Así se usan las posiciones de un cambio automático: P, R, D, M y todas las demás

Es curioso ver cómo puede cambiar la historia a un lado y al otro del océano. En Europa somos un mercado tradicionalmente de coches manuales; en Estados Unidos lo son de automáticos. Mientras los americanos se preguntan cómo se usa una palanca de cambios y un embrague hasta el punto de disuadir un robo, en el viejo continente dudamos sobre cómo se utilizan los botones de las cajas de cambios sin un tercer pedal a la izquierda.

Generalmente las posiciones se marcan con la inicial del modo de la caja de cambios al que corresponden, cuya denominación está bastante estandarizada en todos los fabricantes a lo largo y ancho del mundo. Pero vamos a explicarlo para quien pueda tener dudas.

Estos son los modos de las cajas de cambios automáticas

  • P (Parking). Empezamos por lo más fácil: P es la posición de aparcamiento. Su función es la de bloquear la caja de cambios ya sea con el motor parado o en funcionamiento y sin tener ninguna marcha engranada. Este modo evita que el coche se mueva, incluso si estamos en una pendiente sin el freno de estacionamiento activado.

  • R (Reverse). También es sencillo, especialmente porque se corresponde con la posición R de una caja de cambios manual. En esta ocasión hace referencia a la marcha atrás. Para su activación, generalmente en una caja de cambios automática hay que pulsar un botón de forma simultánea.

  • N (Neutral). Se trata del punto muerto de toda la vida. Aquí la caja de cambios no tendrá engranada ninguna marcha pero habrá que tener cuidado porque la caja de cambios no está bloqueada, sino que la transmisión está suelta y sin los frenos (de servicio o estacionamiento) el coche se moverá.

  • D (Drive). Es la posición de avance. En este modo, la caja de cambios engranará de manera automática cada una de las marchas tanto de manera ascendente como descendente, olvidándonos por completo del funcionamiento de las relaciones y centrándonos así en dirigir el coche, acelerar y frenar.

  • M (Manual). Esta posición hace referencia al modo manual que equipan algunas cajas de cambio automáticas. También puede representarse con una S (por Secuencial). En este modo la caja de cambios no es la que decide cuando cambiar, sino que es el conductor el que manda la orden de cambio a través de movimientos en la palanca de cambios o en las levas en tras el volante marcadas como "+" o "-" para subir o bajar marchas respectivamente. En los vehículos modernos existe por norma general un modo de seguridad con el que pese a funcionar en modo manual no podremos hacer reducciones demasiado bestias ni llegar al corte de encendido para salvaguardar la integridad mecánica.

  • Otros. En coches automáticos con una cierta antigüedad las cajas de cambio venían con ciertos modos de funcionamiento preestablecidos (1, 2, 3, 4, 5...), forzando marchas más cortas o priorizando el freno motor por poner dos ejemplos. Estos modos prácticamente están desterrados de los coches nuevos y los comportamientos se varían (si lo hacen) con las electrónicas inteligentes o los modos Sport, que varían la respuesta del acelerador, el rango de revoluciones de las marchas o incluso el tarado de las suspensiones en algunos coches.

Algunos coches como el Toyota Prius cuentan con un modo B en sus cajas de cambios que fuerzan la retención del motor en su caja de cambios CVT para recargar con mayor intensidad las baterías de su sistema híbrido. Otros pueden tener la posición E, de eco, utilizando marchas más largas en todo momento y evitando que el motor se revolucione para reducir los consumos.

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