Un especialista en transmisiones contradice a los fabricantes: "Si no cambias este líquido a tu coche automático, la avería te puede costar 8.000 euros"

Transmision

Lo de que las cajas de cambio automáticas no tienen mantenimiento es algo que ya suena a bulo.

Daniel Murias

La caja de cambios automática fue durante décadas una excepción. Hoy más de la mitad de los coches nuevos vendidos equipan un cambio automático. Es cierto que la caja de cambios automática aporta una verdadera comodidad en ciudad, sobre todo en los atascos, pero también son más rápidas y fiables que antaño.

Existen varios tipos de cajas de cambio automáticas, siendo las de convertidor de par y las de doble embrague las más comunes. En ambos tipos, la gran mayoría de marcas aseguran que, a diferencia del motor, estos cambios no necesitan mantenimiento. ¿Es así realmente? ¿Necesitan algún tipo de cambio de aceite? ¿Cada cuánto debería cambiar el aceite de la caja de cambios?

Caja de cambios automática con aceite de por vida. ¿Mito o realidad?

Salvo algunas excepciones casi todos los fabricantes venden sus coches con cambio automático indicando que con este tipo de caja de cambios no habrá que preocuparse del mantenimiento y no habrá que volver a cambiar el aceite de la caja de cambios en la vida. Las únicas cajas de cambios que escapan a esta norma son las cajas robotizadas con embrague en seco (como la DSG7/DQ200 del Grupo Volkswagen, o algunas cajas de doble embrague de marca Getrag).

Muchos vehículos antiguos con más de 300.000 kilómetros no han necesitado nunca un cambio de caja de cambios. La diferencia entre una caja de cambios que dura y otra que habrá que cambiar tarde o temprano radica en su mantenimiento. Y es que cuando la marca de un mantenimiento nulo o que el cambio equipa aceite de por vida, se refiere a la vida útil del coche, que puede ser inferior a 200.000 km en algunos casos.

Ningún aceite puede ser eterno, acaba perdiendo sus propiedades. Ya sea con el tiempo o con el uso. Así, con el uso, las piezas mecánicas de la caja de cambios acaban creando limaduras que se desprenden y se mezclan con el lubricante. Un aceite demasiado viejo, con demasiados residuos, puede dañar los engranajes hasta el punto de romperlos. Para mantener la caja de cambios automática en buen estado, es esencial cambiar el aceite con regularidad.

Uno de los mayores fabricantes de cambios automáticos del mundo, el alemán ZF, reconoce que si bien sus cambios no necesitan mantenimiento, existen tres excepciones en las que sí recomienda cambiar el aceite: muchos recorridos en autopista con velocidades altas, una conducción ofensiva y deportiva o frecuentes recorridos con remolque.

"Aunque muchos manuales de fabricante aseguren que el aceite de la transmisión automática no requiere sustitución, los fluidos sufren un estrés térmico extremo y envejecen"

Al final, son situaciones relativamente comunes y que hacen que el fabricante recomiende "realizar un cambio de aceite de la transmisión automática entre 80.000 km y 120.000 km, o después de 8 años". El intervalo variará en función del uso dado, pero la mayoría de talleres recomiendan por precaución no esperar a los 80.000 km para cambiar el aceite de la caja de cambios.

En cualquier caso hay que tener en cuenta que "las propiedades de viscosidad del líquido ATF se degradan, acelerando el desgaste de los embragues y los solenoides de la caja de válvulas", según ZF.

Confiarse y no hacer ningún tipo de mantenimiento puede salir caro. El coste de sustitución de una caja de cambios automática, entre la mano de obra y el precio de la pieza, puede rondar los 8.000 euros según el especialista.

Que no nunca el pánico. La caja de cambios nos dará algunas indicaciones de que algo va mal. Hay una serie de señales que pueden alertarte del estado de tu caja de cambios automática:

  • La caja de cambios automática tarda mucho en pasar de punto muerto a primera.
  • Las marchas no cambian o lo hacen con dificultad.
  • Se producen sacudidas durante el cambio automático.
  • Da la sensación que el coche patina al arrancar.
  • Huele a quemado.
  • Siente pérdida de potencia al arrancar o acelerar.
  • Se escuchan chirridos.

En Motorpasión | Un punto rojo con una flecha o un triángulo sobre fondo amarillo: dos misteriosas señales que te salvan la vida en un atasco

Ver todos los comentarios en https://www.motorpasion.com

VER 0 Comentario