Mini en el Salón de Madrid

En el pabellón 6 de IFEMA, pegaditos a BMW, están los pequeños utilitarios Premium. Tienen una gama que se está completando paulatinamente: utilitario, “compacto” y cabriolet. Desde los motores ahorradores 1.4 hasta el más deportivo 1.6 Turbo, los Mini se caracterizan por ser coches simpáticos y muy divertidos de conducir, con una oferta de equipamiento muy difícil de igualar. En esta edición, nos presentan de forma local el más bestia: el Mini Cooper S John Cooper Works.

Mucha potencia para pasárselo teta, con prestaciones muy excitantes (0-100 en 6,5 segundos) pero con un consumo moderado a tenor de su capacidad, 6,9 l/100 Km de gasolina. No sólo se trata de prestaciones, también de frenos mejorados, amén de otras modificaciones como escapes, con diversos detalles estéticos que le dan personalidad propia.

En el stand pueden verse diversos modelos Mini que representan la gama, como los iniciales Mini One, pasando por los Mini Clubman y Mini Cabrio hasta llegar al John Cooper Works. Una de las unidades Cabrio tiene el acabado Sidewalk, para hacer aún más capricho un coche que ya de por sí es un capricho.