
Fue a cambiar el aceite y el mecánico encontró aceite mezclado con refrigerante
Cuando se habla del mantenimiento del coche, solemos pensar en lo habitual, como el cambio de aceite, de los filtros y los neumáticos. Pocas veces nos acordamos del circuito de refrigeración. Y sin embargo, forma parte del mantenimiento habitual. Cumple una función crítica, mantiene el motor en su rango de temperatura óptimo y evita así un fallo motor que suele terminar en un bloque gripado. Comprobar su estado es tan necesario y habitual que una operación rutinaria en el taller puede destapar averías que llevaban tiempo escondidas.
Es justo lo que le ocurrió a un cliente del mecánico Juan José Ebenezer, que lo documentó en uno de sus vídeos.
"Desastre en el mantenimiento"
"Desastre en el mantenimiento", avanza el profesional nada más empezar. El vehículo no había llegado por un problema de refrigeración, sino para una operación de mantenimiento rutinaria, y la inspección previa destapó el problema. "Le vamos a dar un disgusto a este cliente, ¿por qué os lo digo? Ha venido a hacer el cambio de aceite y nos hemos encontrado una cosa que no le va a gustar nada", hay aceite en el líquido de refrigeración.
Antes de pronunciarse sobre la avería, Ebenezer examina el depósito del refrigerante y su contenido. "Mirad, le quitamos el bote del líquido refrigerante, y esto debería de ser un líquido refrigerante, en este caso amarillo, y mirad cómo está", explica mientras lo muestra a cámara.
El tono amarillo corresponde al producto que utiliza ese vehículo. La vista del interior no deja lugar a dudas: "Y mirad por dentro, todo esto es aceite mezclado con refrigerante, en este caso es prácticamente aceite puro". El hallazgo le sirve para lanzar un consejo: "Siempre hay que revisar el refrigerante para detectarlo antes de que todo se ensucie de aceite".
Sobre la causa, el mecánico se mueve entre dos hipótesis. "Seguramente sea junta de culata o intercambiador". Aún no puede determinar cuál de los dos componentes ha fallado, pero sí anticipa las consecuencias prácticas. La intervención prevista se queda corta y el trabajo va a ser más extenso, y por tanto más caro. "Ya tenemos que meternos en una reparación con la que no contaba cuando venía a hacer el cambio de aceite", comenta.
La DGT incluye el nivel del refrigerante entre las comprobaciones básicas que todo conductor debería realizar. El líquido del vaso de expansión debe situarse entre las marcas de mínimo y máximo, sin llenar el depósito hasta arriba, y la medición debe hacerse con el motor parado y frío, con el coche en una superficie plana. Y hay que usar líquido refrigerante, no simplemente agua. Son gestos sencillos que permiten vigilar el estado del sistema sin depender del taller.
El refrigerante pierde propiedades con el paso del tiempo y es necesario cambiarlo de forma periódica. El mantenimiento, en cualquier caso, no se limita al líquido, abarca todo el circuito, incluidos manguitos, abrazaderas, correa y radiador.
En el caso que muestra Ebenezer, encontrar aceite mezclado con refrigerante ya no implica una simple operación de mantenimiento, implica una profunda y costosa revisión de todo el circuito, de la junta de culata y, en el peor de los casos, asegurarse que la culata o el bloque motor no estén fisurados. De haber pasado desapercibido, esto podría haber acabado terminado en un grave fallo motor e incluso una rotura del motor.
Imágenes | Juan José Ebenezer
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