Mercedes-Benz GLA 250 y GLA 220 CDI, toma de contacto

La marca alemana ha escogido Andalucía para la presentación internacional de "la clase GLA":https://www.motorpasion.com/todoterrenos/mercedes-benz-gla-2013, entre Málaga y Granada. Nos desplazamos allí para conocer el SUV derivado de la Clase A. Ciertamente, hay que retirar algunos prejuicios sobre él una vez se ha conducido, no es el típico SUV.

Hemos probado las dos motorizaciones más potentes del modelo normal, el GLA 45 AMG merece un comentario aparte. Me refiero al GLA 250 (gasolina 211 CV) y el GLA 220 CDI (Diesel 170 CV), en los dos casos con tracción total (4Matic) y con el cambio 7G-DCT de doble embrague.

Para empezar, la Clase GLA está fuertemente basada en la Clase A, y no son tan diferentes. En el interior las cotas son prácticamente las mismas, no se va a notar gran diferencia. Eso sí, el GLA tiene un maletero más grande, con 421 litros frente a los 341 litros del A, la forma trasera no es igual.

Clase GLA frente a Clase A, en el interior

Sentado al volante, es como conducir el Clase A. Casi me atrevo a asegurar que el salpicadero es el mismo. La sensación al conducir es prácticamente la de conducir un compacto normal. No me refiero a un compacto elevado, ni a un SUV, un compacto a secas. Pero hay diferencias con la Clase A en otros apartados.

La distancia entre ejes es la misma, 2.699 milímetros, no cambia el espacio para las piernas. La altura libre de los asientos delanteros es de 1.015 mm frente a los 1.017 mm de la Clase A, y en los traseros el GLA tiene 971 mm frente a los 952 mm de la Clase A. La altura de los asientos respecto al piso es la misma.

Ahora bien, la cadera de los pasajeros está a 608 mm del suelo frente a 561 mm del compacto, luego da más apariencia de ir elevado. No hay ninguna diferencia en el espacio a lo ancho, las cotas son exactamente iguales en las plazas delanteras y traseras.

¿Es un SUV o no?

En mi opinión, el GLA deberíamos catalogarlo como un _crossover_, y no como un SUV. Ese palabro inglés significa mezcla de turismo y SUV, es decir, lo más cerca a un turismo sin serlo, en este caso, compacto. Mercedes-Benz lo cataloga como SUV, pero la Clase GLK encaja mucho más en esa categoría.

Fijémonos en sus cotas "todoterreno". Tiene un ángulo de ataque frontal de 15,8º, ventral de 13,3º y de salida 21,5º. Son números muy discretos para un SUV. La altura al suelo es de 134 mm, muy baja frente a los _crossover_ del segmento B, donde algunos llegan a 200 mm. Del Clase A no dispongo de esos datos, no los han facilitado.

Para los que se planteen sacar el GLA de la carretera (serán minoría) es mejor esperar al verano, cuando estará disponible el paquete técnico _off-road_, que eleva la suspensión 30 milímetros. Las unidades Diesel probada tenía dicho paquete, pero no está disponible en el lanzamiento.

Al volante del GLA 250

Si no nos importa gastar gasolina es un motor atractivo, y si somos gentiles con el acelerador, tiene una sed razonable. En el recorrido de prueba, con mucho desnivel y muchas curvas, aunque no pretendiese ir rápido en absoluto, no lo bajé de 10 l/100 km en ningún momento.

Al tener dos litros de cilindrada, es un motor con fuerza y cuando se le pide energía la da bien y rápido. Tiene el mismo par máximo que el Diesel de 170 CV, 350 Nm entre 1.500 y 4.000 RPM. Por lo tanto no hay que cambiar de marcha con frecuencia, pero con el cambio 7G-DCT eso es lo de menos.

Mercedes ha preferido que tenga una entrega de par constante a dar muchos caballos por litro, así que acaba siendo muy agradable. Resulta más silencioso que el Diesel, que es un 2.2 y suena a Diesel aunque menos que los 2.2 de hace unos años.

Como dije antes, es prácticamente como conducir un Clase A. Dependiendo de la elección de suspensión y de neumáticos (en este caso con llantas AMG de 19") la diferencia es pequeña o nula. Con estas ruedas no se nota prácticamente nada de deriva y la carrocería apenas balancea.

Es un coche muy fácil de llevar, con límites altos que el usuario normal no buscará. No es por lo tanto un coche torpe de reacciones por ser muy alto o muy pesado. Va mejor en curva que más de un compacto generalista con suspensiones blandas. Se nota que estamos pagando un Mercedes.

Con la tracción total y el cambio automático da un resultado muy satisfactorio, pura neutralidad, solo noté algo de subviraje por estar el piso mojado. Para lograr una reacción violenta del coche tenía que buscarla adrede, porque pidiéndoselo por favor no se desmadraba.

Al volante del GLA 220 CDI

El Diesel tiene un buen compromiso entre potencia y gasto. En carretera no lo he conducido, he ido de copiloto. Las sensaciones de este motor me son bastante familiares. Tiene fuerza, pero subjetivamente parecerá que anda menos. El cambio 7G-DCT saca lo mejor del motor en todo momento.

