
Los coches cada vez equipan más sistemas de ayuda a la conducción
Casi todos estos ADAS tienen su testigo en el cuadro de mandos
Los coches actuales tienen mucha tecnología nueva, por lo que comprarse uno, viniendo de un modelo antiguo, requiere cierto periodo de adaptación. Una de las cosas a las que hay que acostumbrarse es a los ADAS, los sistemas de asistencia y ayuda a la conducción.
No solo hay que hacerse al funcionamiento de estas ayudas, sino que también hay que entenderlas y, parte de eso, consiste en comprender los testigos y avisos que llevan asociados.
Un código de colores simple y fácil de entender
Hace unos días te hablamos del caso de Paco, un jubilado que ha cambiado su viejo coche de los años 90 por un SUV completamente nuevo que está equipado con un arsenal de sistemas de asistencia a la conducción. Hacer un cambio como este requiere ponerse al día en muchas cosas porque los coches actuales no tienen nada que ver con los de hace unas décadas.
No solo hay que acostumbrarse a las pantallas o al control por voz, sino también a los ADAS. Por un lado, hay que saber cómo funcionan, por otro, hay que tener en cuenta de qué manera influyen en la conducción, pero también hay que tener claro qué testigos y avisos llevan asociados para no darse sustos cada vez que aparecen ciertas luces en el cuadro de mandos.
Todo depende del equipamiento que tenga cada coche y cada marca tiene sus propios testigos, pero hay ciertos avisos en el cuadro de ADAS con los que ya deberías estar familiarizado porque son similares en todos los modelos. Entenderlos es sencillo: si están de color verde es que están activados, si son de color amarillo, rojo, gris o tienen una línea que los cruza, es que no están funcionando.
Uno de los testigos de ADAS que más se ve en los coches modernos es el de la alerta de mantenimiento de carril. Normalmente, es un coche visto desde arriba entre dos líneas.
Cuando está en verde es que todo está bien, pero cuando se pone amarillo es que el coche está pisando una de las líneas sin que el conductor haya puesto el intermitente, de manera que el vehículo entiende que se está saliendo del carril y avisa al conductor de esta forma.
Otro clásico de los ADAS es el control de crucero adaptativo. Cuando está en verde o en blanco es que está activo, mientras que si aparece de color amarillo es que no está activado. Lo mismo con el limitador de velocidad y el control de crucero estándar. Si el coche tiene un control de crucero más avanzado (con conducción semiautónoma de nivel 2), lo que verás será un volante entre dos líneas, pero el código de colores es el mismo.
También verás una señal de velocidad. Si parpadea es que estás conduciendo por encima de ese límite, que es el que ha “leído” el coche que tiene la vía por la que circulas. Si ves un ojo, es el asistente de atención: cuando se pone naranja es que no estás mirando a la carretera.
En el caso de la frenada de emergencia autónoma, si se enciende un testigo de color rojo con dos coches muy juntos es que vas demasiado pegado al vehículo de delante. Otra luz roja que puede aparecer en el cuadro es la de una taza de café: significa que el coche detecta que estás cansado y tienes que parar para recuperarte.
También está muy implantado en los coches actuales el asistente de luces de carretera: si ves el símbolo de las luces largas de color azul y acompañado de una “A” es que esta función está activada y el coche se va encargar de cambiar de largas a cortas automáticamente cuando detecte otros coches.
Imágenes | SEAT, Jaecoo, Vayyar y Motorpasión
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