Vexia Econav, prueba de larga duración (parte 1)

Vexia Econav 480

Durante un año y medio, he estado probando a fondo el navegador Vexia Econav 430 y Vexia Econav 480, fabricado por Crambo, una empresa española. Seguramente ha sido una prueba más extensiva que la que le han hecho sus creadores, porque se ha probado en decenas de coches diferentes, con una variedad total.

Este navegador, además de decirnos por dónde tenemos que ir, también se preocupa del cómo. Es una ayuda a la conducción económica en dos aspectos: reducir el consumo de combustible y reducir la posibilidad de ser multados. El coste del navegador se puede amortizar en cuestión de meses.

Para quien no esté acostumbrado a conducir de forma eficiente, existe un potencial ahorro a tener en cuenta. Sin embargo, si ya estamos habituados a gastar poco, no vamos a notar gran diferencia. Quienes más lo agradecerán son despistados o conductores poco habituales. Conozcámoslo.

Vexia Econav 430

Vexia Econav 430 frente a 480

El Econav 430 fue el de primera generación, fue reemplazado posteriormente por el Econav 480, que tendrá sustituto a su vez a corto plazo. La unidad ha disminuido de peso, el moderno es más planito y los componentes más ligeros. La pantalla es de 4,3”, totalmente táctil.

El 430 me dio algunos problemas con la pantalla táctil, que se fueron solucionando mediante actualizaciones. La evolución del producto me parece satisfactoria en el sentido de que van solucionando los problemas, y solo tiene un mal endémico: el arranque es lento comparado con otros navegadores portátiles.

Al no ser un simple navegador, tiene más software que cargar y ejecutar, lo que repercute en el tiempo de inicialización. Funciona con Windows Mobile, y para actualizar necesita un sistema Windows, ya que funciona mediante sincronización. Del 430 al 480 hubo un perceptible aumento de la velocidad.

Vexia Econav 480

El Econav 480 cuenta con un procesador de doble núcleo a 500 Mhz y 128 MB SDRAM. Pesa 154 gramos, las baterías son de ión-litio y duran unas dos-tres horas a plena carga, cuatro como mucho. Tiene conector para sonido (Jack 3,5”), un lector de Micro-SD y un Mini-USB (donde también va el cargador). La resolución de la pantalla es 480×272 píxels.

Va colocado al cristal mediante una potente ventosa, y la condenada ha aguantado de todo, hasta pegar botes en el campo con un SUV durante kilómetros. Si se suelta, es que se ha colocado mal o está sucia, porque si no, no hay quien la descuelgue. El soporte y la ventosa son de 10, incluso en el proceso de colocar y quitar.

Es lento al iniciar, pero una vez están los programas cargados, tiene una rapidez comparable a TomTom, Garmin, etc. El algoritmo de recálculo de ruta se ha mejorado, y suele funcionar deprisa. Sin embargo, en mi unidad pre-serie del 480, llegó a ser muy lento con la última actualización, pero ningún cliente debería notar eso con una unidad normal (eso me aseguraron).

Vexia Econav 430 (primera versión)

Funcionamiento como navegador: Vexia on-road

Se ofrece en dos variantes, Iberia (España y Portugal) y Europa Occidental, lo notaremos en el precio al comprarlo y en las actualizaciones de mapas, las únicas que habrá que pagar. El software del navegador es gratuito indefinidamente. La cartografía es de origen TeleAtlas.

El navegador es sencillo de utilizar y bastante versátil. Nos indica en la parte inferior distancia al siguiente cambio de dirección o cruce, hora estimada de llegada (es bastante preciso), velocidad actual y distancia al destino. La barrita azul representa el porcentaje de completado del viaje entero.

Cuando tengamos que estar pendiente de un desvío de carreteras, veremos en la parte superior un cartelito similar al que leeremos en la carretera. Para mayor claridad, abajo a la izquierda veremos en qué carriles deberíamos circular y la distancia a la salida más próxima. El límite de velocidad es siempre visible.

