SsangYong Korando 2.0 e-XDI 4x2 automático, prueba (exterior e interior)

Desde su lanzamiento en 2010 el Ssangyong Korando ha provocado todo tipo de opiniones y críticas, en algunos casos fundadas, en otras siguiendo algunos prejuicios que deberíamos no atender. En Motorpasión hemos tenido la oportunidad de probarlo brevemente en dos ocasiones y hoy ha llegado el momento de una prueba completa.

Tenemos entre manos un Ssangyong Korando con una de las novedades en la gama que se introdujo en septiembre, la caja de cambios automática. No solo eso, si no que tenemos una rara avis, el único SUV con motor diesel, caja de cambios automática y tracción delantera. El Korando es el único que cumple esas cuatro premisas.

El SsangYong Korando solo se vende con motorización diesel, y hasta marzo solo está disponible con la versión de 175 CV del motor e-XDi200, en marzo aparecerá una versión gasolina de 145 CV y diesel de la misma potencia, que complementarán la gama Korando un escalón por debajo. Toca coger este pequeño SUV y probarlo fuera del asfalto, porque no porque sea solo 4×2 se podía escaquear de dar un paseo fuera del asfalto. Vamos con la prueba, empezando con el exterior y el interior.

Exterior del SsangYong Korando

Diseñado por Giugiaro, desde el principio se pensó en él como un coche diseñado en Europa para el mercado europeo y eso se nota en su apariencia externa. Nada tiene que ver con los extravagantes diseños del resto de la gama SsangYong y es a mi parecer la línea que deberían seguir en sus futuros lanzamientos.

Es un todocamino bastante compacto (4.410 mm), es más corto que uno de sus rivales directos, el Ford Kuga (4.443 mm) pero más largo que el rey de la categoría, el Nissan Qashqai (4.330 mm). En anchuras el orden no varía, el más ancho es el Kuga (1.842 mm), seguido del Korando (1.830 mm) y acabando por el Qashqai (1.780 mm). En medidas como vemos está en la media del segmento.

En el frontal destacan las lineas angulosas con varios detalles en color aluminio y cromo. Los faros siguen apreciablemente la línea angulosa del frontal, a pesar de ser bastante bonitos, funcionalmente no son todo lo que esperaríamos, por la noche se echa en falta un poco más de potencia lumínica tanto con las luces de cruce como con las de carretera, si damos las largas a alguien, probablemente ni se entere.

Los antiniebla se sitúan en diagonal flanqueando la zona inferior del paragolpes, de plástico gris oscuro texturizado con una moldura de plástico en color aluminio inferior (parte del Pack GT), donde va montada la matrícula. En el lateral del coche, unas molduras de color negro protegen la parte inferior de la carrocería. Van desde el frente hasta atrás, siguiendo las aletas delanteras, los estribos y las aletas traseras, hasta unirse con la moldura gris inferior del paragolpes trasero.

Las llantas son de aleación de 17 pulgadas, con seis radios y un diseño bastante neutro. Aunque hablaremos de ellos con más detenimiento en la parte de conducción y dinámica, los neumáticos que calzaba esta unidad eran unos Kumho Solus KL21 en medidas 225/60 R17 con el marcaje M+S.

También desde el lateral vemos las barras de techo en color aluminio, que le quedan francamente bien. Las ventanillas traseras y la del portón están tintadas, y Ssangyong se ha decantado por no colocar cromados en los bordes de la zona acristalada lateral, una decisión sin duda acertada.

Vamos a pasar a la parte trasera, donde vemos que las líneas angulosas de la parte delantera se transforman en redondeces. Personalmente preferiría una forma trasera más acorde con el frontal, al menos los faros traseros, que no parecen encajar en el conjunto, como si lo hacen los escapes dobles traseros y la moldura inferior en color aluminio.

La luna trasera es algo reducida, y queda tendida varios grados, lo que causa un ángulo de visión a través de ella pequeño aunque suficiente, a no ser que tengamos algún amigo de generosa almendra o de altura considerable que se siente en el asiento central. Esta carencia de ángulo de visión se suple gracias a unos retrovisores de aumento tanto exteriores como interiores que dan buena visión alrededor del coche.

