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¿Sabías que Toyota no siempre fue Toyota?

Antes de destacar como uno de los gigantes de la industria automovilística, cuyos productos se distinguen por su calidad y robustez, los orígenes de Toyota se remontan a la industria textil y a la máxima ‘Genchi Genbutsu’, una expresión japonesa que aplicó su creador Kiichiro Toyoda, que significa “ir a la fuente, observar y entender”.

Toyota surgió como un verdadero desafío para Kiichiro Toyoda, cuyo padre, Sakichi Toyoda, un exitoso fabricante de telares en Japón, le retó a producir automóviles con la misma excelencia que su propia industria.

¿Cómo una empresa de fabricación de telares se convierte en una de las principales industrias del automóvil? Esta pregunta tiene gran parte de respuesta en el ‘Genchi Genbutsu’ como filosofía de empresa que aplicó su creador.

Sakichi Toyoda

El origen de Toyota se remonta a una gran fábrica textil, la más importante y una de las más grandes del mundo. Nacida en 1890 y conocida en varios países como Toyoda Automatic Loom Works, esta empresa creada por Sakichi fabricaba telares. En 1894 su creador inventó una máquina de enrollar hilo. Tres años más tarde, cansado de ver los problemas que tiene su madre al tejer, inventa un telar automático con la capacidad de detenerse automáticamente cuando se producía una falla. Dicho artilugio constituyó el primer paso de la revolución textil en Japón.

Ver y observar, la auténtica filosofía de Toyota

Aquella empresa de telares a la que hacíamos referencia fue creada bajo tres consignas básicas:

  • Primera: detener las operaciones siempre que ocurra algo irregular.
  • Segunda: no fabricar nunca productos defectuosos.
  • Tercera: que el personal no tenga que vigilar de manera constante las máquinas.
No dar nada por sentado y tener conocimiento de primera mano son dos de las verdaderas características que definen la filosofía de trabajo de Toyota

En esa línea Kiichiro basó el 'Genchi Genbutsu' como filosofía de empresa, entendida como un árbol para expresar un problema. De tal manera, que si comprobamos cómo funciona la vida de un árbol, si vamos al fondo del asunto, a las raíces, acabaremos finalmente con el problema. Así deberemos ver el origen de los problemas para poder encontrar soluciones definitivas.

Cada teoría tiene que ser respaldada por el conocimiento de la situación real. Esta es una de las verdaderas características que distinguen la filosofía de trabajo de Toyota: no dar nada por sentado y saber que lo que se está hablando viene del conocimiento de primera mano.

El modelo de Toyota exige, tanto a sus empleados como a los directivos, que conozcan los procesos del trabajo desde la propia organización, para de esta manera, tener la capacidad de valorarlos críticamente y analizar lo que está sucediendo. También deben de saber cómo encontrar las raíces de las causas de los problemas que observan para posteriormente poderlos comunicar.

A lo largo de los años 20, Sakichi Toyoda conoce junto a su hijo Kiichiro, la emergente industria del automóvil en los EEUU y en 1929 vende los derechos de sus patentes de telares, entre ellas la de su telar automático por la que obtiene 100.000 libras de la empresa británica Platt Brothers. Con el dinero obtenido autoriza a su hijo a disponer del mismo, siempre que lo utilice en la reciente industria de los motores de combustión.

Observar, probar y equivocarse son tres caractyerísticas que estableció Kiichiro como metodología de aprendizaje en Toyota

En 1930 Kiichiro se traslada a Norteamérica para iniciar las investigaciones para el desarrollo de motores de combustión interna de gasolina. Un concienzudo trabajo que realizó teniendo bien presente aquellas consignas de la automatización autónoma propias de la empresa de su padre, a las que añadió tres como propia metodología de aprendizaje: observar, probar y equivocarse, como aquel concepto Genchi Genbutsu al que hacíamos referencia.

Bajo estas tres premisas, Kichiiro Toyoda funda en 1933 Automóviles Toyoda como una división de la empresa de telares automáticos de su padre.

Toyoda AA
El primer modelo de automóvil fue el AA, un sedán de seis cilindros de 3.3 litros y 62 CV

No sería hasta 1935 cuando produciría su primer automóvil: el Toyoda AA, un sedán de seis cilindros en bloque de 3.389 cc con cambio manual de seis velocidades, que entregaba una potencia de 62 caballos.

Inspirado en el diseño de los coches norteamericanos, que tanto gustaba en los coches de la época, el AA guardaba muchas similitudes con el popular Chevrolet Airflow. Además, sus plazas traseras ofrecían un nuevo nivel en confort y seguridad, gracias al ingenioso equilibrio de peso entre las ruedas.

Risaburo Toyoda

De Toyoda a Toyota

Para cuando el sueño de Kiichiro estaba a punto de hacerse realidad con el Toyoda AA, su cuñado Risaburo y presidente de la firma, propone cambiar el nombre familiar de la compañía por el de Toyota por tres motivos: el primero venía justificado por la necesidad de simplificar la pronunciación con vistas al mercado internacional. Segundo, el cambio de letras facilitaba la escritura del nombre en la complicada caligrafía japonesa. Por último y tercero, está la teoría de que el motivo del cambio se debe a la asociación de la palabra Toyota con el número de trazos que la componen, un total de ocho, el número de la buena suerte en Japón, ya que representa el crecimiento, el éxito.

Sea como fuere, el cambio de nombre sirvió para diferenciar las actividades de las dos empresas familiares: la industria Toyoda especialistas en la fabricación de telares y la nueva Toyota Motor Company, que nace como una empresa independiente en 1937. Dicha compañía pronto adoptaría la filosofía "just in time" o lo que es lo mismo fabricar bajo demanda para hacer más eficiente los procesos de montajes, inspirados en el modelo de fabricación en serie creado en los EEUU.

En 1938 el Gobierno japonés otorgó a Toyota la licencia para fabricar automóviles en Japón

En septiembre de 1938 y durante una exhibición en Tokio, se mostraron por vez primera los vehículos que fabricaba Toyota en ese momento: el AA, el convertible AB y una versión mejorada del camión denominada GA.

Al fin Kiichiro Toyoda podría respirar tranquilo, puesto que como él mismo había planeado, la compañía había logrado fabricar coches y camiones. Para acabar de rematar la faena en aquellos momentos de felicidad, en esas mismas semanas el gobierno japonés comunicó a Kiichiro que la Fábrica de Telares Automáticos de Toyoda había recibido unas de las dos licencias para fabricar automóviles en Japón. Era el comienzo de una larga y fructífera historia en automoción de una marca como Toyota que no para de innovar. El próximo mes de agosto Toyota celebrá el 80 aniversario de su fundación.

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