Opel Insignia OPC 2014, presentación y prueba en Frankfurt

Llovía en la campiña de Frankfurt. Poco, pero sin parar. Me ofrecieron un paraguas varias veces, pero me gusta mojarme. La calzada estaba muy húmeda, el día poco luminoso, el día perfecto para quedarse tomando tartas en casa con zapatillas de conejo. Pues ese día me puse al volante del "Opel Insignia OPC 2014":https://www.motorpasion.com/opel/opel-insignia-opc-2013.

La verdad, no eran las mejores condiciones para conducir una berlina de 325 CV, sobre todo con la ruta que había que realizar. Todo carreteras _sekundarien_, más curvas que en un plato de espaguetis y con lluvia. Ideal para matarse. Por eso acabó siendo tan divertido.

No han cambiado muchas cosas en el coche. De hecho, el motor está inalterado, sigue siendo el 2.8 V6 BiTurbo y no tiene ninguna optimización nueva. Está disponible en carrocerías berlina y familiar, con cambio manual y Start/Stop, o automático. En los dos casos hablamos de seis relaciones, aún no ha llegado la caja automática de ocho.

¿Qué ha cambiado en el OPC 2014?

Esta parte la vamos a terminar rápido. Por fuera vemos que recibe nuevos paragolpes y grupos ópticos, tanto por delante como por detrás. Ahora me parece más bonito, más proporcionado. El interior recibe el nuevo salpicadero con pantalla de 8 pulgadas y el tablero de instrumentos digital, mucho más completo que el previo.

Ahora podemos disponer no solo de temperaturas de agua y aceite, también de minitelemetría: cuánto pisamos freno/acelerador, la potencia que demandamos al motor, fuerzas G, temperatura del aceite de la transmisión, consumos o el disco de Rammstein que estamos escuchando con carátula y todo.

A nivel dinámico, el eje trasero ha sido revisado en un 60% de los componentes, con la finalidad de mejorar la calidad de rodadura del coche, al igual que los Insignia normales. Además, el ESP ha sido recalibrado para mejorar la reacción al subviraje, y el chasis FlexRide ha sido afinado un poco más.

¡Menuda ruta!

El modelo anterior del Insignia OPC ya lo hemos probado en circuito, en Autobahn a toda leche ("parte 1":https://www.motorpasion.com/pruebas-de-coches/opel-insignia-opc-unlimited-presentacion-y-prueba-en-alemania-parte-1 y "parte 2":https://www.motorpasion.com/pruebas-de-coches/opel-insignia-opc-unlimited-presentacion-y-prueba-en-alemania-parte-2), y por carreteras españolas también cayó en nuestras manos. La experiencia de ese día fue un poco diferente. Las -ruedas- apisonadoras de 20 pulgadas, de mucho ancho, no son ideales para irse de curvas cuando está lloviendo.

La gente de Comunicación de Opel insistió mucho en lo de que tuviésemos cuidado, que la calzada resbalaba mucho, etc. Con razón pusieron tanto empeño en que los coches llegasen de una pieza, había tramos en los que había que hilar tan fino como en lencería de seda.

La tercera curva que tuve ante mis narices fue una horquilla cerrada, y no pude evitar la tentación de darle un achuchón en segunda, para ver cómo era de peligroso el tema. Aunque el Insignia OPC está muy bien puesto a punto, tampoco hay que fiarse. Cuando las ruedas ya no desalojan agua, da igual lo que lleves.

Tenía que tener más cuidado con el subviraje, ya que los Pirelli PZero que calzaba la unidad se mostraban delicados en ese sentido. Tuve que atravesar un par de pueblecitos donde la mayor amenaza que se cernía sobre mi era un radar. Pero como somos chicos buenos, no pasamos de 50 en población.

Acabados los pueblos, empezó la carretera y el festín de curvas. Hallábome colmado por una copiosa comida y una tarta de turbomoras que me habían dispensado recientemente. Menos mal que pedí un trozo pequeño. El cielo desapareció, no por el escape de un petrolero descontrolado, sino por el abrazo de los árboles.

