Los combustibles no tienen una fecha de caducidad concreta, como los yogures, pero sí tienen una vida útil y es importante tenerlo en cuenta
Los líquidos que llevan los coches no tiene una duración eterna. Si hay que cambiar el aceite del motor cada cierto tiempo o ciertos kilómetros, lo que antes llegue, es porque ese aceite se degrada con el uso y con el tiempo y pierde propiedades. Lo mismo sucede con el líquido de la dirección asistida, con el líquido de frenos... y con el combustible.
Sí, el combustible caduca. Tanto la gasolina como el diésel también se degradan con el paso del tiempo, por lo que no es recomendable dejar un coche parado mucho tiempo con el depósito lleno. Pero, ¿cuánto es ese tiempo? ¿y por qué caduca?
Los aditivos alargan la vida útil del diésel
Cuando vamos al supermercado, nos fijamos en la fecha de caducidad de ciertos productos, como los lácteos. Es tan fácil como coger un yogur y mirar el día en el que caduca. Los combustibles, al menos la gasolina y, sobre todo, el diésel, también caducan, lo malo es que no tienen una fecha de caducidad concreta o de consumo preferente, como los yogures, por lo que somos nosotros los que debemos estar atentos para evitar problemas.
Si utilizas tu coche a diario puedes estar tranquilo, pero debes estar alerta si tienes un vehículo que mueves de Pascuas a Ramos y se tira varios meses parado. Por un lado, al diésel le afecta la degradación química en forma de oxidación; mientras que la gasolina se evapora, el diésel reacciona con el oxígeno que hay en el depósito de combustible, dando lugar a la oxidación de ciertos hidrocarburos de los que está compuesto, que pueden convertirse en gomas y barnices sólidos con el paso del tiempo, es decir, en sedimentos.
Esos sedimentos pueden obstruir con mucha facilidad el filtro de gasoil o los inyectores, sobre todo, en los diésel más modernos que tienen inyectores mucho más precisos. El peligro de que se rompa algo utilizando gasoil viejo es muy alto.
Desde que el diésel tiene que ir mezclado con biodiésel, la vida útil de este combustible se ha reducido. El biodiésel atrae la humedad del aire y esa humedad lo degrada más rápido.
El problema de esto es que se puede generar la llamada ‘peste del diésel’: cuando hay agua en el depósito y se mezcla con el diésel, se generan microorganismos en forma de bacterias y moho, dando lugar a una capa viscosa que puede romper la bomba de combustible y atascar filtros e inyectores. Esto último ocurre más en embarcaciones, pero también puede pasar en coches que se utilizan en zonas con mucha humedad.
Para saber cuál es la vida útil del diésel, he consultado a mi mecánico y me ha indicado que el diésel convencional dura sin problemas entre seis y 12 meses, por lo que no es recomendable tener parado un coche diésel durante más de un año. Si el coche está en un lugar con clima muy cálido o muy húmedo, esa vida útil se reduce a entre tres y seis meses.
Eso sí, como apunta mi mecánico, se pueden utilizar aditivos que se echan en el depósito para alargar la vida útil del combustible hasta los 18 meses o incluso los dos años. Dice que es muy recomendable si se va a tener parado el coche mucho tiempo y tiene gasoil en el depósito.
Imágenes | Unsplash, Skoda y BMW
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