2008: un año para olvidar (I)

El año 2007 fue excelente para la industria, muchos recordarán comunicado de prensa tras otro cómo las grandes firmas anunciaban bestiales cuentas de resultados con miles de millones de euros de beneficio. Eso quedó atrás, la crisis financiera golpeó al automóvil con una multitud de efectos colaterales.

¿Pero por qué? Debido principalmente a las hipotecas basura en EEUU (subprimes para los amigos) los bancos empezaron a perder liquidez, es decir, dinero en efectivo. Eso limitó los préstamos a los clientes y a otros bancos, aumentando un clima de incertidumbre: la circulación de dinero empezó a estancarse.

Se compran menos coches, luego se venden menos, luego se fabrican menos… y es como tirar fichas de dominó. Vamos a ver cómo ha sido el problema, por partes, ya que diversos los sectores implicados son (Yoda dixit). Desde el crack de 1929 no se ha visto una crisis igual.

Fabricantes

La marcha de las ventas en años recientes les animó a aumentar las gamas vertical y horizontalmente, no sólo más modelos, también aumentando la variedad de motores, equipamiento, versiones todocamino o deportivas, cumplimiento de normativas de emisiones o seguridad… Esa escalada de I+D requiere de mucho dinero, por lo que es necesario pedir prestado a los bancos, de ahí la importancia de la circulación del dinero.

Por otra parte, los bajos intereses animaron a los compradores a adquirir vehículos incluso fuera de sus posibilidades reales, y eso tenía que acabar reventando en algún punto. Y ocurrió. En España, comparando con los datos de 2007, se han matriculado en 2008 un 28% menos de vehículos nuevos según ANFAC.

Para inicios de año se había previsto una leve caída del 2% en España, pero muy poca gente pudo advertir del desastre antes de que ocurriese, ha pillado a casi todos con los calzoncillos bajados. El descenso de las ventas, sobre todo en el segundo semestre, ha sido uno de los grandes problemas de los constructores, ya que si venden menos, ingresan menos. Las ventas interanuales son las peores de la Historia.

Los fabricantes americanos han perdido mucho fuelle, General Motors bajó al segundo puesto de fabricantes mundiales y Ford cedió el tercer puesto a Volkswagen. Si nos fijamos en el mercado americano, el descenso de los tres grandes es mucho más grande en términos cuantitativos. El desplome de los valores bursátiles en 2008 de Ford (6,73 a 2,29 $) y GM (24,35 a 3,20 $) aceleró la depreciación de ambas empresas, y Chrysler no cotiza.

Ahora mismo, Chrysler, General Motors y Ford ven más cerca que nunca su final como no consigan remodelar su negocio. Para las dos primeras empresas se aprobó un paquete de ayudas del gobierno de Estados Unidos por valor de 17.400 millones de dólares, Ford aguanta de momento con lo que tiene. El dinero del préstamo está en circulación hace pocos días.

Pero la crisis ha golpeado a todos, incluyendo al líder mundial: Toyota. Las marcas europeas aguantan mejor el tirón (exportan muchísimo), y en Asia tenemos el caso SsangYong, al borde de la quiebra. Quitando un par de casos puntuales, casi todos los fabricantes han notado la caída de las ventas, así como mayores restricciones financieras, y combinando ambas cosas tenemos un buen desastre asegurado.

¿Efectos colaterales? Se han cancelado modelos como el BMW M3 CSL, por no hablar de modelos que no tienen futuro asegurado como el Chevrolet Camaro Convertible. También se han retirado equipos de competición como Suzuki y Subaru en el WRC u Honda en la Fórmula 1.

La competición es una rama de negocio secundaria en el contexto actual, sobre todo si no hay victorias que vender. No sólo eso, también se ha reducido la presencia de las marcas en los salones, eso lo vamos a notar especialmente en nuestro país, con un flojo Salón de Madrid de 2008 y seguramente más flojo año 2009 con la cita de Barcelona.

Aunque sindicatos y trabajadores lo discuten mucho (opinan que sólo quieren maximizar beneficios), las empresas buscan recortar gastos y al haber menor demanda de vehículos hay que bajar la producción. En España ha habido diversos expedientes de regulación de empleo (ERE) que han dejado en la calle a miles de trabajadores, otros con vacaciones forzadas, prejubilaciones, etc.

Industria auxiliar

Otro grupo inmensamente perjudicado por la reducción de la producción ha sido la industria auxiliar, que fabrica los neumáticos, componentes eléctricos, faros, cristales… Se trata de un efecto dominó, ya que si cae el automóvil, ellos también. En España Delphi puso en la calle a 5.000 trabajadores en Cádiz… De este sector dependen muchas más familias.

De hecho, en EEUU una de las razones más poderosas para impedir que los tres grandes de Detroit se hundan como el Titanic es evitar los millones de desempleados que iban a aparecer, la mayoría de la industria auxiliar. Eso sería un desastre tremendo para una economía tan dependiente en el negocio del automóvil.

En España el sector automovilístico mueve muchísimo dinero y empleados. Según cifras de Noviembre esta industria representa el 8,4% del PIB, el 7% del empleo industrial y el 26% de las exportaciones. El gobierno de Zapatero tiene un gran marrón por delante, y es evitar la cada vez mayor pérdida de empleos.

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