Lexus LF-A Roadster en el salón de Ginebra

Lamentablemente, no pude comprobar in situ si realmente el Lexus LF-A Roadster es tan agorafóbico como decía mi compañero Daniel, ya que en el stand de Lexus se encontraba encerrado en su propio mundo.

La impresión que me dió, a simple vista, era la de estar viendo una barqueta versión 2.0, un coche con aspiraciones de deportivo clásico pero con un diseño totalmente futurista. Y bien conseguido que está ese diseño.

El motor que anima a esta bestia japonesa es el mismo que hemos visto en el Lexus LF-A (nombre desafortunado donde los haya), un V10 5.0 de 500 CV y le hace alcanzar una velocidad máxima de 320 km/h.


De su trasera podemos destacar su tripe salida de escape, situada en posición central y esas enormes rejillas ubicadas bajo los grupos ópticos traseros. Y como no, ese espectacular alerón trasero, que se alza dependiendo de la velocidad. No será bonito, pero su carga aerodinámica seguramente esté totalmente justificada.

A pesar de parecer muy aparatoso, tiene unas medidas bastante compactas, ya que mide 4.460 mm de largo y 1.895 mm de ancho. Eso sí, es extremadamente bajo, en parte por la ausencia de techo, ya que apenas llega a los 1,2 metros de altura, superando esta cifra en apenas 20 mm.

En MotorPasion | Lexus LF-A Roadster: 60 fotos que causan agorafobia