La altura del Korando es bastante apropiada para su uso casual fuera de carretera, 180 mm, aún así hay que ir con cuidado en las pistas más complicadas, ya que si no vamos despacio y con cuidado podemos pegar un buen panzazo contra el suelo. Es lo que tienen los baches profundos.

Interior

El acabado que probamos era el Premium Plus, es el tercer acabado más alto que puede equipar el SsangYong Korando, tras el Limited y el Limited Plus, pero es el más alto que se puede elegir con tracción delantera. En su interior destacan sobre todo los asientos con tapicería mixta en cuero y tejido de color negro y naranja.

Los ajustes de los asientos son completamente manuales, sujetan y se ajustan al cuerpo bastante bien. El cuero está en las zonas que una vez sentados podríamos tocar con nuestra piel, además tiene un tacto agradable. La zona de tela en color naranja y negro tiene un tacto un poco desagradable, basto, pero queda en la zona lumbar y en el trasero, por lo que una vez sentados no hay mayor problema.

Los asientos delanteros en este acabado llevan calefacción, cosa que se agradece en los días de invierno, tienen tres posiciones, apagado, LO y HI. El LO es la posición baja, es la más recomendable porque es la más agradable, el HI por su lado, como te despistes un poco te hace las criadillas vuelta y vuelta. Una posición solo recomendada para aficionados hardcore a la calefacción en los asientos.

El volante está tapizado en cuero. En su parte inferior y superior lleva un cuero algo basto, en la zona de agarre lateral en los lados lleva cuero perforado para mejorar el agarre, eso sí, tiene una textura más amigable que la zona superior e inferior del aro. El cuero va cosido en el interior con hilo de color naranja.

Los botones del volante están a una distancia correcta, sin embargo los botones de cambio de marcha son demasiado pequeños y quedan inaccesibles cuando conducimos en posición M, sobre todo cuando estamos girando es complicado encontrar los botones. Si optamos por utilizar la posición M de la caja de cambios, mejor que cambiemos con el gatillo de la palanca de cambio.

Los mandos del climatizador monozona son de fácil uso, tres ruedas, una en la que elegimos la temperatura que lleva un botón para recircular el aire, otra en la que elegimos a donde queremos que oriente el aire y otra en la que elegimos la velocidad del ventilador (o lo ponemos en automático).

Encima tenemos el reloj y cuatro botones, en el lado izquierdo tenemos las luces de emergencia y el botón con el que se maneja el ordenador de a bordo, en el lado derecho tenemos dos básicos para los sitios más fríos, el botón superior calienta la zona del parabrisas donde se encuentran los limpias para evitar que se congelen y se peguen al mismo, el inferior es el de la luneta térmica trasera.

Sobre esta botonera tenemos el sistema multimedia con navegador GPS que forma parte del Pack GT que desde el mes de mayo pasado equipa a todos los SsangYong Korando por encima del acabado Line. Como GPS deja bastante que desear, porque se pierde bastante, creo que tiene más que ver con el programa usado por el sistema que con el propio sistema en sí.

Como sistema multimedia está bastante bien, ya que integra manos libres Bluetooth, conexión USB (por medio del frontal y un adaptador) y cable de conexión para el Ipod en la guantera. Además integra la función de visualización de la cámara trasera, que está situada en una posición enfocando de forma más vertical que en otros modelos, siendo las líneas integradas solo para medir la distancia orientativamente y no para apuntar el coche en un aparcamiento. La cámara es una opción que cuesta 100 euros.

El GPS va instalado sobre un sistema operativo diferente al del sistema multimedia. El iGo que utiliza corre sobre un Windows CE que utiliza una tarjeta microSD para cargar los programas, por lo que se puede “tunear” y por lo que he encontrado en internet, instalar el navegador que más nos apetezca. El cualquier caso, en mi unidad y por culpa del hurgue de un ayudante “zarpitas”, el programa sobre el que corre el GPS volvió a SsangYong en perfecto coreano.

