al Corolla Sedan, que no es más que la versión sedán del Auris pero manteniendo el nombre del Corolla. Este último es más largo y un poco más bajito que los Auris.

Ningún Auris tiene mejor Cx de 0,29, pero es muy aerodinámico. El prototipo de la versión híbrida que se espera para 2010 sólo mejora el Cx en 0,01. Muchos de sus rivales superan el 0,30, así que aunque no lo parezca, se lleva bien con el aire. Como prueba la sonoridad aerodinámica, es tirando a leve.

Esta unidad tiene todo de estricta serie menos el techo solar panorámico, el único opcional que le han puesto. Los neumáticos son Continental ContiPremiumContact2, de medidas 255 205/55 R16. Estas gomas las he probado en muchos coches y me gustan en un sentido muy general. De serie los Auris llevan R16 como poco.

Volviendo al híbrido, es razonable pensar que el cambio de imagen que presenta el prototipo Auris HSD Full Hybrid Concept anticipa un próximo restyle del Auris. Después de todo se lleva vendiendo desde primeros de 2007 y no le vendría mal una pequeña actualización estética. La marca no confirma esto todavía.

Interior del Toyota Auris

Por dentro es otro cantar. Se nota moderno, tiene un diseño diferente a la sobriedad alemana, al exceso de curvas de los italianos o la simpleza de los franceses (tópicos aparte). La consola central es un vacile en diseño, tiene sus ventajas y sus inconvenientes. Empezaremos por lo primero.

El pomo del cambio está situado de maravilla, como en los Honda Civic y otros monovolúmenes. No es lo más racing del Mundo pero está muy bien ubicado en cuanto a ergonomía. Los botones y mandos se accionan con mucha comodidad por lo general.

¿Lo malo? Que desaparece mucho espacio útil. Si queremos dejar algo bajo la consola hay que colocarse en una postura un poco antinatural, y el freno de mano, que es enorme, también quita sitio. Decididamente el Auris para vaciarse los bolsillos no es lo más práctico que ha parido Toyota.

Me gusta lo de los posavasos extraíbles a ambos lados del salpicadero consola central, así la bebida nunca molesta, a diferencia de modelos como el SEAT León, muy mal resuelto en ese sentido. Si no fuera por esos posas a ver dónde pones la lata de {loquetomes}, pues en el centro no se puede dejar nada (ver detalle).

Pasemos ahora al tablero. Si encendemos las luces de cruce de día la jodimos, pues la iluminación es mala. La regulamos. Luego se hace de noche y entonces el salpicadero parece iluminado por neones, hay que estar cambiando y eso implica meter la mano por dentro del aro del volante y distraerse unos 10 segundos.

Tiene un ordenador de a bordo que indica lo que tiene que indicar, pero se alternan las funciones también metiendo la mano por el aro del volante. Mire usted, el Dacia Logan permite cambiar eso con un toque de dedo, esa solución es pésima. Por otra parte el cálculo de autonomía da risa, os lo cuento después.

El acabado tiene calidad, casi parece del segmento Premium. Algunos plásticos están duros sí, pero su apariencia es la misma que la de acolchados en las partes superiores de las puertas, y creedme, da el pego. Le faltan superficies mejores en la guantera (y climatización), pero en general está muy bien realizado.

Me gustan los asientos, aunque no todos estarán de acuerdo. Dejan que te hundas un poco, y en las curvas no sujetan como los asientos de un Golf o León, pero me han parecido agradables para lo que es viajar. El conductor va un poco elevado, más cómodo pero percibe peor la carretera y las reacciones del coche.

En las plazas delanteras se va muy bien, dentro de las medidas predominantes en la población. Atrás más de lo mismo, muy bien de espacio. El problema es cuando una madre ha dado mucho Petit Suisse a su hijo y es alto, no le protegen adecuadamente los reposacabezas o se le salen los hombros del asiento.

Viajar en las plazas traseras es más llevadero sabiendo que los brazos se pueden acomodar muy bien sobre los reposabrazos acolchados, hay huecos en las puertas y el respaldo es ajustable en inclinación de forma asimétrica. El final de la consola central no da lugar a ningún compartimento ni posavasos.

Por otra parte me ha gustado el detalle del túnel central casi inexistente, es mucho más fácil moverse desde la posición central a la puerta y viceversa, y la postura al sentarse es menos artificial. El respaldo del asiento central no está duro a pesar de ser extraíble, que es lo que cabe esperar hasta en los Audi.

Otro detalle a mencionar es que queda clarísimo si el airbag de pasajero está activado o no, por ejemplo si lo hemos desactivado para llevar una sillita infantil delante, el suegro se podría dar cuenta. En otros modelos necesitas gafas para saber lo de la desactivación o directamente no ponen nada.

Neumáticos, motor y aerodinámica no hacen más ruido del imprescindible, es más fácil quedarse dormido (como pasajero) en el Auris que en muchos compactos si no nos dan conversación. El confort climático también me ha parecido satisfactorio, es un compacto práctico para hacer largas distancias.

Ahora nos vamos atrás, al maletero. Las dos carrocerías del Auris dan 354 litros de capacidad, con una rueda de repuesto de emergencia bajo el piso y aunque los asientos se abaten no forman nunca una superficie plana exacta. No hay comunicación con el maletero, lo siento por los aficionados al esquí.

En Motorpasión | Toyota Auris 1.6 ConfortDrive - "Parte 2":https://www.motorpasion.com/pruebas/toyota-auris-16-comfortdrive-prueba-parte-2, "Parte 3":https://www.motorpasion.com/pruebas/toyota-auris-16-comfortdrive-prueba-parte-3 y "Parte 4":https://www.motorpasion.com/pruebas/toyota-auris-16-comfortdrive-prueba-parte-4

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