Contenidos contratados por la marca que se menciona

+info

Sistema Precolisión con dirección asistida, el futuro en la prevención de atropellos

Toyota está desarrollando una serie de tecnologías para conseguir a medio plazo un sistema avanzado de asistencia a la conducción, que incluirá tecnologías de conducción automatizada para mediados de esta década. Estas tecnologías están dirigidas principalmente a obtener una conducción en autopista más segura, un menor impacto medioambiental y más comodidad para el conductor.

Una de las aplicaciones más inmediatas a los sistemas de conducción automatizada, no obstante, es la prevención de los atropellos. La seguridad de los peatones tiene en los sistemas de precolisión a su mayor aliado porque, como vamos a ver ahora mismo, estos sistemas actúan como una extensión de los sentidos del conductor y reducen considerablemente las probabilidades de contacto entre el coche y el peatón.

El PCS de Toyota, o sistema precolisión, utiliza la dirección asistida junto a la fuerza de frenado precolisión y el frenado automático para ayudar a evitar los atropellos. Aunque el sistema actúa en cuestión de segundos y además actúa siempre que esté claro que el conductor no reacciona a tiempo, la cantidad de comprobaciones y acciones que realiza es impresionante.

Cuando el coche toma el control para evitar un atropello

El sistema PCS incluye el Pedestrian-avoidance Steer Assist, o lo que es lo mismo, la dirección asistida para la esquiva de peatones. La utilidad de este añadido es que, en caso de que todas las contramedidas que se hayan puesto en marcha no surtan efecto, la dirección actuará para evitar la colisión inminente.

Como debe ser en un sistema de precolisión, todo comienza con las alarmas visuales y acústicas que tratan de avisar al conductor de que es probable que suceda una colisión, bien sea con un peatón o con otro obstáculo indeterminado. Si el vehículo circula a una velocidad inadecuada, o si un peatón se cruza repentinamente en la trayectoria del vehículo hay que avisar. Un sensor a bordo detecta a los peatones y activa las alerta: la visual en el salpicadero va primero, y si la probabilidad colisión aumenta entra en acción la alarma sonora y visual.

En este momento el conductor ya debería estar practicando acciones evasivas, pero para mayor seguridad se activa la fuerza de frenado precolisión y el frenado automático. Como sabemos, la fuerza de frenado precolisión significa que el sistema está preparado para aplicar la máxima fuerza de frenado disponible para detener el vehículo en el mínimo espacio posible. Si se determina que no basta con la fuerza de frenado, sino que hay que variar la dirección, es cuando la dirección asistida entra en juego y "da un volantazo". Es decir, evita el obstáculo.

Como vemos es un sistema que progresa a medida que se suceden los eventos: primero se detecta el potencial peligro; seguidamente se activan las alarmas, visuales primero y una combinación de sonoras y visuales después; se activan los sistemas de fuerza de frenado de precolisión (se "cargan" los frenos a tope de potencia para prepararse para una frenada de emergencia), se activa la frenada automática; si con todo esto no se evitaría la colisión, la dirección asistida toma el control.

Todo ello suma para reducir las probabilidades de que se produzca una colisión con peatones, y por ello suma para que se reduzca la mortalidad en ese sentido. Toyota pretende desarrollar un Sistema Precolisión sin dirección asistida, más básico y asequible que el descrito, para incorporarlo de manera general en un abanico grande de vehículos de la flota a partir de 2015. Este sería el paso previo para instalar un sistema completo con dirección asistida en la siguiente fase.

En Espacio Toyota:

También te puede gustar

Portada de Motorpasión

Ver todos los comentarios en https://www.motorpasion.com

VER 2 Comentarios