El polvo de talco es uno de los minerales más versátiles del mundo
También es muy útil en la industria del automóvil
Para que tu coche nuevo llegue hasta el concesionario de tu ciudad tiene que recorrer cientos de kilómetros en tren, barco o camión. En ese recorrido se puede dañar y sus piezas pueden sufrir desgaste, así que los fabricantes minimizan el riesgo con un producto inofensivo: el polvo de talco.
Además de proteger muchos componentes de los coches nuevos y de utilizarse durante el proceso de fabricación para optimizar el montaje, el polvo de talco también sirve para proteger las piezas de recambio.
Más allá de la higiene y el cuidado personal
Desde que un coche sale de la línea de montaje en la fábrica donde cobra vida hasta que te lo entregan en el concesionario, pasa un tiempo y, sobre todo, muchos kilómetros: lo habitual es que ese coche viaje a través de medio mundo para que llegue al concesionario de tu ciudad.
Para hacer ese viaje, el coche se transporta en tren, en barco o en camión, incluso en los tres medios de transporte. Lógicamente, en ese recorrido, la integridad del coche corre cierto riesgo, pero casi todos suelen llegar perfectos al concesionario.
Uno de los trucos que utilizan los fabricantes para que el coche llegue de una pieza es el polvo de talco. No es una cuestión de limpieza, de eso se encarga el personal del concesionario en la pre entrega del coche, sino que este polvo se utiliza por razones de química y preservación.
Y es que es ideal para que los plásticos y, sobre todo, las gomas de los coches, se conserven en perfecto estado y no sufran por el calor o la presión. Por eso se utiliza en las juntas de las puertas, en las gomas que sellan las ventanillas, mientras que en otros componentes clave, como las gomas por las que pasan los cables, algunos manguitos y otras piezas de goma que se encajan a presión, actúa como un lubricante seco.
Esto último es muy útil durante el montaje porque evita que se utilizan aceites o grasas que pueden degradar las gomas a largo plazo o atraer suciedad. Otro uso que se le da al polvo de talco durante el proceso de fabricación es como agente desmoldante: ayuda a que las piezas de goma se despeguen fácilmente del molde caliente en el que se hacen, sin romperse ni deformarse.
Las marcas también utilizan el polvo de talco para proteger las piezas de recambio, especialmente las de plástico. El polvo de talco evita que estas piezas se rocen entre sí cuando se almacenan y cuando se transportan. También ayuda a que no se deformen si permanecen mucho tiempo guardadas en una caja.
Como el polvo de talco se utiliza tanto en el proceso de fabricación de los coches, para su transporte y para las piezas de recambio, es probable que encuentres restos en algún componente del coche, especialmente al estrenarlo.
La mayoría del polvo de talco se elimina en el proceso de pre entrega, al menos de las piezas donde se ve, pero siempre puede quedar algo. Sale bien con aire a presión o humedeciéndolo.
La cuestión es que no debes extrañarte si ves polvo blanco en alguna parte de tu coche nuevo: por supuesto, no es cocaína (o no debería) y tampoco es harina, ni yeso, ni cualquier otro tipo de polvo blanco, simplemente es polvo de talco y, no solo es inofensivo, sino que ayuda a que tu coche esté en perfectas condiciones al estrenarlo.
Imágenes | Unsplash, Toyota, SEAT
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