Inside Line prueba el Tesla Model S en circuito y nosotros lo comparamos a sus rivales de combustión

El Tesla Model S es la golosina eléctrica que todo el mundo quiere probar. Una berlina de hasta 421 CV y 600 Nm movidos exclusivamente por electricidad que puede hacer las delicias de más de un comprador. Durante la prueba, sometieron al coche a tests de aceleración de 0 a 60 Mph (96,56 km/h), cuarto de milla, frenada, eslalon y aceleración lateral.

Durante estos tests, el Model S Performance, la versión tope de gama, fue probada dando resultados a nivel de lo que es, un coche de altas prestaciones. La aceleración a 60 Mph la completó en unos increíbles 4,3 segundos, con un tiempo en la aceleración a 400 metros (el famoso cuarto de milla) de 12,6 segundos y una velocidad de 174,3 km/h.

Pero todo en esta vida no es aceleración, también es importante la frenada, y aquí es donde el peso del Model S juega en su contra, con 2164 kg no podemos llamar a la berlina de Silicon Valley un “peso pluma”. Pero aun así gracias a un potente equipo de frenos con discos ventilados de 4 pistones de 335 mm adelante y 366 atrás el coche es capaz de detenerse de 60 Mph a 0 en 33 metros.

En el eslalon y la aceleración lateral es donde más se nota el peso del coche, realizando el eslalon a una velocidad de 107,5 km/h. Esta es una velocidad muy buena para el tamaño y peso del vehículo, donde consigue incluso un poco de sobreviraje a la salida, a la vez que una buena entrega de potencia.

Con la aceleración lateral sin embargo el peso es un elemento clave. Durante esta prueba lo que más afecta al comportamiento del coche es la no posibilidad de conseguir la transferencia de masas mediante el acelerador. En un coche con motor de combustión al acelerar el motor se produce automáticamente una fuerza sobre el chásis, que ayuda a proceder al giro; esto no ocurre de la misma manera con un eléctrico.

Aun así, el coche es capaz de conseguir una aceleración lateral de 0,86 g; y todo ello con unos niveles de ruidos que ningún vehículo no eléctrico nos podría ofrecer, 64,2 decibelios a plena aceleración, 35,4 en ralentí y 61,2 en crucero a 70 millas (113 km/h).

El Tesla Model S contra sus rivales de combustión

Hace un tiempo os trajimos una comparativa del Tesla Model S contra sus rivales europeos en lo que a aceleración y consumos se refería a nivel de homologación.

Pero con esta prueba podemos hacer la comparativa con otras berlinas probadas en las mismas condiciones. Desafortunadamente todavía no disponemos del alcance del Model S en condiciones reales de uso, pero si que podemos comparar las prestaciones.

Los elegidos para esta comparación son la Crème de la Crème de las berlinas deportivas. El único limite aquí dispuesto es que tengan una capacidad de 5 plazas como mínimo, ya que el Model S dispone de una configuración 5+2. Los elegidos son: Acura RL, Audi S6, BMW M5, Cadillac CTS-V, Infiniti M56x, Jaguar XFR, Lexus GS-F Sport, Lincoln MKS Ecoboost y Mercedes-Benz E 63 AMG.

Como se puede ver, tenemos de todo, desde V6 atmosféricos a V8 pasando por los V6 turboalimentados de Ford al V8 biturbo del BMW M5, todos dispuestos a hacer mucho ruido para no perder la competición contra el pequeño fabricante californiano. En cuestión de aceleración, el Cadillac CTS-V iguala en prestaciones al Model S con 4,3 segundos. Pero ambos se ven superados por el nuevo BMW M5 con 3,7 segundos. Por detrás queda el Jaguar XF-R con 4,5 segundos a 60 Mph.

En el cuarto de milla (aceleración de 0 a 400 metros) vemos que el competidor principal sigue saliendo de Detroit, aunque el dominio sea bávaro.El Cadillac CTS-V gana por 0,2 segundos al Tesla Model S al hacer el cuarto de milla en 12,4 segundos y 184,6 km/h.

Pero el nuevo BMW M5 es capaz de hacer el cuarto de milla en 11,9 segundos con una velocidad de 193,6 km/h. El Jaguar XF-R iguala los tiempos del Model S performance, pero con una velocidad superior, llegando a los 183 km/h. El Mercedes-Benz E-63 AMG se queda cercano con un tiempo de 12,7 segundos y una velocidad de 180,9 km/h.

