Amplificador inteligente de la fuerza de frenada que permite aumentar la autonomía en híbridos y eléctricos

Los sistemas de frenos de los automóviles han ido mejorando sus prestaciones en los últimos años, especialmente el ABS y el ESP han mejorado considerablemente la seguridad. Pero quedaba una asignatura pendiente: intentar recuperar al máximo la energía que se pierde en las frenadas.

Con esta intención Bosch se ha puesto a trabajar y ha desarrollado el Bosch iBooster, un amplificador electromecánico de la fuerza de frenada. Hasta ahora la amplificación de la fuerza de frenada se basaba en un vacío, con muy pocas posibilidades para la recuperación de la energía y la fuerza transmitida por el conductor a través del pedal del freno.

Con el iBooster, según indica Bosch, se incrementa la eficiencia en la frenada de los vehículos híbridos y eléctricos, reduciendo la distancia de frenada, y además este sistema es configurable de forma que podremos tener una configuración adecuada para cada vehículo, e incluso podríamos regular la fuerza de la frenada en función del estilo de conducción.

Componentes de automoción Bosch

Para que los vehículos híbridos y eléctricos puedan lograr la reducción de consumo y la autonomía que se plantea, deberán recuperar la mayor cantidad de energía posible de los frenos para poderla utilizar en la conducción eléctrica. Para ello lo ideal es que el coche sólo se frene con el motor eléctrico a través de la conversión de la energía cinética en corriente eléctrica y de esta forma no se perdería energía al frenar.

El iBooster de Bosch permite una recuperación casi completa, ya que consigue valores de retención de hasta 0,3 g exclusivamente a través del motor eléctrico, cubriendo con ello casi todos los procesos de frenada más comunes en el tráfico vial. Si, en un caso concreto, se tiene que frenar con más fuerza, el iBooster generará la presión adicional necesaria de forma clásica a través del cilindro maestro de los frenos.

Cuando se pisa el pedal, afirman que el conductor no percibe ninguna sensación especial que refleje la interacción entre el generador y los frenos, el conductor no es capaz de percibir el momento en el que además de frenar con el motor eléctrico está frenando con los frenos convencionales.

Motores eléctricos Bosch

Para el apoyo de la fuerza de frenado, Bosch ha integrado en el iBooster un motor eléctrico que entra en funcionamiento en el momento que se precisa frenar por lo que ya no es necesaria una bomba funcionando permanentemente. Esto permite ahorrar combustible, pero, además, con este nuevo sistema se podrán utilizar más otras funciones que reducen el consumo como por ejemplo el Start/Stop o el modo de conducción con el motor apagado que apaga el motor cuando el conductor no pisa el acelerador.

Pero el concepto electromecánico ofrece aún más ventajas. Si el sistema de frenada predictiva de emergencia detecta una situación peligrosa, el iBooster puede generar la máxima presión de forma autónoma en tan sólo 120 milisegundos; es decir, casi tres veces más rápido que los sistemas convencionales. En situaciones de emergencia, el iBooster frena el vehículo más rápidamente que un conductor con frenos convencionales.

Pero, además, el iBooster también puede asumir la frenada suave del sistema hasta la detención completa del coche, y, todo ello, de forma confortable y sin ningún ruido. Esto supone una gran ventaja especialmente en los vehículos eléctricos, que, ya de por sí, no emiten casi ruidos, por lo que cualquier sonido se percibe incluso con más fuerza en el interior.

Fuente | Bosch Automotive En Motorpasión Futuro | Freno regenerativo: recuperando energía

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