Ganar dinero por tu coche sin dejar de usarlo: ¿un chollo o un camelo?

Suenan cantos de sirena cada vez que vemos algún anuncio que nos promete "ganar dinero por nuestro coche, sin dejar de usarlo". Este eslógan tan comercial y tan llamativo, es un reclamo como podría ser otro cualquier para ofrecer préstamos personales. No hay más.

¿Conoces a alguien que gane dinero por endeudarse? Yo a muy pocos particulares, por no decir a casi ninguno. Estamos ante uno de los casos de financiación de bienes muebles de manual por lo que cuidado con los cantos de sirena porque es realmente complicado por no decir casi imposible, ganar dinero con una deuda por sí misma. Veamos el mecanismo propuesto para ganar dinero con nuestro coche.

El préstamo personal garantizado con el coche, nueva fórmula de financiación

Empresas como Disfruting han sacado al mercado el equivalente al retroleasing o lease-back para vehículos. Esta empresa comprará nuestro coche que tiene que estar completamente libre de cargas, nos dará un valor previo estimado sobre una tasación y nosotros, firmaremos en simultáneo un contrato de renting con dicha empresa. Todo este procedimiento, se elevará a público. Es decir, tenemos que pasar por una notaría para formalizar los contratos de compraventa y alquiler.

Realmente le estamos "vendiendo" el coche a una empresa que posteriormente nos lo alquila a un determinado precio mensual. En principio, todo suena perfecto, hasta que entramos en los detalles truculentos de la operación que son la opción de recompra del bien o no el ejercicio de recompra.

El importe de venta futuro del vehículo permanece fijo en el tiempo

Cuando nosotros aceptamos una operación de este tipo, el importe de venta que recibimos por el coche es mucho menor que su valor a mercado en el día de hoy, dado que su valor de mercado, debe situarse en lo que valdrá el coche a la finalización del contrato de renting ¿por qué? Porque en las condiciones de contratación estamos fijando que el vehículo será nuestro pagando la misma cantidad que recibimos hoy día y en el caso que no queramos ejercitar la opción de compra en el futuro, el coche se venderá a mercado con un precio a riesgo.

Ejemplo: si yo tengo un coche hoy cuyo valor de mercado es de 10.000 euros y que dentro de dos años su valor teórico de mercado es de 6.000 euros, si hago la operación financiera descrita con finalización del contrato en dos años, hoy recibiré 6.000 euros transfiriendo la propiedad del bien y no 10.000 euros que tiene a valor de mercado.

A los 2 años, a vencimiento de contrato, tengo que pagar los 6.000 euros que he recibido hoy o bien venderlo a mercado y completar el dinero que falte o recibir el sobrante dependiendo del importe real de venta. El vendedor hoy, asume el riesgo de valoración futura, punto realmente importante también cuando hablamos de bienes que se deprecian en el tiempo como los vehículos.

Las cuotas mensuales que pagamos y el riesgo implícito de la operación a examen

A pesar de ponerme en contacto con la empresa, no he podido analizar el contrato que se formaliza con ellos para ver el detalle de cuotas a pagar ni cláusulas contractuales concretas, pero todo indica que el reparto de cuotas mensual que se abona es la diferencia entre el valor de tasación del coche hoy y el valor de tasación a futuro y que se financia realmente.

Siguiendo con el ejemplo anterior, si tenemos una depreciación efectiva del coche de 4.000 euros en dos años (de 10.000 euros de tasación hoy a 6.000 euros en dos años), tendremos que pagar en 24 meses, cuotas por importe de 4.000 euros y asumir el coste de reposición del préstamo base en caso de siniestro total del coche, robo o similar.

Por último, una traba bastante importante a este sistema, es la sujeción a IVA de las cuotas mensuales, impuesto que los particulares tienen que pagar y que incrementa los costes de la operación al no ser un impuesto recuperable y que al elevar a público toda la operación y pasarla por notaría, tenemos costes adicionales aparte de la propia transferencia del vehículo. Como es lógico, todos estos costes saldrán de nuestro bolsillo, bien recibiendo el valor del contrato con descuento o bien, pagando directamente los importes.

Firmar préstamos no es ganar dinero

Cualquier operación en la que estamos asumiendo un préstamo, como es el caso y unos pagos mensuales (cuotas de alquiler del vehículo), no es una operación que pueda resultar con saldo financiero positivo para el firmante, puesto que los flujos de caja que se generan son diferentes a lo largo del tiempo (pago más de lo que recibo) y negativos para el particular.

Transferir la propiedad del coche implica asumir limitaciones en su propio uso. En el caso de estos contratos; restricciones a los kilómetros a realizar, tipos de seguros concretos, mantenimientos periódicos obligatorios... Aquí tenemos una serie de costes que hay que evaluar despacio en el caso de que vayamos a formalizar esta operación y simular los escenarios con vehículo en propiedad nuestro o alquilado.

Por último, tenemos que tener presente que el único coste favorable real que tenemos es la fijación futura del nominal del préstamo para retornar el vehículo, escenario en el que sólo le favorece la inflación y que actualmente, está realmente baja. Con todo lo expuesto, está claro que si haces esta operación es porque necesites realmente el dinero y no tengas otra vía más barata para financiarte, pero ganar dinero con ella, es prácticamente imposible.

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