A la hora de frenar, el Jaguar XF-R tiene la misma potencia de frenado que el Tesla, clavando la distancia, el Cadillac CTS-V sigue probando la valía de Detroit, bajando la marca a 31,7 metros. Lejos quedan los 34,75 metros que necesita el E-63 AMG o los 33,53 del BMW M5.

Pasemos ahora a la zona donde el Model S puede verse más perjudicado debido a su exceso de peso, las pruebas dinámicas. El Cadillac CTS-V completa la prueba a una velocidad de 111,4 km/h, mientras que el Mercedes-Benz E63 AMG completa el mismo a 110,7 km/h, 0,2 km/h más lento que el BMW M5 de 2008. Como vemos, este no es el punto fuerte del Model S; aun así, el de Silicon Valley consigue ser más rápido en esta prueba que el Jaguar XF-R que con 105,4 km/h cae por detrás. Del BMW M5 actual no he encontrado datos para esta prueba.

En aceleración lateral, el Model S cae muy abajo en la comparación, con sólamente los Jaguar XF-R, Acura RL y Lincoln MKS Ecoboost por detrás. Dos nuevos competidores aparecen en esta categoría; el Audi S6 iguala los valores del Tesla Model S, mientras que el Infiniti M56x lo supera con 0,88 g. Por delante se encuentran el Cadillac CTS-V con 0,89g, el Mercedes-Benz E63 AMG con 0,90 g y como triunfador el BMW M5; con un valor de 0,94 g.

El Tesla Model S, ¿el eléctrico perfecto?

Si nos centramos ahora en lo que a relación precio/prestaciones se refiere, el Cadillac CTS-V no tiene rival, por los 92.400 dólares que cuesta el Model S Performance (sin ayudas gubernamentales) podemos llevarnos el Cadillac CTS-V para hacer el burro disponer de una berlina deportiva y con lo que nos sobra casi nos da para disponer de un Nissan Leaf para el día a día.

Vale, un Cadillac con un monstruoso V8 siempre va a ser más contaminante que el Tesla, pero el Cadillac nos permite realizar viajes largos (de más de 1.000 km) sin inconvenientes, dejando el lado eléctrico para el día a día. Además, quien tenga pensado gastarse casi 100.000 dólares en un coche puede permitirse el disponer de dos vehículos (de hecho, es muy factible que lo haga).

Tesla ha sabido dar en el clavo a la hora de promocionar sus coches, ha creado un icono que nos dice “un eléctrico tan rápido o más que un coche de combustión”, con una autonomía que no difiere en exceso de lo que nos ofrece una berlina de 400-500 CV de gasolina a un precio de uso bajo. Todo ello con una etiqueta verde y medioambiental.

Esto no es una critica a Tesla, entiendo perfectamente su modelo de negocio, llevando una estructura desde productos más exclusivos a otros más generalistas, pero de comprarme un Model S, no sería el Performance. Los eléctricos son ideales para el día a día, ya que los tiempos de recarga son los que realmente determinan cuan lejos podemos llegar.

En un enchufe normal, recargar nuestro Model S con la batería de 85 kWh nos llevaría medir el tiempo en días casi más que en horas. En un enchufe corriente de casa nos llevaría recargar este Tesla alrededor de 24 horas; por lo que los viajes podrían demorarse en exceso de no disponer del enchufe adecuado en destino.

Sigo pensando que el Model S más racional es el de 40 kWh, con una batería más que suficiente para los desplazamientos diarios y un precio competitivo con modelos similares, sobretodo en marcas alemanas. Pero como los coches muchas veces no se compran con la razón, sino con pasión, posiblemente (de permitirlo el bolsillo) muchos de nosotros acabaríamos con un Model S Performance en casa sin saber explicar como hemos acabado con el.

Fuente | Inside Line
En Motorpasión Futuro | 7 pequeños defectos del Tesla Model S a ojos de un comprador, 11 razones por las que amar a tu Tesla Model S

También te puede gustar

Portada de Motorpasión

Ver todos los comentarios en https://www.motorpasion.com

VER 0 Comentario