Un campeón de rally abandonó su casa y dejó algo dentro que nadie esperaba encontrar: una cápsula del tiempo de la competición

Apertura Rally Ok

La vivienda conserva trofeos, fotografías, herramientas, recambios y un Peugeot 106 Rallye N1 rodeado de material de competición

Irene Mendoza

En una propiedad abandonada te puedes encontrar desde muebles a cuadros y viejos recuerdos hasta pequeños tesoros en forma de objetos cotidianos. Pero esta casa en Italia escondía algo bastante más peculiar: neumáticos, recambios, herramientas, trofeos y un Peugeot 106 Rallye N1 rojo. Las imágenes publicadas en Instagram por aficionados al urbex hacen posible reconstruir parte de la historia que tiene detrás este misterioso hallazgo.

Según los descubridores, la casa perteneció a Roberto Giacchetti, un piloto italiano al que presentan como ex campeón de rally. Entre los resultados que se atribuyen, destaca un sexto puesto de la clasificación general en el Rally della Neige del Levanco, mientras que su última participación conocida sería el Rally del Sebino de 2018, donde volvió a competir al volante del Peugeot 106 N1.

Mucho más que un coche abandonado

Lo primero que sorprende al ver las imágenes de la propiedad es que no parece tratarse simplemente de una casa con garaje donde quedó olvidado un coche de competición: también había fotos, trofeos, revistas especializadas, neumáticos Michelin, llantas, repuestos y herramientas, e incluso equipamiento relacionado con los rallyes, como un chaleco Sparco World Rally Champions.

Urbex

Definitivamente, aquella vivienda funcionó durante años como almacén, taller y archivo personal de un amante de las carreras como Giacchetti. Pero sin duda el principal protagonista de este curioso hallazgo es el Peugeot 106 Rallye rojo cubierto de polvo que parece haberse quedado a medio reparar, con las ruedas traseras retiradas, el radiador desmontado y diferentes piezas alrededor.

Cerca, se ve un parabrisas de competición con la inscripción “Peugeot 106”, además de fotografías impresas que muestran al pequeño utilitario cuando todavía estaba compitiendo… aunque el 106 que aparece en esas imágenes, con el dorsal 102, no sería la misma unidad que permanece abandonada en la vivienda.

Los exploradores de ‘Urbex Market’ aseguran que encontraron la propiedad ya abierta y que no forzaron ninguna puerta, ventana, cerradura, valla o barrera. Tampoco movieron ni retiraron objetos y documentaron la visita en vídeo, sin revelar la ubicación exacta del lugar, una práctica habitual entre aficionados al urbex para reducir el riesgo de saqueos y vandalismo. Su principio es sencillo: “fotografiar el lugar y dejarlo tal y como estaba”, como dicen en su instagram.

El Peugeot 106 que convirtió los rallyes en escuela

Peugeot presentó el 106 en 1991 y poco después lanzó el Rallye, una versión especialmente ligera que se convirtió en una de las grandes escuelas para pilotos privados: la primera generación de esta pequeña bala llevaba un motor 1.3 de 100 CV y pesaba 825 kg, mientras que posteriormente llegó el 1.6 de 103 CV. Una receta sencilla, con muy poco peso y un motor atmosférico que invitaba a mantenerlo alto de vueltas, justo lo que muchos pilotos buscaban para competir con un presupuesto contenido.

En el caso de Giacchetti, además, existen documentos que conectan su nombre con este modelo: en el Rally dei 2 Laghi de 2016 aparece inscrito con un Peugeot 106 N1 junto a Franca Regis Milano; y en el Rally del Sebino de 2018 vuelve a aparecer en la clasificación oficial, esta vez junto a Greta Pandiani y también al volante de un 106 N1. Terminó 17º de la clasificación general y primero de su clase, un resultado que demuestra que seguía compitiendo con el pequeño Peugeot en aquella etapa.

Un Peugeot de competición como el de Roberto Giacchetti

Pero el garaje escondía todavía más sorpresas. Junto al 106 aparecen un Alfa Romeo GT, un Nissan X-Trail de primera generación y un SEAT Arosa 16V cuya luneta trasera lleva la inscripción “ROBIGIACH”, una referencia al apellido Giacchetti. También se encontró una Gilera CX 125, una peculiar motocicleta deportiva fabricada entre 1989 y 1991 que hoy es una rareza para los coleccionistas.

El verdadero misterio de esta cápsula del tiempo es que no sabemos qué ocurrió con Roberto Giacchetti ni por qué su propiedad terminó abandonada, pese a que los registros deportivos demuestran que seguía compitiendo hasta hace sólo 8 años. Mientras, sus vehículos, las fotografías, los trofeos y su pasado de esfuerzo y años vinculado a las carreras siguen cogiendo polvo y guardando el secreto.

Imágenes | @urbex.market

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