Mercedes SLS AMG, prueba en el Circuito Monteblanco (parte 2)

Las llantas de aleación también llamaron mi atención por sus espectaculares dimensiones, con 19 pulgadas delante y 20 detrás. El modelo que trae de serie tiene un diseño muy atractivo con siete radios dobles, y en opción sólo hay disponibles unas multiradio forjadas que cuestan ni más ni menos que 2.876 euros. Todos las unidades que teníamos disponibles en Monteblanco llevaban las de serie y dejan ver de forma clara el potente equipo de frenos.

Por último, la parte trasera merece para mi un punto y aparte. Sus formas compactas y redondeadas sirven como colofón a un conjunto que es capaz de llamar la atención de aquel que le gusten los coches o pasar más o menos desapercibido entre el tráfico urbano. Las ópticas redondeadas de la trasera le otorgan el aspecto retro que combina a la perfección con las branquias laterales delanteras.

Las salidas de escape son dos, situadas a los lados del difusor trasero y con formas muy discretas. Entre ellas y en posición central baja hay unas luces de diodos que hacen función de antiniebla y luz de marcha atrás, indudable la inspiración en la Fórmula 1 al ver este pequeño y bonito detalle.

Por último, la tapa del maletero baja con unas formas muy suaves hacia el perfil posterior, y esconde en su perfil un pequeño alerón retráctil que se despliega a partir de 120 kilómetros por hora y ayuda a darle estabilidad al coche cuando se rueda a alta velocidad. Además, y a pesar de sus reducidas dimensiones, el maletero del SLS AMG tiene una capacidad de 176 litros, suficiente para llevar dos bolsas de palos de golf.

El aspecto del coche es impresionante se mire por dónde se mire, y me parece complicado que a alguien no le guste. Pero lo mejor llega cuando se abren las puertas de “alas de gaviota” ya que es entonces cuando el SLS AMG luce con su mejor pose.

Subir al Mercedes SLS AMG, una operación poco habitual

Subir al Mercedes SLS AMG tiene sus peculiaridades, y debemos hacerlo un par de veces para cogerle el truco y no hacer el ridículo. La manilla de la puerta se encuentra situada en la parte de debajo de la puerta, y siempre que el coche no está en marcha, ésta sobresale sobre el perfil de la puerta.

Para abrirla hay que coger la manilla y tirar de ella acompañando la puerta hasta la posición más alta, ayudado tan sólo por los muelles hidráulicos que mantienen la puerta en la posición más elevada formando un ángulo de 70 grados.

Una vez que la puerta está completamente abierta, la distancia entre esta y la calzada es de sólo 1,5 metros. Así pues, con cuidado para no golpearse la cabeza con la parte interior de la puerta, nos metemos en el habitáculo, una operación que me pareció un poco más complicada que en un biplaza con puertas tradicionales, sobre todo las primeras veces que lo hicimos.

Mercedes asegura que tiene más espacio para subirse que un deportivo común, pero tenemos alguna duda. De lo que no me cabe dudas es que este tipo de puertas permiten entrar y salir del coche en un espacio mucho más estrecho que en el caso de un biplaza de puertas normales, ya que estas se abren sin necesitar demasiado espacio lateral. Eso si, ojo con la altura del techo, porque en un aparcamiento público podemos estropear las puertas de nuestro flamante SLS AMG dándole contra el techo.

Una vez que estamos dentro, hay que estirar el brazo para conseguir enganchar la puerta y bajarla hasta cerrarla, así que más vale estar en forma y ágil si no quieres quedar mal cuando montas en tu Mercedes SLS AMG. Le preguntamos a los responsables de Mercedes-Benz si no habían pensado en que el sistema de apertura y cierre de las puertas fuese mecánica, y si que lo habían hecho pero lo descartaron por el incremento de peso que supondría.

El interior del Mercedes SLS AMG

Mercedes cuando presentó por primera vez el SLS AMG aseguró que para diseñar el interior del coche, se habían inspirado en un avión de combate. Lo cierto es que cuando estás sentado al volante, te sientes a los mandos de un auténtico avión y no sólo por los 571 caballos que tienes bajo el pedal derecho.

A pesar de sus formas compactas, en el habitáculo encontramos espacio más que de sobra para dos adultos de talla media-alta, tal y cómo pudimos comprobar durante la prueba en el Circuito Monteblanco en la que rodábamos con casco sin demasiados problemas de espacio.

En el habitáculo todos los mandos están muy a mano, sobre todo dispuestos a lo largo de la gran consola central. A la izquierda de la pequeña palanca selectora de marchas hay varios botones y mandos para elegir la configuración el coche más adecuada en cada momento, y estos están claramente dirigidos hacia el asiento del conductor.

El volante de tres radios tiene un tacto muy deportivo gracias a su diámetro pequeño, de sólo 365 milímetros. Delante del asiento del copiloto está la guantera de 3,7 litros de capacidad y hay dos portavasos en el espacio central entre los asientos. En el espacio situado entre los asientos y el maletero hay compartimentos que permiten guardar objetos, mientras que en la parte trasera del asiento hay ganchos para colgar la ropa.

Realmente si que da la sensación de estar inspirado en un avión de combate como asegura Mercedes, y los niveles de calidad de sus acabados están a la altura de lo que esperábamos en un coche de este estilo.

Piel de calidad, materiales de aluminio en todo el habitáculo y detalles como la piel vuelta que recubre el techo del coche, hacen de el un interior que poco tiene que envidiar al de alguna berlina de la marca de la estrella y que tampoco está a un nivel inferior a otros superdeportivos como por ejemplo un Porsche 911 o un Audi R8 por citar dos.

Continuará...

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