Con la llegada del límite a 110 km/h, se visualiza el límite máximo de 120 km/h, pero se indica en una esquina que son 110 km/h de forma temporal, y está ajustado el avisador de radares fijos. Por cierto, el avisador es otro tema que se ha mejorado mucho, antes avisaba de radares que no estaban en nuestro sentido de circulación.

Sin embargo, si circulamos por una calzada que va sobre otra, y en la inferior hay un radar, es muy probable que nos avise igualmente. El aviso es gráfico y acústico: “Atención, radar. Límite 110 km/h”. También nos dice cuánto espacio hay hasta el cinemómetro. Se pueden configurar alarmas por exceso de velocidad, por ejemplo, que cante 15 km/h por encima, haya radar o no.

En los túneles se pierde la recepción GPS, pero el navegador sigue funcionando, supone que circulamos a una velocidad uniforme, al volver al salir a la luz se reajusta si es necesario. Por los túneles de la M-30 puede volverse un poco loco en ocasiones, pero no conozco navegador alguno al que no le pase eso ahí.

Mientras funciona el navegador, la recomendación de marcha es visual, y se puede apagar la locución. Es decir, podemos elegir si nos recomienda la marcha más adecuada o no, para no tener una saturación informativa. Los avisos de posible pérdida de puntos también se pueden desactivar.

Otra de las funciones que tiene es “Más puntos, menos multas”. Es como llevar a un Guardia Civil de copiloto, tan pronto como vayamos más rápido de la cuenta, veremos la sanción que tendríamos si nos pilla un camuflado o un radar, cuantificada en euros y en puntos. Nos advierte con “Riesgo de multa”. En euros se lee mejor que en km/h.

La barrita coloreada debajo del número indica el nivel de eficiencia de la conducción. Básicamente va en función del respeto/no respeto de la velocidad legal del tramo. La visualización del terreno puede ser en 2D o en 3D, a nuestro gusto. También tiene una función específica para radares de tramo, que no la he probado.

La única vez que he pasado por el túnel de la AP-6 desde que tengo el Econav dio la casualidad de que no me lo traje conmigo, es el único radar de tramo que me pilla cerca. Para resolver la pérdida de señal del GPS, lo que hace es iniciar una cuenta atrás. Si no queremos multa, no podremos abandonar el túnel antes del tiempo cero.

Si se ilumina en color rojo, vamos mal. En naraja aún nos la jugamos, y en verde no hay miedo al “peaje” de la DGT. Esto permite concentrarse más en conducir que en hacer medias y cálculos mentales, aunque circular todo el túnel a la velocidad legal también suele ayudar.

Volveremos a hablar de velocidad en la segunda parte del artículo, porque hay más miga en este navegador al respecto. Como hemos podido ver, nos previene de las multas en las cercanías de radares fijos, o en cualquier momento, o en un tramo. Eso sí, no es tan idóneo como un avisador, porque no tiene posibles radares móviles (o no me ha avisado de ninguno), cosa que sí hace el Roadpilot, por ejemplo.

Vexia Econav 480

Como navegador, tiene las prestaciones que esperaría cualquiera: PDI, cálculo de peajes en ruta (no lo que cuestan), instrucciones en varios idiomas, calculadora, etc. Podemos tener una lista de nuestros destinos favoritos, localizar el aparcamiento público más cercano al destino, etc.

El software es muy estable. Se me ha llegado a “colgar”, pero es algo muy anómalo. Creo que las indicaciones son lo suficientemente claras, y que no es muy fácil equivocarse de salida. Otros navegadores, como el TomTom XXL, tienen indicaciones aún más claras, pero estas dan la talla.

También puede funcionar en modo peatón. Se orienta con relativa rapidez, a menos que la recepción GPS sea deficiente. Se ha dado el caso de intentar guiarme por carreteras que no existen, pero eso es más un problema de la cartografía que del navegador. En el sentido estricto de la palabra, el algoritmo de ruta funciona bien.

Continuará...

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