Con estos consejos conseguirás que el motor diésel de tu coche dure más tiempo en plena forma
La industria del automóvil ha cambiado mucho a lo largo de los últimos años y hace ya mucho tiempo que dejamos de hablar exclusivamente de motores diésel y gasolina porque son ahora son muchas las tecnologías de propulsión que hay disponibles, desde los motores 100% eléctricos hasta los híbridos, híbridos enchufables y micro híbridos, pasando por los bifuel e incluso los EREV.
Cada uno tiene sus ventajas y sus inconvenientes, pero ninguno ha conseguido igualar ciertas cualidades que tienen los diésel. Y es que, en pleno 2026, los diésel siguen siendo la mejor opción para aquellos que hacen muchos kilómetros por carretera, pero este tipo de mecánicas requieren ciertos hábitos para mantenerlas en plena forma.
Son cosas muy sencillas que están en tu mano y evitan averías
Los híbridos enchufables se están poniendo las pilas y algunos están empezando a “comer la tostada” a los diésel en cuestiones clave, como la autonomía total, pero, hoy por hoy, los diésel siguen siendo imbatibles a la hora de viajar y de hacer muchos kilómetros, por eso siguen siendo la mejor opción para algunos conductores y muchos de los que tienen un coche de este tipo no piensan deshacerse de él porque no encuentran una alternativa equivalente. Eso sí, tienen que tener ciertas cosas en cuenta si quieren que su diésel dure.
Estos motores tienen algunas particularidades y hay que tenerlas en cuenta a la hora de cuidarlos. Por supuesto, hay que hacerles los mantenimientos que tocan cuando tocan, como a cualquier motor de combustión, pero no basta con llevarlos al mecánico cuando dice el libro de mantenimiento: los conductores también deben llevar a cabo algunos hábitos.
Uno de ellos es conducir por autovía con frecuencia y pisar al coche en carretera. Los motores diésel generan mucha carbonilla, especialmente los de hace años, y es necesario “darles zapatilla” para eliminar esa carbonilla.
Es especialmente importante en los diésel con FAP (Filtro de Partículas) porque este componente quema y elimina la carbonilla únicamente a altas temperaturas y para que el FAP alcance esas temperaturas necesita que el motor esté caliente y que se utilice a esa temperatura durante un buen rato: solo en ese caso hace la regeneración, que es el proceso de quemar y eliminar la carbonilla.
Si haces 200 o 300 km exclusivamente por ciudad, sal a la autovía para conducir alrededor de 25 minutos o media hora a una velocidad constante, a ser posible en una marcha más corta de lo habitual, por ejemplo, a 120 km/h en quinta, para que el motor vaya más revolucionado y el FAP regenere.
En los diésel FAP también es importante pisarles de vez en cuando porque la EGR y el escapen puede acumular carbonilla y a base de pisotones (siempre que el motor esté en temperatura), se limpia esa carbonilla.
Otra clave para salvar tu coche diésel es no interrumpir las regeneraciones. Si el FAP está haciendo su trabajo, no hay que apagar el motor y hay que esperar hasta que termine la regeneración.
¿Cómo sabrás que se está regenerando el FAP? Pues bien, algunos coches lo indican a través del cuadro de instrumentos y, si no, lo que notarás es que el motor va más revolucionado de la cuenta, que sale humo por el escape e incluso que huele a quemado. Hasta que esos “síntomas” no desaparezcan, no apagues el motor: sigue conduciendo para que la regeneración se haga correctamente. En caso de interrumpirse, la carbonilla se acumula en el FAP y puede provocar una avería.
También debes estar atento al AdBlue. Los diésel anteriores a 2015 (previos a Euro 6) no suelen usar este líquido que rebaja las emisiones contaminantes, pero los diésel más modernos sí lo utilizan. Cuando salta el aviso de rellenar el AdBlue en el cuadro hay que hacer caso, es más, si el líquido se agota y no rellenas el tanque, muchos coches directamente no arrancan. Además, puede salir carísimo no hacer caso a este aviso.
Por último, no te olvides de lo más sencillo: antes de arrancar el motor, espera a que se apague el testigo de los calentadores. Es más importante en los diésel antiguos, pero lo suyo es hacerlo en cualquier diésel porque los calentadores permiten que el motor arranque a la temperatura óptima y evitan arranques en frío que, a la larga, pueden dañar el bloque.
Imágenes | Unsplash, Skoda y Citroën
Ver todos los comentarios en https://www.motorpasion.com
VER 1 Comentario