Cumple con lo que se espera de él, que es gastar menos que el gasolina, pero con un sacrificio en agrado de uso típico de estos motores. Es relativamente suave, pero los hay más suaves. El 2.2 i-DTEC de Honda es un motor más conseguido en ese sentido.

Sí conduje con este motor en una pista campestre de dificultad moderada. Mi compañero de fatigas utilizó el modo de transmisión y ESP adaptado a campo, yo lo usé como si fuese en carretera. Ciertamente el modo _off-road_ es más agradable porque retrasa los cambios y las ayudas electrónicas son menos intrusivas.

En mitad del recorrido nos encontramos estratégicamente colocados unos Clase M y G para recordarnos dónde no podríamos llegar con el GLA. Sí, tiene sus limitaciones, pero es bastante capaz si el terreno no tiene grandes irregularidades y el firme acompaña, pues los neumáticos son de carretera.

Mecánicamente el sistema 4MATIC no cambia nada respecto a la Clase A. Fundamentalmente es un tracción delantera, pero cuando se pierde tracción pasa fuerza atrás, normalmente 50:50, aunque puede llegar al 100% trasero unos instantes. No hay bloqueos, se controla a base de ESP y con los frenos.

Tampoco tiene reductora, porque no es lo que se pide a un coche de esta categoría. Lo que sí tiene es una asistencia al descenso (DSR), que permite bajar pendientes pronunciadas a baja velocidad sin tocar los pedales. Tiene el funcionamiento más suave y silencioso que cualquier otro SUV que haya catado.

Ni un solo sonido de frenos, ni a carraca, ni vibraciones. Lo hace con la suavidad que lo haría el más cuidadoso de los conductores, sin notar sensación temporal de embalamiento. Puntazo para Mercedes, porque esta suavidad me parece más digna de una clase superior, GLK mínimo, M por lo menos.

Ciertamente el GLA se defiende en la pista que atravesamos, que tenía hasta una subida algo deslizante que pude afrontar en primera despacito, sin darme impulso, intentando encontrar una vulnerabilidad. No, el GLA subió muy bien. Al ponerlo a "tres patas" no noté ningún ruido estructural que vislumbrase carrocería poco rígida.

La suspensión demostró ser muy estable, porque en los momentos de gran irregularidad del terreno los tensores de los cinturones no estaban constantemente haciendo trabajo. Eso significa que el GLA va bastante planito, explicable en parte por la suspensión trasera multibrazo que algunos generalistas no equipan.

Si tenemos el COMAND Online podemos ver en una pantalla los datos elementales de conducción fuera de carretera, como el cabeceo, inclinación lateral y ángulo de las ruedas. De pequeño me chiflaba esa información cuando iba en el Land Cruiser serie 70. Casi ningún SUV tiene estos indicadores, y pocos 4x4 puros hoy día los tiene.

Si tenemos en cuenta sus limitaciones, permite cierto juego no solamente por pistas fáciles, también admite cierta complicación, pero ojo con sus ángulos, que no son excesivamente buenos. La tracción total implica cambio automático en toda la gama compacta de Mercedes, y el 7G-DCT se porta bien.

A baja velocidad, en el modo de carretera, tenderá a meter marchas largas, pero en el modo _off-road_ difícilmente pasará de segunda. El ESP tampoco da muchos problemas en el modo de carretera, si hubiese llovido más podría haber evaluado qué pasa cuando el suelo resbala mucho, o con nieve.

Hay que tener en cuenta que el GLA no tiene un programa de cambio para circular por ejemplo con nieve, ahí puede que no vaya tan bien, ya lo comprobaremos el invierno que viene. La unidad probada usaba neumáticos Yokohama 235/50 con llanta de 18", que no es la mejor dimensión para salir del asfalto.

Al menos en las condiciones que he conducido el GLA, debo decir que es capaz como muchos SUV, pero con un tacto de conducción prácticamente de turismo. Es más caro que un Clase A y por dentro prácticamente igual, por lo que si no salimos de carretera solo tiene sentido por estética o por ir un poco más altos.

No es un todoterreno, está claro, los neumáticos quedan cerca de los pasos de rueda, hay poco recorrido de suspensión. Es un coche destinado a un público que apenas sale de carretera, así que no se lo voy a reprochar. El SUV/crossover más pequeño de Mercedes me ha dejado buen sabor de boca.

Los gastos del viaje para esta presentación han sido asumidos por la marca. Para más información consulta nuestra guía de relaciones con empresas.

En Motorpasión | Mercedes-Benz Clase A, presentación y prueba en Eslovenia ("parte 1":https://www.motorpasion.com/pruebas-de-coches/mercedes-benz-clase-a-presentacion-y-prueba-en-eslovenia-parte-1, "parte 2":https://www.motorpasion.com/pruebas-de-coches/mercedes-benz-clase-a-presentacion-y-prueba-en-eslovenia-parte-2)

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