GP de Bélgica de Fórmula 1: Fernando Alonso y Ferrari, tanto pensaron en la lluvia que se ahogaron

Cuando se está en la posición de tener que arriesgar es cuando más pasan estas cosas. Y cuando más se tema a dichos como ‘cuando las cosas van mal, pueden ir peor’. Pues en la Scuderia ya están en este punto, peor no pueden ir, pues la carrera de Fernando Alonso en Spa ha sido para olvidar. Y lo peor es que el error de hoy se empezó a gestar desde ayer como ya sospechábamos algunos.

El equipo de Fernando Alonso se la jugó a que hoy se cumpliría sobradamente el pronóstico que daba un 60% de probabilidad de lluvia en Spa. Una jugada que costó clasificar en una complicada décima posición de salida y tener que esperar a que hoy, se cumplieran las previsiones y tener que capear con un puñado de correosos rivales… y que la salida fuera buena. Pero no ha llovido a gusto de algunos, y el pensamiento durante la carrera deseando a que cayera ya el diluvio universal sobre la pista belga no ha hecho más que complicar las cosas. Tanto pensaron Fernando Alonso y Ferrari en la lluvia que se ahogaron. Psicológicamente y competitivamente hablando.

Menos mal que la salida fue buena y limpia para el asturiano. Pero llegó el primer traspiés: chispea un poco en la recta de meta, y en la segunda vuelta todos se las ven y se las desean para pasar por la zona húmeda del circuito con los slicks, y ante la pérdida de control de Rubens Barrichello el coche de Alonso fue su freno. Gajes del oficio, pero era la segunda vuelta, se presentaba la carrera movidita y se podría recuperar.

Pero nada más lejos de la realidad. Fernando Alonso ha estado toda la carrera luchando por meterse en los puntos, y sufriendo ante unos rivales que no me arriesgo ahora a especificar quién llevaba aerodinámica más propia para lluvia que para seco… pero que corrían tanto o más que él. Empezando por Vitaly Petrov, y terminando con Vitantonio Liuzzi, todo un hueso duro con el que le ha tocado bregar al asturiano hasta su final de carrera.

Y es que cuando por fin parecía que la lluvia se hacía patente de una forma más notable en el tramo final de carrera, en Ferrari metían a toda prisa a Alonso al box para montar gomas intermedias, mientras que algunos rivales hasta apostaban por los neumáticos de lluvia extrema (la pista no estaba ni para unos ni para otros, pero menos para estos últimos neumáticos). Era ahora o nunca, apretar lo máximo y sacar el máximo beneficio de las últimas paradas.

Pero se tuvo que cumplir aquello de lo que mal empieza mal acaba. Fernando Alonso perdía el control de su monoplaza y terminaba con él cruzado, sin morro y suspensiones rotas a 5 vueltas del final. Como guinda, la más dolorosa pullita del fin de semana ahí está: se complica aún más la lucha por el Mundial si es que existe, pues ya hay que esperar errores serios de los rivales. Y Felipe Massa que clasicara quinto, ha terminado cuarto. La lluvia también ha estado para él.

En Racingpasión | GP de Bélgica 2010

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