Lleva dos tomas de 12 voltios y 120 W, una bajo el panel de mandos central y otra en el maletero. En cuanto a huecos portaobjetos tenemos bastantes. Para empezar uno por cada puerta con huecos para meter botellas de medio litro o latas. Delante tenemos un hueco con fondo plástico bajo la consola central, patina bastante, así que si queremos dejar el móvil y le tenemos aprecio, mejor aquí no.

En el mismo hueco hay un cenicero nómada que va fijado en posición con un imán y encajado en una depresión circular, no se mueve ni p’atrás. Luego tenemos dos huecos con tapa y suelo de goma, uno encima del salpicadero y otro bajo los mandos de la calefacción, estos son los más apropiados para dejar el móvil o las monedas para que no suene maraca cada vez que aceleramos o frenamos. Al lado del freno de mano y detrás de la palanca de cambio existe un hueco doble portavasos.

La guantera tiene espacio justo para los papeles y alguna cosa más. Si queremos guardar alguna cosa de gran tamaño tenemos que recurrir a la guantera central. Se abre en dos etapas, en la primera queda un hueco para dejar objetos pequeños, en la segunda se abre del todo. Completamente abierta tenemos una bandeja sobre un hueco más grande en el que caben cosas de tamaño más grande, eso si, a veces hace falta quitar la bandejita superior.

Los plásticos duros son predominantes por todo el habitáculo, la mayoría de ellos están bien ajustados. No obstante existen algunos grillos en el salpicadero con el motor al ralentí producto de la vibración del motor que hace que todo se mueva en exceso, en marcha estos grillos desaparecen.

Vamos a la parte de atrás, aquí es donde en principio el Korando podía tener más pegas, pero no es así, tenemos tres plazas hábiles con bastante espacio. La altura libre al techo es amplia y el hueco para las piernas es generoso, a ello ayuda la ausencia de puente central que obstaculice la colocación de las piernas del tercer pasajero.

Aunque hay asientos para tres personas adultas, el del pasajero central tiene un respaldo algo duro (es un posavasos doble si lo bajamos), y puede no ser cómodo para un viaje largo. Además la guantera central se prolonga ligeramente hacia atrás, por lo que puede suponer un incordio para las piernas del pasajero central.

En la parte de atrás los huecos portaobjetos son bastante numerosos, tenemos un hueco alargado con un espacio destinado a alojar una botella de 50 cl o una lata en cada puerta, un revistero en cada respaldo de los asientos delanteros y un hueco con una malla en la pared trasera de la guantera central.

Si no llevamos pasajero central atrás, los pasajeros pueden bajar del respaldo central un resposabrazos con dos portavasos. Adicionalmente en los respaldos de los asientos delanteros existen unos ganchos destinados a sujetar bolsas ligeras (hasta 3 kg), que no son de mucha utilidad debido a que quedan demasiado bajos, pero se pueden utilizar para mantener la verticalidad de bolsas o mochilas. Existe un gancho idéntico a la altura de la rodilla izquierda del acompañante delantero.

El maletero queda a una altura bastante asequible para la altura general del coche. La anchura de la boca de carga es bastante grande, lo que permite un acceso fácil al maletero, que con una capacidad de 486 litros es más grande que el del Nissan Qashqai (400 l), Ford Kuga (410 l), Mitsubishi ASX (416 l) o el Hyundai iX35 (465 l). Además gracias al suelo plano y a la red para sujetar la carga, cargar cualquier tipo de bulto y que no se mueva es coser y cantar.

Los asientos traseros se abaten bajo el esquema 60:40, abatiendo los dos, los bancos bajan ligeramente y los respaldos se abaten hacia adelante dejando un suelo completamente liso. La capacidad de carga con ellos abatidos aumenta considerablemente, hasta superar los 1.300 litros. No hay iluminación en el maletero, así que por la noche mejor aparcar en sitios iluminados.

Gracias a la red y a los múltiples ganchos existentes en el suelo y el techo del SsangYong Korando, podemos siempre asegurar la carga en condiciones. Bajo el suelo existe una bandeja compartimentada donde podemos meter algunas cosas que no queremos que se muevan (herramientas etc…). Si levantamos la bandeja encontraremos una rueda de emergencia con llanta de chapa de 16 pulgadas y las herramientas necesarias para el reemplazo.

Continuará...

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