El amor por el coche de la generación Y, ¿ya no es lo que era?

Como muchos de vosotros, pertenezco a la llamada "generación Y", que podríamos considerar como la de nacidos en las décadas 80 y 90. Nacimos y crecimos con ordenadores personales, consolas, televisión en color, Internet, música digital, teléfonos móviles, máxima abundancia de pornografía, etc.

Ya van varias veces que leo estudios en los que se afirma que esta generación no tiene la misma visión sobre lo que representa un coche si lo comparamos con sus padres. En otras palabras, que los coches nos interesan cada vez menos, en favor de otros elementos más personales como el móvil. Esto se presta a mucha discusión.

Si en un lugar como Motorpasión yo os pregunto, ¿el coche es para vosotros un electrodoméstico o algo más que un medio de transporte? Seguramente recibiré muchas respuestas de lo segundo, y que si estáis aquí, es por ser entusiastas del motor. En los comentarios veré si me equivoco o no.

Rodrigo, Felipe, Matías y Nicolás. Son Motorpasión

Sin embargo, nacidos en los 80 y 90 hay muchos, y no todos somos iguales. De hecho, personalmente no me siento en absoluto identificado con lo que os voy a contar ahora, pero no niego que sea real. Es más, estoy rodeado de ejemplos en mi círculo de amistades, parientes -y compañeros de trabajo- (vale, eso no).

El interés por el coche en propiedad está decayendo. En el grupo de edad de personas de 16 a 34 años está reduciéndose apreciablemente el kilometraje anual. Tenemos menos tendencia a dotar a nuestros coches de alma, de quererles, ponerles un nombre o bajar al garaje a darles las buenas noches.

Una de las aspiraciones clásicas de un muchacho de 18 años (o de menos) es sacarse el carné de conducir, pillar cualquie cosa con volante y ruedas (se admiten dos ruedas) y devorar kilómetros con amigos, novia(s) o quien sea. Sentir la libertad, explorar nuevas rutas e ir allí donde el transporte público no existe... o no nos interesa.

¡No te rías, Tom Cruise ochentero, no me hace ninguna gracia!

Problemas del "primer mundo"...

Ese interés va en claro descenso, pero en España, Europa, Estados Unidos, Japón... y demás países industrializados. Tenemos seguramente los mejores coches de la historia de la automoción, pero no representan lo mismo para nosotros. Lo fácil es que acaben siendo tildados de electrodomésticos.

Haced una reflexión. Pensad en vuestros amigos, compañeros de clase/trabajo, familiares... y pensad e quiénes le dan al coche un significado especial, y para cuáles no. El que tenga más gente del primer grupo que del segundo, se puede dar con un canto en los dientes.

En un interesante artículo de Jamie LaReau, leo cómo el presidente de Toyota se esforzaba en dar una charla a estudiantes de la Universidad Meiji (Tokio, Japón) para inculcarles el amor por el automóvil. ¡El presidente del primer fabricante mundial! ¿Acaso esas cosas no deberían salir de forma automática?

Personalmente, el móvil para mi es una comodidad moderna, pero no le doy más importancia que al coche. Jamás pagaría 150 euros o más por un terminal, pero me he comprado dos coches, y porque no hay pasta para el tercero. No me siento identificado, yo he querido conducir desde antes de saber hablar.

Pero el universo no gira en torno a mi, ni en torno a los entusiastas del motor. ¿Por qué esa desafección por el automóvil? ¿Porque viajar es más caro que nunca? ¿Por la presión que hay en forma de posibles multas, restricciones, impuestos y todo tipo de trabas hacia la posesión de un automóvil?

Puede ser también una desafección provocada por los propios fabricantes, pero eso me parece muy discutible. Aunque hay menos, sí, hay modelos que apelan más a la emoción que a la razón (coche del segmento B/C Diesel con 100 CV). Pero incluso el propietario de un coche así, del montón, puede sentir algo por él, ¿o me equivoco?

¿Contigo, al fin del mundo?

El automóvil es una industria fundamental en el mundo desarrollado. Podríamos vivir sin coches particulares, pero cambiando radicalmente nuestro estilo de vida, el transporte colectivo y público no es capaz de suplir todas las necesidades. Y reconozcámoslo, la bicicleta y el caminar, pasada cierta distancia, cansan.

Si en el mundo desarrollado empezamos a perder la cultura de la automoción particular, nos enfrentamos a un problemón de enormes características. Que ya no sea un problema de la crisis económica, sino que se acabe "pasando" del coche, y se utilice por necesidad, no por... digamos... dependencia.

En los nacidos tras los 90 es peor. Tengo dos ejemplos. Uno de ellos tiene 21 años, y no se sacará el carné mientras su familia o pareja le lleve y le traiga, y adicto perdido al móvil. Conozco a otro de la misma edad que se ha comprado dos coches de presupuesto mínimo (uno lo destrozó haciendo el capullo) y una motocicleta.

¿Cuál representa mejor a la "juventud" actual?

¿Acaso la generación Y se está feminizando? Es decir, ¿empezamos a comportarnos como un amplio sector de las féminas que ven el coche como un simple medio de transporte? Alguna que otra mujer seguro que discrepa e incluso me llama machista, pero vamos a admitir la realidad. Por cada chica entusiasta del motor, ¿cuántos chicos hay?

La articulista LaReau titula su columna así: "Por qué amar un coche como a una mascota nunca va a ocurrir con la generación Y". Estoy perdiendo fe en mi generación (hay honrosísimas excepciones como esta), y he de admitirlo, tiene mucha razón. Para nuestros padres, el coche era otra cosa.

¿Será que pasa como con la canción de Rocío Jurado, que se nos rompió el amor de tanto usarlo? ¿La nostalgia no es lo que era? ¿A qué huelen las nubes? ¿Debo temer que algún psiquiatra me diagnostique algo por escribir estas líneas? ¿Soy un bicho raro? ¿Es nuestro antepasao el hombre de Orce?

Y porque no me he puesto a hablar de ciclomotores y motocicletas, pero creo que su situación es peor aún.

Epílogo

Por favor, mirad este vídeo hasta el final. ¿Os emociona aunque sea un poquito? Si la respuesta es afirmativa, eres de esas personas que llevan la contraria a esta tendencia en consumo. Si ha sido para ti perder tres minutos de tu tiempo, cierra el navegador y sigue toqueteando el móvil. ¡FUERA DE AQUÍ!

Me vais a permitir que me ponga sentimental, pero experimenté de pequeño ese deseo ardiente por conducir, sabiendo que no llegaba a los pedales de ningún coche que no fuese el mío de juguete. Fue tener "el rosa" y no estar más de 15 días seguidos sin conducir. Es una necesidad fisiológica, como... sí, esa.

Habrá que ver qué pasa cuando los niños que ahora van al colegio tengan poder adquisitivo para comprarse un coche. Puede que les parezca estupendo el rollo de la conducción autónoma, los vuelos de bajo coste y el tren de alta velocidad. Más vale que se mantenga la pasión (sea como sea) o nos espera un futuro sobre ruedas ausente de cualquier emoción.

Vídeo | "Youtube":https://www.youtube.com/watch?v=KRbzJ0L1Zn8 En Motorpasión | "Aquellos maravillosos años 80...":https://www.motorpasion.com/otros/aquellos-maravillosos-anos-80, "El automóvil en España va camino de los años 80":https://www.motorpasion.com/otros/el-automovil-en-espana-va-camino-de-los-anos-80

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