La quinta generación del Kia Sportage llegó en 2022 y ahora se actualiza
Ya está disponible con motores de gasolina, diésel MHEV, gasolina HEV y gasolina PHEV
Han pasado más de 20 años desde Kia se estableció formalmente en España como Kia Motors Iberia, pero mucho antes de ese año 2004, la marca coreana ya vendía coches en nuestro país a través de un importador.
Desde entonces, las cosas han cambiado mucho para Kia: ahora es una de las marcas que más coches vende en España y también tiene una de las gamas más amplias del mercado, sin embargo, el Kia Sportage sigue siendo una de los modelos más importantes de su catálogo.
El Kia Sportage es clave para Kia, en Europa y en España en particular
Este SUV va ya por su quinta generación y es el modelo más vendido de la marca en España, de hecho, está dentro del Top 20 de coches más vendidos en nuestro país y también en el Top 3 de su segmento, el de los SUV compactos. Aun así, Kia es consciente de que no puede dormirse en los laureles, así que ha decidido actualizarlo.
Con esta puesta al día, la quinta entrega del Sportage, que se lanzó en 2022, cambia por fuera y por dentro, pero también hay novedades en su gama de motores. Los cambios más evidentes están en el exterior porque el frontal es completamente nuevo: estrena faros LED, paragolpes, parrilla y luces antiniebla para adoptar el mismo lenguaje de diseño que los últimos lanzamientos de Kia.
También cuenta con un nuevo paragolpes posterior y con pilotos traseros LED con una nueva firma luminosa. Además, amplía la paleta de colores como el gris metalizado y el rojo metalizado de las imágenes, mantiene la posibilidad de elegir una combinación bitono para la carrocería y estrena llantas de entre 17” y 19”.
En lo que respecta a las dimensiones, es prácticamente igual de grande que el modelo anterior, puesto que solo crece un par de milímetros a lo largo, para llegar hasta los 4,54 m de longitud. De ancho sigue midiendo 1,86 metros y tiene una altura de 1,65 metros.
Kia Sportage: así es por dentro
En el interior, las novedades son un poco menos evidentes, pero eso no significa que no las haya. Lo que más llama la atención es el nuevo volante, con un diseño de dos radios y la posibilidad de ser bicolor; más allá del diseño, me parece destacable que tenga botones físicos en lugar de mandos táctiles más imprecisos: los botones siempre son un acierto.
También cambia el diseño del salpicadero. Sigue teniendo un marco que aglutina las pantallas del cuadro digital y del multimedia, ambas de 12,3”, pero sus formas son nuevas, especialmente en la parte situada delante del pasajero.
Ahora es más minimalista, tiene las salidas de aire mejor integradas y es más horizontal, por lo que transmite más sensación de amplitud. Además, está mejor rematado que el del modelo anterior, como el resto del interior, en general, con buenos ajustes y materiales de buena factura, la mayoría de ellos blandos.
La ergonomía sigue siendo buena, en parte, gracias a los controles que hay en la parte central del salpicadero porque combinan mandos físicos con botones táctiles y sirven para controlar el climatizador, pero también para accesos directos del multimedia.
Para cambiar entre unas funciones y otras solo hay que pulsar un botón y automáticamente los controles táctiles de la pantalla se sustituyen por otros. Además, hay botones en la consola central, justo al lado del mando giratorio que sirve como selector del cambio.
Otra cosa positiva que no se puede pasar por alto es que Kia ha dicho adiós a los plásticos negro piano. Se pusieron muy de moda hace unos años y muchos coches los incorporaron, pero estos plásticos se rayan con mucha facilidad y se ensucian enseguida, por lo que hacen envejecer rápidamente a los interiores. En mi opinión, mejor sin ellos.
Eso sí, en lo que respecta al espacio no hay cambios. Como las dimensiones del coche son casi idénticas a las de su predecesor, el espacio dentro del habitáculo es el mismo.
