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Confort y seguridad, dos conceptos unidos

Aunque normalmente tendemos a separar estas dos ideas, confort y seguridad, en realidad tienen mucha más relación de la que podamos pensar. Incluso, podríamos englobarlas en una sola cuando nos referimos a la manera en la que afecta al propio conductor.

Y es que cuando hablamos de confort del conductor nos referimos a ese rasgo que le permite actuar de forma ágil, saludable, segura y eficiente. Esto abarca mucho más allá del bienestar o la comodidad material que solemos asociar a esta palabra. Un conductor que conduce cómodo es un conductor más seguro.

Del confort a la seguridad

Elementos como el climatizador o el reposacabezas, que en un inicio se incorporaron como novedades de confort para los ocupantes, han evolucionado sobre la perspectiva de la seguridad y hoy en día forman parte del conjunto de herramientas de seguridad activa o pasiva de los vehículos.

Con todo, los usuarios buscan detalles de confort que hagan más agradables sus desplazamientos. Pero además de ello, les van a liberar de consumir una energía innecesaria que se puede destinar a realizar una conducción mejor, algo para lo que siempre se deben aplicar los cinco sentidos.

Novedades que se introdujeron para el confort del usuario han evolucionado sobre la perspectiva de la seguridad

Más allá de las propuestas más comunes, como el climatizador, elevalunas eléctricos, asientos ajustables o reposacabezas, existen otras opciones que favorecen una conducción atenta. Se trata de sistemas que evitan apartar la mirada de la carretera, como el Head Up Display o las soluciones de carga inalámbrica para teléfonos móviles; que facilitan el aparcamiento, como la cámara de visión trasera; o nos mantienen a la temperatura ideal, como los asientos calefactados y/o ventilados, entre otros.

El camino hacia una conducción más segura

¿Por qué un conductor se puede mostrar inseguro? Para dar respuesta a esta pregunta podríamos analizar los tres factores que intervienen en la conducción: la vía y su entorno, el vehículo y el factor humano. En todos ellos, confort y seguridad juegan un papel fundamental. De hecho, las condiciones de la vía, su estado de conservación o los fenómenos atmosféricos exigen al conductor una atención extra para comportarse con seguridad, que no puede verse alterada por circunstancia ajenas a la conducción.

Por su parte, elementos más tradicionales o conocidos, como la suspensión del vehículo, contribuyen en gran medida a mejorar la seguridad y el confort. Por una parte, haciendo que el coche siempre esté en contacto con la carretera y, por otra, garantizando que los ocupantes no sufran las irregularidades de la vía. Algo similar sucede con un sistema de alumbrado adecuado o unos neumáticos en buen estado: ayudan si funcionan correctamente; de lo contrario, el conductor debe suplir sus carencias adaptando su conducción.

Defectos en la suspensión o la dirección hacen la conducción más difícil e incómoda

La pérdida de confort circulando produce fatiga y cansancio, y por consiguiente aumentan los riesgos. Desde conducir con una temperatura demasiado alta hasta disponer de unos limpiaparabrisas en malas condiciones son situaciones que desembocan en la merma de la capacidad del conductor. Seguridad significa no llegar a la fatiga, que según la Dirección General de Tráfico es la causante de entre el 20 % y el 30 % de los accidentes de circulación.

En busca de la ergonomía óptima

La ergonomía trata de adaptar cada escenario a las capacidades y posibilidades del ser humano, optimizando los tres componentes del sistema humano-máquina-ambiente para que su simbiosis sea total. Esto es algo que en la industria está previsto al 100 %. O al menos debería porque, entre otras cosas, afecta directamente a la productividad.

Cualquier nuevo elemento en el interior del vehículo ha de contar con un estudio ergonómico

En el automóvil todo está calculado, desde los asientos hasta la posición del volante, palanca de cambios o indicadores en el cuadro de mandos. Si cada vez que un conductor tuviera que mirar por el espejo retrovisor o consultar un testigo necesitase mover toda la columna vertebral, tras repetirlo sucesivamente, tendería a ser menos preciso en esa maniobra y estaría más expuesto a sufrir un percance. Imaginaos el resultado de no mirar por el espejo retrovisor correctamente o con tiempo suficiente.

