Prueba: Ford Focus 1.6 y 1.8 TDCi 5p (parte 1)

El Focus ha sido una de las mejores ideas de Ford en Europa, avalado por un gran éxito de ventas. No le faltan motivos para ser un modelo popular y se lo merece. Vamos a ver qué podemos esperar del 1.6 TDCi Trend y el 1.8 TDCi Ghia, ambos en carrocería de 5 puertas.

Exterior

El Focus se comercializa con carrocerías de 3 puertas, 5 puertas, sedán de 4 puertas, familiar e incluso coupé-cabriolet. La carrocería analizada es una de las opciones más interesantes, pues se gana en versatilidad con un mínimo aumento de precio. Lo primero, hagamos un contraste entre ambas terminaciones exteriores.

Como es lógico, hay algunas diferencias visuales, que a fin de cuentas son minucias y que no tienen mucha importancia. Empecemos por el Trend:

Seguro que lo primero que has mirado son los tapacubos… En efecto, el acabado inicial de serie monta llantas de acero de 15 pulgadas, pero puede equiparse con unas llantas de aleación de 16 pulgadas. Se distingue bien de modelos superiores por el marco de la parrilla en color negro, así como las protecciones de aparcamiento delanteras, laterales y posteriores. Donde el Trend lleva los intermitentes laterales, el Ghia lleva una chapita identificativa y los intermitentes van alojados en los retrovisores.

Los faros antiniebla son de serie, pero no los faros HID que montaba esta unidad (muy recomendables, por cierto). También estaba equipado con un sensor de aparcamiento trasero, opcional para este acabado. Los tiradores de las puertas son de aluminio.

Actualización 12 Julio: Ford ha cambiado muy recientemente la imagen exterior del Ghia, ahora con la apariencia del Titanium y XR. Los comentarios aquí reflejados corresponden a las unidades Focus Ghia anteriores a la primera mitad de 2007. Lamento el malentendido.

En la versión Ghia, se distingue claramente el emblema identificativo en las puertas traseras, así como la insignia lateral. Vistos por detrás uno y otro, son idénticos salvando la diferencia cromática y matrícula. De frente y lateral las diferencias son muy sutiles y no justifican la elección. Hay que pensárselo en cuanto a equipamiento y motor más que nada.

Las chapitas TDCi no discriminan por potencia, las dos últimas letras rojas en todo caso. De este modo, exteriormente no se sabe cuál es la motorización del Focus, interesante para evitar agravios comparativos con las versiones básicas, pero un punto negativo para quien se ha gastado más dinero en el 2.0 TDCi y quiere que se sepa.

Por debajo del Trend tenemos el Focus Business, que no haciendo mención al nombre, es el modelo más pelado de la gama, asociado a los 2 motores menos potentes. Con el acabado Titanium, la imagen exterior del Focus gana en deportividad, y el ST ya ni hablemos.

Una alerta para próximos compradores: el restyling del Focus no debería tardar mucho en aparecer.

Interior

Sin duda, una de las bazas más fuertes del Focus es su amplio habitáculo, que no es el más amplio de su categoría. La impresión visual en ambos acabados es buena, y en cuanto a materiales, las diferencias no son explosivas. De hecho, muchos plásticos son comunes a ambas terminaciones. En todo caso, convence.

En las fotografías, el Trend se distingue por la tapicería azul y la consola central con marco gris, y el Ghia por la tapicería oscura y por la imitación de madera en la consola (por cierto, que no pega con nada más).

El Trend queda a un buen nivel comparado con el Ghia, tampoco es determinante la elección. Pero ojo, la unidad 1.6 TDCi Trend estaba muy generosamente equipada por el departamento de prensa, de serie es un poco austero. El Trend de serie no trae el volante de cuero, elevalunas traseros eléctricos o climatizador. Y evidentemente, ni navegador con pantalla táctil, ni ESP, ni mandos satélite para el sonido, etc.

La habitabilidad es muy satisfactoria para 4 pasajeros adultos que no rebasen 1’75m de altura, con uno o más de mayor altura, empieza a quedarse justo. La habitabilidad es sensiblemente inferior a la del Renault Megane, pero de las mejores de su clase. Si añadimos a un quinto adulto, el túnel central no agobia en exceso.

En las butacas delanteras se echa de menos sujección lateral adicional cuando se buscan las cosquillas a las curvas, pero para un uso normal son estupendas. En cuanto a los tapizados, personalmente me quedo con los del Trend; la tapicería de serie del Ghia se ensucia con inusitada facilidad.

El puesto de conducción es estupendo, dadas las múltiples posibilidades de regulación posibles. Además de ser cómodo, los mandos están correctamente dispuestos, los posavasos no piden posturas raras para coger las bebidas y tenemos varias ayudas a la conducción, aunque casi todas son extras: el control de voz, luces automáticas, limpiaparabrisas automáticos, regulador de velocidad o mandos de audio simplifican varias tareas y nos permiten concentrarnos sólo en el asfalto.

Además, supone un plus de seguridad activa al reducir potenciales distracciones. La pantalla táctil, que también es un extra, mejor que la manipule el copiloto.

La suspensión favorece el confort sin estropear su dinamismo (ya lo veremos más adelante) y hace al Focus un excelente coche para viajes tanto cortos como largos. La mayoría de la sonoridad proviene de los neumáticos, en segundo lugar lo que más se percibe es el ruido de fondo de los motores TDCi, siendo el 1.8 un poco más rumoroso, al ser un propulsor menos refinado y más antiguo.

Hay varios detalles que también aumentan el confort, como la guantera en la parte superior del salpicadero (según versiones, el Trend no lo tiene), portagafas, cofre central con apoyabrazos, una guantera generosa pero de boca estrecha, etc. Faltan receptáculos en las puertas traseras, pero el apoyabrazos central puede apañar eso en alguna medida, si lo lleva. Un extra interesante es el sistema de entretenimiento de las plazas traseras, para que no haya peleas por discrepancias con los gustos musicales en los viajes.

Para familias primerizas, este coche es una estupenda opción: seguro, cómodo, buen maletero, agradable para conducirlo y para ser transportado, amén de otras virtudes que iremos viendo más adelante.

También contamos con un interesantísimo maletero, con una capacidad a la altura, 385 litros hasta un máximo de 1.245 abatiendo los asientos traseros. La superficie es totalmente regular, tenemos bajo el falso piso la rueda de respuesto de emergencia y algunos receptáculos auxiliares. Si equipamos la rueda de repuesto del mismo tamaño a las otras 4, perdemos un poco de capacidad de carga.

En la próxima entrega, motores y comportamiento. ¿Nos interesará más el 1.8 TDCi por su potencia o será suficiente con 90 caballos?

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