Como veis, se ponía interesante: calzada resbaladiza, mala visibilidad, curvas a puntapala y para completar hizo aparición la niebla. Si ese día iba a darme una torta conduciendo, lo haría con mucho estilo y envuelto en asientos Recaro de cuero. De hecho, escribo esto a ciegas para recrearme...

Mientras en el hombro derecho tenía a Josep Camós susurándome al oído que cuidado con lo que hacía, en el hombro izquierdo tenía las siglas OPC diciéndome que le echase narices. Vale. Reduzco a segunda y empiezo a darle caña al coche. La aceleración no es del todo impresionante, va un pelín pesado.

Sin embargo, la tracción total adaptativa proporciona una motricidad impecable, no parecía haber calzada resbaladiza, en línea recta el coche salía muy bien. Eso con el "Opel Vectra OPC que probé hace unos años":https://www.motorpasion.com/deportivos/prueba-opel-vectra-sw-opc habría sido imposible, había que pegarse con ese coche. Con el Insignia OPC no.

Cuando empezaron a aparecer giros más cerrados, tenía que frenar con anticipación, y ahí las paelleras Brembo que van dentro de las llantas dan siempre un resultado excelente, en contundencia y en dosificación. Entrando a la velocidad correcta, el coche pasaba sin problemas.

De hecho, superado el vértice de la curva, podía permitirme el lujo de darle un pisotón al acelerador y salir con una pizca de sobreviraje, hasta que las ayudas enderezaban el coche, un comportamiento que recuerda un poco a un propulsión trasera. No desconecté el ESP, mi valentía no llega tan lejos.

Lo que sí iba es circulando en el modo OPC, donde el coche da la respuesta más viva. Ya había estado conduciendo por pueblecitos en modo "dominguero" para disfrutar de una amortiguación más blandita, y temporalmente olvidarme que estaba conduciendo un deportivo. Quien compra un coche así quiere ir cómodo a veces.

Cuando podía asegurarme que no podía venir nadie de frente, podía jugar un poco más con los límites de la adherencia, pues un metro o dos en el carril contrario no son gran cosa, pero siempre y cuando esté libre. Otras curvas eran más ciegas que una estatua de mármol, y era un riesgo ya inasumible.

¿Qué tal va el coche con la nueva suspensión? Al menos el eje trasero va de cine, hacía lo que yo le pedía siempre, y eso que las condiciones eran lamentables. Cuando iba circulando de forma tranquila, la calidad de rodadura me recordaba a coches bastante más caros, sin género de dudas.

No recuerdo ahora que el OPC anterior tuviese precisamente un eje trasero mejorable, tendría que conducir uno y después el otro para poder notar alguna diferencia. Ya me parecía un coche confortable antes, y el único ruido que recuerdo con nitidez es el de los escapes, que le dan una personalidad imponente.

Desde 2006 he conducido todos los OPC que han salido salvo el Astra, y realmente son coches que merecen la pena y muy bien ajustados, dejando al margen el Vectra OPC (280 CV y tracción delantera no se llevaban bien). El Insignia OPC es un producto bastante redondo, solo le falta consumir un poco menos.

Conduciendo de forma relajada se podía mantener el consumo en 10 l/100 km o un poco menos, pero cuando se le pisa es un monstruo devorador de gasolina. De hecho, homologa 10,6 l/100 km (berlina manual), una cifra más realista que la de muchos Premium de potencias similares, que dan cifras inferiores.

Si llegan a cortarme esas carreteras para mi solo, y sin lluvia, seguramente habría podido hacerme un rally. Y con el mismo coche, podría llevar a los niños al colegio, y _Bobby_ en el maletero. Miento, no me gusta ese nombre para un perro. Me he quedado con ganas de conducirlo más.

La prueba duró apenas 20 minutos y no me entretuve en probar todos los indicadores y posibilidades de las nuevas pantallas, pero podéis consultar las imágenes oficiales. Esto para un circuito viene de lujo. Lo que se espera de un coche de carreras disfrazado de berlina/familiar _casicasi_ Premium. Cuesta 44.130 euros hacia arriba.

Los gastos del viaje para esta presentación han sido asumidos por la marca. Para más información consulta nuestra guía de relaciones con empresas.

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