Aun así, la ergonomía en el vehículo evoluciona y necesita adaptarse día a día. El interior de los coches cambia constantemente y, por lo tanto, adaptar el cuerpo humano a los nuevos cambios es el principal reto a nivel ergonómico.

Seguridad activa y confort

Instintivamente, mientras conducimos estamos confiando en tres habilidades: el reconocimiento, el cálculo y la capacidad de maniobrar. Hasta un 70 % de los accidentes se deben a que los conductores no se dan cuenta de los peligros que los rodean.

El automóvil ofrece soluciones para evitar distracciones y focalizar la atención en la conducción

Evitar que el conductor no se percate del peligro al 100 % es complicado, pero desde el automóvil se puede aportar una batería de soluciones. A priori, con el diseño de sistemas que requieran la atención justa por parte del conductor y, a posteriori, con otros que actúen para solventar esa falta de atención.

Un claro ejemplo de esto último es Toyota Safety Sense, que consigue ofrecer al conductor una experiencia más segura y a la vez más confortable avisándole de posibles peligros y asistiéndole en la fase posterior.

Esta tecnología reúne diversas innovaciones encaminadas a disminuir de forma muy considerable el riesgo de colisión. Engloba, entre otros, a los siguientes sistemas:

  • Sistema de Seguridad Pre-Colisión con detector de peatones y ciclistas
  • Reconocimiento de señales de tráfico
  • Avisador de cambio involuntario de carril
  • Control inteligente de luces de carretera
  • Control de crucero adaptativo
  • Sistema de mantenimiento de trayectoria
  • Detector de ángulo muerto
  • Detector de tráfico trasero
  • Asistente de parking

Seguridad pasiva y confort

Todo en el interior del vehículo está diseñado sin perder de vista la seguridad pasiva

Cuando nos introducimos en un vehículo recién salido de fábrica, aparte del característico –y casi adictivo– olor de los coches nuevos, nos fijamos en sus líneas, sus asientos, la disposición de los mandos. Entramos en un ambiente grato que nos proporciona una sensación de seguridad.

Y es que realmente está diseñado desde el punto de vista de la seguridad. Todo está pensado para que, llegado el caso, el conductor y los ocupantes se encuentren protegidos, minimizando las consecuencias negativas de una posible colisión, que en definitiva es lo que busca la seguridad pasiva.

El diseño del reposacabezas de cara a salvaguardarnos de lesiones cervicales, la regulación de los cinturones de seguridad para adaptarse a la altura de cada conductor o los asientos envolventes y con diferentes grados de ajuste, todo, absolutamente todo busca que el usuario se sienta más cómodo y, por tanto, actúe de modo más seguro. Y no solo estamos hablando de aquellos que utilizan su coche como medio de transporte.

La seguridad en el puesto de trabajo

La movilidad y el mundo laboral están estrechamente unidos. El automóvil es el puesto de trabajo de muchas personas y, al igual que en un despacho donde el asiento, la posición de la pantalla del ordenador o la altura de la mesa deben estar correctamente ubicados, cuando hablamos del puesto de conducción ocurre algo muy parecido.

El coche como herramienta de trabajo debe contemplar todas las comodidades e innovaciones técnicas para desarrollar de manera efectiva la actividad laboral. Es verdad que todavía en muchos casos los gestores de flota tienen entre sus prioridades el precio, el consumo o la capacidad de carga, pero cada vez son más los que anteponen la seguridad y el confort para mejorar las condiciones laborales de sus empleados.

La gran mayoría de trayectos que se realizan por carretera de lunes a viernes al margen del transporte público son desplazamientos laborales, y en muchos casos vehículos de empresa. Según el último informe publicado por ANFAC, las matriculaciones de turismos y todoterrenos a través de empresa supusieron un 34,4 % del total en 2019, lo cual demuestra el importante peso específico de este sector.

En conclusión, cuando hablemos de confort en el automóvil, tengamos en cuenta que es un paso indispensable para garantizar la seguridad y, por ende, esa tranquilidad que influye decisivamente en una conducción más segura.

Imágenes | Toyota Sala de Prensa

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