
Un vecino de Cluj-Napoca decidió solucionar por su cuenta el exceso de velocidad en su calle
El problema es que la carretera era pública y nadie le había dado permiso
En Cluj-Napoca, una de las principales ciudades de Rumanía, un vecino estaba harto de que los coches pasaran a toda velocidad por su calle. Pero en lugar de reclamar al Ayuntamiento que solucionase el problema, decidió “arreglarlo” por su cuenta y pasar directamente a la acción: construyó un badén de cemento sobre la calzada para obligar a los conductores a frenar.
Pero la alegría le duró poco: las imágenes llegaron a las autoridades, el Ayuntamiento retiró el obstáculo y devolvió la calle a su estado original. Ahora la Policía Local intenta averiguar quién lo construyó para sancionarlo, según recoge el medio local Cluj24.
Podía haber pedido un badén, pero no construirlo
Lo curioso es que, según medios locales, el vecino autor de esta chapuza tenía una forma legal de conseguir que le pusieran un badén: en Cluj-Napoca, los ciudadanos pueden solicitar al Ayuntamiento su instalación cuando consideran que hace falta reducir la velocidad en una determinada calle.
La petición se estudia junto con los servicios de seguridad vial, la comisión de circulación y la Policía de Tráfico y después se resuelve. Lo que no puede hacer un particular es coger materiales y modificar por su cuenta una vía pública... y eso es lo que ha pasado, según las autoridades, en la calle Remetea.
Así lo resumía el vicealcalde de Cluj-Napoca, Dan Tarcea: “Nadie puede modificar el dominio público a su antojo”. Mientras el Ayuntamiento eliminaba el badén y reparaba el pavimento, la Policía Local comenzaba a buscar a su autor.
En la misma ciudad ya hubo otro famoso “badén casero” que acabó convertido casi en una rampa de lanzamiento: en 2014, varios coches llegaron a despegar del suelo al pasar por uno situado en Aleea Slănic. Y hace sólo tres años, aparecieron badenes y señales instalados sin autorización en un camino sin asfaltar de Buzău, cerca de la vivienda del entonces vicepresidente del Consejo del Condado, Adrian Petre, quien se había quejado de que “los coches levantaban tanto polvo al pasar que acababa llegando hasta su piscina”. Entonces, la Policía ordenó retirar las señales y el Ayuntamiento fue sancionado.
En la calle Remetea, el badén casero ya ha desaparecido, y el problema de la velocidad excesiva en la zona tendrá que resolverlo ahora el Ayuntamiento por la vía oficial. Su autor, mientras tanto, tiene otro asunto pendiente: la Policía todavía está intentando encontrarle.
Imágenes | Euronews Romania
En Motorpasión | Aquí nos dejamos miles de euros en cada socavón… mientras en Texas ya refuerzan el asfalto con plástico reciclado
Ver todos los comentarios en https://www.motorpasion.com
VER 0 Comentario