Sin ABS, sin airbag o sin aire acondicionado. Este es el panorama si quieres un coche nuevo en Rusia: no hay piezas

Tras la invasión rusa a Ucrania en febrero y las consecuentes sanciones por parte de EEUU y el bloque europeo, los coches nuevos en Rusia empiezan a agotarse.

Las reservas de las fábricas ya son escasas -salvo en la región metropolitana, por el momento- y no se esperan refuerzos en forma de importaciones de fabricantes extranjeros a corto plazo.

Por su parte, la producción local de turismos se reduce a los LADA "simplificados" que llegan al mercado sin airbags, ABS o aire acondicionado por falta de piezas.

Comprar coche nuevo en Rusia es como viajar hacia atrás en el tiempo

Si la cadena de suministro a nivel global ya está asfixiada, en Rusia la situación es cada vez más extrema: según un medio de comunicación de la ciudad de Krasnoyarsk, los rusos se están quedando sin opciones para comprar coches nuevos con aire acondicionado, ABS o incluso airbags por falta de piezas.

Y es que las sanciones no solo están trastocando el mercado, sino también a la propia industria local. Ejemplo de ello son lanzamientos como el del LADA Granta o más recientemente el del LADA Niva Legend, que acaba de salir al mercado con un equipamiento más propio del siglo pasado que de hoy en día.

Ambos modelos están producidos por AvtoVAZ, matriz de LADA que desde el pasado mes de mayo -y después de muchas presiones-, pasó a ser propietaria de Renault por el módico precio de un rublo (0,017 euros al cambio actual). Actualmente, la marca copa un 27 % de la cuota de su mercado natal.

Entre los escasos coches nuevos que tiene AvtoVAZ en cartera con aire acondicionado encontramos el LADA Granta con motor de 90 CV y acabado “Drive Active Comfort” (un paquete opcional), por un precio de 848 mil rublos -poco más de 14.270 euros al cambio-, y casi no hay unidades disponibles en los concesionarios según la división rusa de Autonews.

A corto plazo parece que el fabricante tiene previsto ensamblar un pequeño lote de LADA Largus a partir de componentes sobrantes, pero su volumen será de solo 1.800 unidades, que en condiciones normales en un mercado como el ruso durarían apenas una o dos semanas.

Mientras tanto, quedan algunos LADA en stock en los concesionarios rusos equipados con aire acondicionado, como los últimos miles de unidades de LADA Vesta que lo llevan, cuyo precio parte de los 1,16 millones de rublos (cerca de los 19.000 euros).

Eso hoy en día en Rusia, cuando el salario mínimo interprofesional para 2021 quedó fijado en 139,9 euros al mes según Expansión -unos 1.679 euros al año-, hablamos de un precio más que elevado.

Asimismo, según los datos de Autonews Rusia, que lleva meses controlando mediante reportes fotográficos las existencias de los almacenes logísticos de las fábricas de automóviles y de los grandes concesionarios rusos, las existencias de coches extranjeros para los que el aire acondicionado era una opción habitual, también se están agotando.

Fuente: Autonews Rusia

Solo los coches chinos parecen salvarse de la quema, pues los fabricantes asiáticos están aprovechando el el momento para ganar terreno en el mercado ruso, y ya venden aproximadamente uno de cada ocho vehículos nuevos en ese país.

Según los últimos reportes de los medios rusos, la marca china Chery está importando a Rusia un volumen significativo de coches, habiendo establecido entregas por ferrocarril desde su mercado natal en los últimos meses.

Por su parte, las entregas de los crossovers de la china Haval (marca en auge en el mercado ruso los últimos meses) se están empezando a ralentizar también debido a problemas logísticos.

Así, comprar coche nuevo -y con equipamiento básico- en Rusia parece solo una opción viable para aquellos que tengan un presupuesto elevado y siempre que se den prisa para elegir entre las pocas unidades en stock disponibles, que varían mucho de una marca a otra... e incluso entre concesionarios.

A modo de ejemplo, según el medio local NGS24Ru en los almacenes de Hyundai de San Petersburgo hay 49 Solaris, mientras que en los de la ciudad de Ekaterimburgo hay 26 coches en uno y ninguno en otro. En Novosibirsk han encontrado 31, y en Samara apenas la mitad.

Todas estas unidades tienen aire acondicionado, aunque sus precios comienzan por encima del millón y medio de rublos (25.250 euros).

Además, fuentes cercanas a este medio ruso indican que muchos concesionarios rusos "ni siquiera indican precios concretos, sino que recurren al regateo con el comprador".

Habrá que esperar a ver qué ocurre en los próximos meses pero de momento aquellos que buscan un coche en Rusia con un equipamiento que en el resto de países se estima de serie, tendrán que lidiar con precios inflados, listas de espera interminables para acceder a los coches de importación o incluso desestimar la opción a la espera de que los coches occidentales vuelvan.

En consecuencia, en Rusia las ventas de coches se han desmoronado hasta las 370.228 unidades en la primera mitad del año: un 57,5 % menos que en el  mismo periodo de 2021. Solo en junio, las ventas bajaron un 82 % en comparación con el mismo mes del pasado año, matriculándose apenas 27.761 unidades.

Previsiblemente, hasta que no cambie la situación geopolítica, no parece haber esperanzas para la reactivación del mercado automovilístico ruso.

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