Las gasolineras estrenan cartel para que sepas cuántos euros gastarás por cada 100 kilómetros (pero está mal)

¿Cuántos euros gastamos en combustible por cada 100 kilómetros que recorremos con el coche? Cualquier lector que lleve al día sus cuentas tendrá claro cuántos euros se deja cada mes en la gasolinera, y habrá quien se haya dedicado a calcular cuántos euros se deja en cada viaje. Y luego está el que estas líneas escribe, que... bueno, se entretiene manteniendo tablas como esta:

Sin embargo, la comparativa entre precios de gasolineras no la solemos realizar mirando cuántos euros gastamos por cada 100 kilómetros. Lo habitual es mirar a cuánto va el litro de E95, E98, diésel o GLP, a cuánto el kWh, y con eso ya nos vamos apañando para decidir dónde repostar o recargar cada vez, si es que lo hacemos por el criterio del precio más barato.

Ahora, la entrada en vigor de la Orden TED/1286/2020 está cambiando eso. Desde el 1 de abril, las gasolineras deben mostrar un cartel informativo donde se ven reflejados los costes en euros por cada 100 kilómetros que podríamos recorrer con los diferentes combustibles que suministre la estación de servicio.

La medida resulta en parte de la transposición de la Directiva 2014/94/UE, y el objetivo es "mejorar la información del consumidor y dar absoluta transparencia al precio de los combustibles en toda la Unión Europea", según el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, que es el organismo responsable de esta nueva medida.

El objetivo es, según el Ministerio, obtener unos "precios medios nacionales indicativos del coste de cada combustible vendido en nuestro país", en unidades de euros por cada 100 kilómetros.

Para llegar a esas cifras, "se debe multiplicar, para cada carburante, el precio medio del mismo en unidades convencionales por el consumo homologado de combustible en un modelo de vehículo determinado o una muestra de vehículos a elección del Estado miembro", según indican los impulsores del cartel informativo.

Esta tabla se debe exhibir y mantener actualizada con información comparativa de precios de carburantes y electricidad en las instalaciones de distribución al por menor de productos petrolíferos, gas natural e hidrógeno que cumplan al menos una de las condiciones siguientes:

  • Un volumen de suministro de gasolina y gasóleo de automoción superior a los 5 millones de litros durante el año natural anterior.
  • Despacho de al menos uno de los siguientes combustibles alternativos, exceptuando los biocarburantes en mezcla: electricidad, hidrógeno, biocarburantes, combustibles sintéticos y parafínicos, gas natural, gas natural comprimido, gas natural licuado, gas licuado del petróleo.

La información se mantiene trimestralmente y se actualiza los días 1 de enero, 1 de abril, 1 de julio y 1 de octubre. Además, los datos son públicos y de acceso libre a través del sitio web Euros por 100 kilómetros.

Así, el cartel muestra precios medios actualizados una vez cada trimestre. Si esto rechina es porque, ya de entrada, el Boletín Petrolero de la Comisión Europea se actualiza semanalmente. Pero también porque los precios que llegan al consumidor son más inestables que eso, por ejemplo frente a los conflictos que surgen en torno a la extracción de petróleo o coincidiendo con los graves puntos de inflexión de la economía.

Y hay más.

El sector de las gasolineras critica la medida por absurda, obsoleta e imprecisa

Las estaciones de servicio son libres de elegir dónde ubicar los carteles con el coste en euros por cada 100 kilómetros. Y, según las declaraciones del presidente de la Confederación Española de Empresarios de Estaciones de Servicio (CEEES), de las que se ha hecho eco Interempresas, la mejor ubicación podría ser una bonita papelera, porque dudan de la efectividad de esta medida.

Jorge de Benito, presidente de la CEEES, critica el "absurdo" de que en una época de inmediatez informativa como la actual "se nos obliga a exhibir en nuestras instalaciones carteles que muestran información actualizada trimestralmente". También recuerda que estos carteles no tienen en cuenta los descuentos o bonificaciones que puedan ofrecer las gasolineras a sus clientes.

Así, "la desviación es tan grande que hace irrelevante la comparación", según De Benito, que afea además la elección de las fuentes de información por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico para la elaboración de estos carteles.

En el caso de motores térmicos, Geoportal aporta "el promedio de los precios de venta al público diarios informados durante el trimestre anterior por las estaciones de servicio y los operadores", explica el presidente de la CEEES, con el decalaje que esto implica.

Y en el caso de coches eléctricos que se recargan en casa tampoco salen las cuentas, según detalla de Benito, porque se usan "datos de elaboración propia a partir de ‘Facturación estimada del consumidor medio de baja tensión acogido al peaje 2.0.DHS’ del Boletín de Indicadores Eléctricos publicado por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia".

El problema con estos vehículos, para el presidente de las gasolineras, es que "muchos de los propietarios de coches eléctricos disfrutarán de ese peaje, pero a muchos otros se les aplicará uno diferente y más oneroso".

La medida estrenada en España se enmarca en una serie de programas impulsados en ocho países de la Unión Europea para evaluar cómo funciona la comunicación de precios de combustibles al consumidor. De lo observado se tomará nota para realizar mejoras en el sistema. De entrada, parece una buena idea con una implementación algo deficiente.

En Motorpasión | El precio de las gasolinas frente a la caída del petróleo en 2020: cuando el consumidor siempre lo paga caro

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