Las baterías portátiles pueden convertir cualquier coche o furgo en una camper. Tienen cosas buenas, y otras menos buenas

Que son las baterías portátiles y qué ventajas e inconvenientes tienen respecto a un sistema eléctrico integrado

Alejandra Otero

Una furgoneta camper es una casa con ruedas y eso significa que necesitamos electricidad. Lo normal es que un vehículo camperizado equipe instalación eléctrica integrada, habitualmente con una batería secundaria para alimentar luces, electrodomésticos y enchufes varios. 

Pero, si nos queremos ahorrar esta instalación, ¿se puede suplir con una batería portátil? Como todo, depende de muchos factores: desde la capacidad del dispositivo, a qué usemos para recargarla pasando por el consumo de electricidad que necesitemos en el día a día en nuestras vacaciones o escapadas camper.

¿Qué es una batería portátil para camper?

También llamadas power station o baterías plug and play, operan como una estación de energía: integran en un mismo dispositivo la propia batería, el inversor y varios enchufes. Esto significa que no hay que equiparla en la camper, ni tampoco tirar cable o instalar enchufes. 

A diferencia de una batería secundaria que se recarga a través del alternador como la principal de 12V del vehículo, las baterías portátiles se cargan o bien enchufadas a la toma del mechero (12V), o bien con paneles solares o bien en un enchufe convencional de una casa, un camping, etc.

¿Cuánta potencia ofrecen? Las hay de menos de 1.000 W y las hay que superan los 3.000 W. A cuanta más potencia ofrezcan, más cosas podremos enchufar en ella. Para esto es clave calcular qué potencia diaria consumimos según nuestro equipamiento y escoger en consecuencia. Lo normal es que necesitemos una de entre 2.500 y 3.000 W para hacer vida completa en la camper con todas las comodidades.

¿Qué se puede enchufar de la camper?

Depende de la potencia de la batería plug and play, si es de menos de 1.000 W, lo justo y necesario. Si hablamos de una power station que supere ronde entre 2.000 y 3.000 W, sí que podremos hablar de una alternativa real a una instalación permanente para alimentar luces (por ejemplo tiras LED), una nevera o una vitrocerámica eléctrica, una batidora para cocinar, un secador de pelo, etc. Además de dispositivos portátiles y de entretenimiento: móviles, tablets, una TV pequeña, etc.

Lo que no podrá alimentar por ejemplo esta batería es un sistema de agua por bomba para un fregadero instalado que requiera bomba eléctrica. En definitiva, es un elemento externo con enchufes para que conectemos diferentes dispositivos.

Recarga limitada: mejor con paneles solares

El gran debe de una batería externa respecto a las secundarias o auxiliares instaladas en la camper es que no se recargan durante el viaje mediante el alternador. Si bien se pueden enchufar en los trayectos a la toma del mechero, la recarga será lenta, sobre todo si hablamos de una batería que supere los 2.000 W.

La mejor opción en este caso es acompañarlas de un panel solar para poder recargarla mientras estamos afincados en una zona. Pero a su vez, este panel solar debe ser lo suficientemente potente para que la carga no se eternice o sea insuficiente. Lo habitual es con un panel fotovoltaico de entre 400 W y 500 W ya estemos más que cubiertos, como afirma este matrimonio que vive a tiempo completo en su camper.

¿Se pueden mantener los electrodomésticos enchufados mientras recarga? Depende de si la batería auxiliar tiene sistema passthrough charging o no. De ser así podremos mantener en funcionamiento dispositivos como una nevera mientras va almacenando energía. En todo caso, mandará la potencia de la batería plug and play: el consumo de los aparatos enchufados no puede superar su capacidad interna ni la del inversor.

¿Qué precio tienen?

De nuevo, la potencia de la batería auxiliar es la que manda: las de menos de 1.000 W pueden rondar los 199 euros, mientras que las que sobrepasan los 2.000 W normalmente superan tranquilamente los 1.000 euros o los 1.500 euros

Todo dependerá de cómo la queramos usar: si es un mero respaldo de la batería secundaria de la camper, vale con 500 W, pero si queremos que sea el corazón eléctrico de la casa con ruedas, lo aconsejable es que supere los 2.000 W de potencia.

Estos son algunos ejemplos de power station portátiles de entre 1.800 W y más de 2.000 W de marcas como Bluetti o All Powers, todas con capacidad para recargar y seguir alimentando electrodomésticos a la vez, sumando además un panel solar de entre 400 W y 600 W:

  • Bluetti Elite 100 V2 | 1.800W, 1.024Wh: 499 euros. Con panel solar 500 W: 1.198 euros.
  • Bluetti Elite 300 | 2.400 W, 3.014,4 Wh: 1.499 euros. Con panel solar 500 W: 2.199 euros.
  • All Powers R1500 LiFeP04 | 1.800W, 1152Wh: 569 euros. Con panel solar de 400 W: 949 euros. Con panel solar de 600 W: 1.159 euros.
  • All Powers S2000 Pro | 2400W, 1451Wh: 665 euros. Con panel solar de 400 W: 1.096 euros. Con panel solar de 600 W: 1.328 euros.

¿Merece la pena una batería portátil frente a un sistema eléctrico instalado?

La principal ventaja es que tendremos electricidad autónoma sin recurrir a instalar nada en la camper: en un sistema integrado necesitaremos que lo haga una empresa especializada o experto a menos de que tengamos conocimientos suficientes para hacerlo nosotros mismos. Además una instalación permanente suele exigir homologación (pasar por la ITV): normalmente es el caso de batería auxiliar si va dentro de la furgoneta, a lo que se añaden las luces, los enchufes, etc.

Por precio, hacernos con una batería plug & play realmente capaz para hacer vida en la camper por varios días en comparación con una instalación permanente la diferencia es ninguna: suelen rondar los 1.000 euros más o menos, incluyendo la mano de obra, la batería secundaria y todo el cableado. Pero si nos parece un engorro la instalación, es buena opción.

Esta alternativa me parece la ideal para los que usan su furgo como su vehículo diario (para trabajar o mero coche para moverse) y a su vez es su casa con ruedas en vacaciones. Es decir, para las que van camperizadas con muebles de quita y pon que se dejan en casa o en el trastero cuando está en modo coche. O bien un coche equipado con un módulo camper asimismo extraíble. También como respaldo para una batería secundaria instalada si se nos queda corta.

Imágenes | Motorpasión, Bluetti, Pexels, All Powers

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