Comparativa: Honda Civic Hybrid contra Toyota Prius (parte 1)

Después de haberos traído a Motorpasión a estos dos híbridos por separado, Honda Civic Hybrid y Toyota Prius, ahora vamos a ver qué hace que sean diferentes, para poder decantarnos por uno o por otro.

Aunque otorgué al Prius un 9,5 y al Civic Hybrid un 8,75, no es tan fácil la cuestión de cuál elegir, si queremos una compra verde. Intentaré ser lo más justo posible.

Exterior e interior

Por la forma de sedán del Civic Hybrid, es un poco más grande a lo largo y ancho, con lo que cuesta un poco más calzarlo en una plaza de aparcamiento. La ventaja de su carrocería es que abrir el portón no reviste preocupación, mientras que el del Prius se levanta mucho más. El Toyota tiene un maletero más aprovechable, ya que es más fácil de cargar, es más plano, tiene doble piso y los asientos traseros se abaten asimétricamente, mientras que en el Honda, son 350 litros y punto.

Si el clima es bueno o viajamos en autopista, el Civic tiene mejor visibilidad, ya que no tiene el alerón tapando la línea del horizonte. En cambio, si llueve y vamos a poca velocidad, el Prius gana ya que cuenta con el limpialuneta y la visibilidad es mejor. De entrada, no puedo decir qué carrocería es más atractiva, si la sedán o la berlina-monovolumen, cada una tiene sus adeptos y sus detractores. En cuanto al interior, el del Prius me gustó un poco más al parecer más habitable y con más tecnología.

En el Honda hay más espacio para gente alta en las plazas traseras, pero pierde en anchura y longitud. El equipamiento es sólo un poco mejor en el Prius, como por los asientos abatibles asimétricamente, pantalla multifunción táctil o la apertura inteligente con llave “manos libres”. Considerando eso, salen con más facilidad las cuentas de rentabilidad, de las que hablaré más adelante. En opciones es más completo también.

No hay que olvidar el criterio de la seguridad pasiva, está demostrado que el Prius es un poco más seguro que el Civic Hybrid, lo dice EuroNCAP. El Prius obtuvo una estrella más en protección de ocupantes y 3 puntos más, y en protección infantil le supera por 5 puntos, 4 estrellas en ambos casos. El equipamiento de seguridad activa y pasiva es casi el mismo.

Puesto de conducción

El Prius tiene un volante con más funciones, facilita la conducción, y es más simple de usar todo. Lo malo es que el freno “de mano”, de pedal, incomoda un poco más que tener que usar el freno de mano de toda la vida que usa el Civic. Además, el volante no se regula en profundidad, sólo en altura, mientras que el Civic permite ambos ajustes y la postura de conducción es más natural. El tacto de la dirección también es mejor en el Civic, y es más directa que la del Prius.

La instrumentación del Honda es más rica, ya que informa de la temperatura del agua y de las revoluciones del motor, información que no da su oponente. En cambio, el climatizador y el equipo de audio usan dos pantallas muy pequeñas que no tienen nada que ver con la pantalla a color multimodo que usa el Prius, que además es táctil, y las funciones son más numerosas y útiles. El uso de la pantalla permite ahorrar en botones y libera espacio en el salpicadero.

Conduciendo de noche me pareció un poco más agradable el tono de la instrumentación del Civic, aunque en ambos casos la intensidad de la luz es regulable fácilmente para no cansar la vista o circular con las luces de cruce de día sin perder la legibilidad. Me quedo con el puesto de conducción del Honda, pero me gustaría que tuviese la pantalla del Prius y la integración de funciones que tiene en volante y pantalla; vamos, como el Civic convencional, muy difícil de superar en eso.

Comportamiento

Las diferencias entre los dos híbridos son muy sutiles, siempre y cuando conduzcamos de forma normal y no deportiva, que no tiene mucho sentido en ninguno (aunque aguantan ritmos salidos de tono sin dar al conductor sensación de pérdida de control). Al límite el Civic Hybrid se muestra un poco más nervioso que el Prius, pero en condiciones normales, no es un criterio para decidirse. Al fin y al cabo, tienen una potencia muy modesta, 112-115 CV.

Sin embargo, prefiero al Prius en este apartado, pues se viaja más cómodamente. Su sonoridad es menor casi siempre, ya que el motor de gasolina trabaja menos, puesto que el motor eléctrico tiene 48 CV más de potencia, y eso se nota. Además, la sonoridad en general es menor, tanto por los neumáticos como por el motor de gasolina. Los neumáticos Michelin Pilot Primacy del Prius me convencieron más que los Dunlop que monta su rival por la diferencia de confort.

Como dato curioso, estando las ruedas del Civic a 1.8-1.9 bares de presión (recomendados 2.1) el consumo medio era notablemente más alto, unos 6,6 l/100 Km según ordenador. Tomando como válido mi consumo de 6 litros con las presiones bien ajustadas, hablamos de un aumento del consumo del 10%, no es baladí. Si hubiese hecho medidas de frenado, habría obtenido una diferencia de metros de llevar las ruedas bien infladas a mal infladas.

Tengo que recordar que ambos utilizan frenada regenerativa para recuperar energía, y que en el caso del Honda Civic Hybrid, el tacto del freno puede mejorar mucho. Es impreciso y cuesta dosificar la frenada de forma adecuada, pues cuando las pastillas de freno empiezan a actuar de verdad, se nota un “salto”, esto ha quedado mucho mejor resuelto en el Toyota Prius, que tiene un tacto mucho más realista, como un coche normal. Además tiene frenos de mayor diámetro detrás.

La forma correcta de conducir estos dos modelos ya la describí en sendos artículos de Circula Seguro: “Aprovecha el máximo el potencial de un híbrido” parte 1 y parte 2. Es la forma de conseguir los consumos más bajos y que quede totalmente justificada su compra.

En Motorpasión | Comparativa: Honda Civic Hybrid contra Toyota Prius (parte 2)

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