La guerra de Lexus contra el ruido: Takumis, sellados y burletes para una experiencia interior sublime

En una industria donde se tiende a estándares homogéneos y dejando cada vez menos lugar a la personalidad, es reconfortante ver cómo algunas marcas se esfuerzan por mantener sus pilares identitatios. En este caso hablamos de Lexus y su obsesión por el silencio.

Hace poco hemos probado los Lexus ES 300h y LS 500h, dos coches sumamente especiales que esconden un meticuloso trabajo que roza lo artesanal y donde la marca se centra especialmente en la reducción de sonido.

Eliminando el ruido incluso antes de que se genere

Hirotaka Tsuru es el responsable de control de ruido y vibraciones del Lexus ES 300h, porque sí, Lexus tiene divisiones encargadas por cada modelo para minimizar los sonidos parásitos y vibraciones que puedan perturbar la experiencia de sus clientes.

"Un habitáculo silencioso es la característica más importante al desarrollar el nuevo modelo" según Tsuru, pero eso no quiere decir que haya un silencio absoluto en el interior de los Lexus, sino un entorno agradable al oído y sin ruidos molestos.

Desde hace más de 30 años Lexus estudia la sonoridad de cada habitáculo. Unos estudios que se iniciaron con el Lexus LS 400 de 1989, ganándose el galardón del coche de serie más silencioso del mundo. El resultado fue un proyecto que no debía alcanzar los 58 dB en el interior del coche rodando a 100 km/h, un trabajo que implicó a 4.000 empleados entre diseñadores, ingenieros y técnicos para desarrollar soluciones inéditas y, sobre todo, silenciosas.

A partir de ahí Lexus ha mantenido la misma tendencia, abrazando el ADN del silencio y apoyándose hace ya 15 años en la hibridación como un añadido más a la reducción sonora de sus vehículos. "Con los coches híbridos ganamos mucha experiencia en aislamiento acústico", según Pascal Ruch, director de Lexus Europa, quien afirma que un entorno sereno en el habitáculo es esencial para la marca.

En Lexus trabajan el silencio partiendo de reducir a la mínima expresión las fuentes de ruido divididas en tres tipos: aerodinámico, mecánico y de rodadura. Así el túnel de viento es un elemento clave en el diseño de cada Lexus, pudiendo analizar cada elemento y su posición para generar la penetración aerodinámica más limpia posible. Retrovisores, limpiaparabrisas, ópticas o canalizaciones de aire se estudian hasta la extenuación acústica.

Los diseños aerodinámicos también repercuten de manera positiva en minimizar la resistencia al avance y, por lo tanto, un menor consumo. Por eso Lexus diseña sus coches dejando los mínimos espacios entre paneles y sin protuberancias a lo largo de la carrocería.

Tal es la obsesión de Lexus que incluso optimiza la aerodinámica de aquellos elementos que quedan bajo la carrocería o utilizan puntos de fijación cóncavos y planos para sujetar la carrocería generando las mínimas turbulencias.

Los motores térmicos son otra fuente relevante de ruido. En ellos el trabajo se centra en la eficiencia y en la reducción de fricciones, implementando componentes de alta rigidez y que todo el conjunto funcione con un equilibrio notable para que las vibraciones sean tan próximas a cero como sea posible.

Pero aun así siempre hay ruido y vibraciones inherentes a una máquina que avanza sobre una superficie y en contra del aire. Ahí es donde los ingenieros de Lexus trabajan para aislar a los ocupantes. Las labores de impermeabilización empiezan desde la propia concepción de la plataforma del coche.

En la estructura se dejan zonas abiertas que se van eliminando rellenándolas de material aislante o sellándolas con láminas de metal. En última instancia el aislamiento corre a cargo de burletes, sellados exteriores y molduras en puertas, ventanas y capó. Incluso se recurre a acristalados específicos de tres capas con amortiguación de ruido.

Una vez realizado todo esto Lexus realiza simulaciones acústicas en busca de puntos por los que se puedan colar los decibelios, identificarlos y volver a trabajar en su aislamiento.

Este trabajo final lo realizan los Takumi sobre pavimentos de piedra. Los Takumi son los artesanos de Lexus con un oído especialmente entrenado que de una forma absolutamente analógica y casi obsesiva tienen que dar el visto bueno a cada uno de los Lexus que salen de fábrica.

Cuando el Takumi cree que el Lexus está insonorizado y preparado para salir, otro Takumi aún más especializado se encarga de comprobar las vibraciones del motor.

Y así es como Lexus trabaja cada uno de sus coches. Un método extremadamente minucioso que no sigue ninguna otra fábrica de automóviles y cuyo resultado son coches que dejan una sensación de calidad interior que va más allá de la estética o los materiales utilizados.

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