Trasformar tu coche convencional a eléctrico. ¿Es posible?

Hace algunos días hablábamos de como se podía convertir un coche híbrido en un vehículo enchufable para poder usarlo en tu día a día sin gastar ni un céntimo en gasolina, pero hoy no vamos a tratar ese tema. La idea es coger el coche más convencional que se nos ocurra y ver si lo podemos modificar para que funcione únicamente con la electricidad almacenada en unas baterías.

Hacer esto en un híbrido como decía antes es relativamente sencillo ya que tenemos la tarea “medio hecha” el coche en si ya cuenta con un motor eléctrico y una trasmisión adaptada a ello, pero en un coche de combustión, ya sea gasolina o diésel, no contamos con estas ventajas, hay que partir de cero y eso siempre va a implicar más dinero.

¿Pero entonces, es posible hacerlo? Pues sí, la verdad es que hay empresas que se dedican a remozarte el coche y consiguen unas prestaciones bastante similares a lo que están ofreciendo los fabricantes con sus modelos eléctricos hoy en día. Hace poco estuve hablando con los chicos de Hidronew XXII que me dieron una buena información al respecto de lo que hacían.

Ya lo podéis suponer. Tu les das un coche convencional, le sacan todas las tripas y toda la mecánica y en vez de ello ponen su unidad eléctrica que consta del motor eléctrico (por lo general de mucho menor tamaño que uno térmico) y además equipan algunos aparatos de control e inversores.

Las baterías irán ubicadas donde antes se encontraba el depósito de la gasolina y el tubo de escape aunque también pueden robarle espacio útil al maletero si con esto no es suficiente. A parte de eso y un par de cambios en el panel de instrumentos, el coche queda totalmente igual a como te lo dejaron. Las baterías se cargan en unas seis horas utilizando para ello un enchufe corriente y moliente como los de casa.

Estas trasformaciones están enfocadas a vehículos utilitarios y comerciales ligeros. Si además, tampoco tienes un coche que darles para que te lo trasformen pero te gusta la idea, también venden unidades completas trasformadas por ellos.

¿Y que tal de prestaciones?

Prestacionalmente hablando, estos coches eléctricos son bastante semejantes a las alternativas que ofrece el mercado de primera mano de vehículos eléctricos. Estamos ante un sistema que tiene semejantes potencia y autonomía que un Nissan Leaf o que un Citroën C-Zero e incluso con una velocidad punta inusualmente alta para tratarse de un eléctrico.

Las cifras: tiene entre 120 y 180 kilómetros de autonomía, dependiendo claro está del estilo de conducción siendo 140 km una buena media que tomaremos como referencia. El motor ofrece 84 caballos de potencia que hablando en jerga eléctrica son unos 60 kilovatios. Las baterías son de litio y el fabricante estima su vida en unos nueve o diez años si las usas para hacer 100 km al día mas o menos.

La velocidad máxima es de 150 km/h y tiene una explicación. Debemos de estar ante el primer sistema de propulsión eléctrico para un automóvil que cuenta con caja de cambios. Es un poco estrambótico pero puede hasta ser una ventaja. Para los duchos en mecánica me explico: el motor eléctrico se monta en el coche solidario al embrague, y este conecta con la caja de cambios y de ahí a las ruedas.

Por lo tanto estamos hablando de coches manuales, aunque siendo un motor eléctrico el que impulsa el automóvil, con su flexibilidad y su amplio margen de revoluciones en las que puede trabajar, podemos pasar del cambio e ir siempre a piñón fijo y por cierto, sin miedo a calarlo en los semáforos.

Ahora toca hablar del hándicap de estas trasformaciones, que como supongo, todos sabréis es el precio.
¿Cuanto vale trasformar tu coche de siempre a eléctrico? pues nos movemos entre 19.000 y los 22.000 euros que la verdad, no es poco aunque tampoco estamos hablando de algo descabellado. Como siempre, habrá gente a la que le pueda interesar y habrá gente a la que no.

Estos coches están más orientados al terreno urbano y periurbano donde exprimen su verdadero potencial, y ahí como coches de flota o furgonetas ligeras de reparto pueden hacer las delicias de muchos usuarios ahorrando montones de euros en gasolina, en mantenimiento, en averías y en zonas azules…

Ahora bien, hemos de sacar conclusiones. ¿Qué merece más la pena? ¿convertir un coche por unos 20.000 euros o ir a la Renault, Nissan o PSA a comprar un vehículo eléctrico nuevo con la garantía y seguridad que da la marca por un poco más? Yo la verdad no lo se, pero lo bueno de esto es que hay alternativas. El consumidor puede elegir.

Habrá gente que prefiera la estética convencional de los coches de toda la vida, y una electrificación de estas características puede salvar a más de un coche con motores muy sedientos o con averías mecánicas. Es una buena opción y lo mismo hasta rentable económicamente hablando en algunos casos. A sí que ya sabéis otra alternativa para poder tener un coche eléctrico.

Personalmente opino que si pudiesen limar un poco más ese precio sería algo realmente atractivo. Del precio total de la conversión, aproximadamente la mitad se va en las baterías, y el resto en mano de obra y otros componentes como el motor e inversores. A ver si de una vez por todas alguien inventa una batería, no digo ya más capaz, sino más barata de fabricar.

En Motorpasión Futuro | Como convertir un Toyota Prius a enchufable

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