
Estos consejos te permitirán identificar si hay algún problema y mantener el aire acondicionado de tu coche en perfectas condiciones de marcha, muchas veces sin necesidad de recargarlo
Es un hecho: hoy en día es imposible, inimaginable conducir en verano -y si me apuras en primavera- sin aire acondicionado. Muchas veces nos olvidamos de él en invierno hasta que llega el calor y lo ponemos en marcha. Es justamente en esta época que puede mostrar signos de fatiga y nos interesa recargarlo, revisarlo o simplemente comprobar su correcto funcionamiento.
Estos consejos te permitirán identificar si hay algún problema y mantener el aire acondicionado de tu coche en perfectas condiciones de marcha, muchas veces sin necesidad de recargarlo.
Índice de Contenidos (5)
¿Cómo saber si hay que recargar el aire acondicionado?
Si el aire acondicionado de nuestro coche no tiene la potencia necesaria para refrigerar que tenía el verano pasado o directamente no enfría nada puede haber tres causas principales:
- El filtro del habitáculo está sucio o taponado. Es la avería menos grave y más barata de todas. El filtro están tan sucio que el aire frío no llega al habitáculo. De ahí, la importancia de un mantenimiento adecuado durante el año. Se puede limpiar el filtro o sustituirlo si ya es muy viejo.
- Problema eléctrico. Algún relé, fusible o conexión necesitan ser cambiados.
- Fuga de gas en el sistema. El circuito de aire acondicionado es un circuito cerrado y aunque se pueden producir ciertas pérdidas del gas refrigerante debido al propio sistema éstas son mínimas y no deberían ser apreciables cuando usamos el coche. Si es preciso recargar en gas el aire acondicionado a menudo es que hay una fuga. Y eso es un problema más serio que dependerá de donde sea la fuga (tubo, condensador, evaporador).
Ahora bien, es cierto que en los modelos más antiguos y con muchos kilómetros a sus espaldas, las juntas del sistema pueden deteriorarse -el sellado perfecto no existe- y que sea preciso cargar de nuevo el sistema de aire acondicionado. La cuestión es saber si es rentable hacerlo cada X meses o bien buscar la causa de la fuga.
¿Es necesario recargar el aire acondicionado cada verano?
Vamos a romper un mito. No, no es necesario recargar el aire acondicionado cada verano, ni cada año. En un coche reciente, sólo se hace cada dos años tras una limpieza a fondo del sistema. Aún así, cada verano, muchos automovilistas, al ver que el aire acondicionado de su coche no funciona correctamente, es decir, no enfría o refresca el habitáculo como debería, hacen caso a los talleres que proponen recargas de aire acondicionado sin más inspecciones.
Pero hablamos de un circuito cerrado que no debería perder el gas refrigerante.
Cuánto cuesta recargar el aire acondicionado
Por lo general, en los talleres de mecánica rápida es más barato recargar el aire que en los servicios oficiales. Los precios en España suelen oscilar entre los 60 y los 90 euros para el gas antiguo (R134a) hasta los 160 euros para vehículos nuevos o matriculados a partir de 2017 (Gas HFO-1234yf).
Y en caso de haber avería la broma puede mucho más cara, puesto que cambiar un deshidratador puede costar desde unos 150 euros y cambiar el compresor del aire acondicionado puede costar entre 500 y 900 euros.
La factura final es más elevada si, además de la recarga, se limpia el circuito del aire acondicionado o se lleva a cabo un tratamiento anti bacteriano con el que, además, se sustituye el filtro del habitáculo.
¿Puedo recargar yo mismo el aire acondicionado?
Solo si sabes lo que haces, ya que el uso de un kit de recarga incompatible a la toma de baja presión del sistema podría provocarte una electrocución mientras lo recargas, y además es un gas dañino para los ojos y la piel, así que es una operación peligrosa. Por eso, lo recomendable es que la realice un profesional especializado que, antes de hacer la recarga, también haga una limpieza general de todo el circuito y añada un tratamiento antibacteriano para así quitar los malos olores.
Pero si te animas, lo primero has de saber qué gas refrigerante usa tu coche. Puedes comprobarlo en el manual del vehículo o en una pegatina bajo el capó (R-134a para la mayoría de coches posteriores a 1993 y HFO-1234yf en la mayoría de coches posteriores a 2013).
Una vez provisto de guantes y gafas protectoras, deberás localizar la toma de baja presión, marcada con una L, para conectar el acople de la manguera del kit. Deberás verificar la presión actual y por último realizar la recarga, siempre cuidando de no dejar que la aguja llegue a la zona roja.
Ahora bien, que sea posible no significa que sea recomendable. Las fugas de R-134a son muy nocivas para el medio ambiente y contribuyen al calentamiento global. De nuevo, si has de recargar a menudo (cada año o cada seis meses) es que hay una fuga importante en tu sistema y debería verlo un taller.
Cómo puedo evitar tener que recargar el aire acondicionado cada verano
El mantenimiento del aire acondicionado del coche, al igual que el de casa, es lo que condiciona su eficacia. A largo plazo puede tener serias consecuencias para su buen funcionamiento y nuestro bolsillo.
Así, algunas piezas pueden deteriorarse con el tiempo o incluso romperse. Y al final la factura puede ser consecuente: desde unos 100 euros para un deshidratador y su filtro hasta 1.000 euros o más, sin la mano de obra, para un compresor. Para que el sistema esté siempre en óptimas condiciones y evitar fugas se recomienda poner en marcha el aire acondicionado al menos una vez al mes durante 15 minutos como mínimo.
El mantenimiento básico consiste en una limpieza anual del circuito del aire acondicionado acompañado de un tratamiento anti bacteriano. Cada dos años, además de la limpieza del circuito, se sustituyen los filtros y se efectúa una recarga del gas refrigerante.
Ver todos los comentarios en https://www.motorpasion.com
VER 2 Comentarios