Eso significa que es amplio, tanto por habitabilidad para los pasajeros (pueden viajar cómodamente cuatro adultos grandes), como por la capacidad de su maletero, que va desde los 526 litros hasta los 587 litros (cambia en función de la motorización). Con los asientos traseros abatidos pasa a tener 1.776 litros.
Sí hay novedades si hablamos del equipamiento porque ahora puede tener head-up display y cuenta con un nuevo sistema multimedia, más rápido, con un diseño más moderno y, sobre todo, mejor conectado. Por fin tiene Apple CarPlay y Android Auto sin cables, además de actualizaciones remotas vía OTA (over the air).
Kia Sportage: así va
De momento, la gama de motores está formada por dos mecánicas de gasolina 1.6 TGDi de 150 CV y 180 CV, un diésel MHEV 1.6 de 136 CV con etiqueta ECO y un híbrido gasolina 1.6 HEV de 239 CV que también tiene la etiqueta ECO y puede asociarse a la tracción delantera o a un sistema de tracción total, siempre con cambio automático.
El gasolina menos potente puede asociarse a un cambio manual de seis marchas o a uno automático 7DCT de doble embrague y siete relaciones, siempre con tracción delantera. El gasolina de 180 CV solo puede ligarse al cambio 7DCT y a la tracción 4X4. El diésel micro híbrido siempre es 4X2, pero también puede pedirse con cambio manual de seis marchas o con uno automático de siete velocidades.
Desaparece el gasolina micro híbrido del modelo anterior y habrá que esperar unas semanas para que esté disponible el gasolina híbrido enchufable PHEV de 252 CV.
En la toma de contacto he probado el Kia Sportage HEV de 239 CV con tracción 4x2 y me parece la opción más equilibrada de toda la gama, a no ser que tengas que hacer muchos kilómetros por carretera porque el diésel es el más recomendable en ese caso, máxime, teniendo en cuenta que tiene la misma etiqueta ECO que el híbrido.
Volviendo al híbrido, es un conjunto potente que mueve bien al Sportage, en parte porque no es un coche exageradamente grande ni pesado (detiene la báscula en unos razonables 1.590 kg en esta versión 4x2 y el 4x4 llega a los 1.658 kg). Con este motor, el SUV coreano acelera de 0 a 100 km/h en 7,9 segundos y alcanza los 196 km/h.
El turbo ayuda mucho a la hora de empujar, pero el trabajo de la parte eléctrica es clave, y solo a la hora de buscar rendimiento, sino también para mantener a raya el consumo.
Según la ficha técnica, este Sportage consume 5,6 l/100 km con las llantas de 17” y 5,8 l/100 km con las llantas de 18” y de 19”; en la práctica, esa media se puede ver en carreteras secundarias, pero cuando se hace mucha autovía está más cerca de los 7 l/100 km que de los 6 l/100 km, mientras que en ciudad baja bastante la media porque se mueve la mayor parte del tiempo en modo eléctrico.
En cualquier caso, este conjunto híbrido sirve para todo porque tiene potencia de sobra para carretera y es muy cómodo en ciudad. En general, se puede decir que es muy equilibrado, como el resto del coche, puesto que es un SUV muy versátil, confortable, bien equipado y con un buen compromiso entre prestaciones y gasto, al menos en esta versión híbrida.
Precio del Kia Sportage
Además, esta variante híbrida no es mucho más cara que el resto. El gasolina de 150 CV con cambio manual, tracción delantera, la etiqueta C de la DGT y el acabado básico Concept está a la venta desde 35.820 euros (PVP, sin incluir ningún descuento).
El PVP del Sportage híbrido básico, con el mismo acabado Concept y tracción 4x2, pero con cambio automático, casi 100 CV más y la etiqueta ECO, parte desde los 40.570 euros (también sin descuentos).
Imágenes | Kia y Motorpasión
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