Es uno de los testigos más importantes, especialmente en los coches diésel más antiguos
Si tienes un coche de gasolina, un eléctrico o cualquier tipo de híbrido gasolina, lo que te voy a contar no te interesa, pero te conviene prestar atención si tienes un diésel (también un diésel MHEV, uno de los pocos diésel HEV que se vendieron o un diésel PHEV).
En todos los coches con motor diésel, justo antes de arrancar se enciende un testigo amarillo con forma de muelle: es el testigo de los calentadores y es importante que no arranques el motor hasta que se apague.
Ten paciencia y espera, son un par de segundos o menos
Cada vez que arrancas tu coche diésel, hay varios testigos que se encienden cuando das al contacto y se apagan cuando arrancas el motor. Uno de ellos es de color amarillo y tiene forma de espiral o alambre: es el testigo de los calentadores y debes esperar a que se apague para encender el motor.
Los calentadores permiten arrancar un motor diésel, aunque esté frío. En un gasolina, la combustión se produce gracias a la chispa de las bujías, pero un diésel no tiene bujías de encendido: la combustión se produce cuando se mezcla aire y gasóleo a una temperatura muy elevada en la cámara de combustión.
Cuando el motor diésel está frío, alcanzar esa temperatura tan elevada es complicado, por eso existen los calentadores: son unas piezas, también conocidas como bujías de precalentamiento o de incandescencia, que se encargan de elevar la temperatura en la cámara de combustión para que se produzca la ignición en las primeras pistonadas.
Hay un calentador por cada cilindro del coche y son piezas que se encuentran en la parte superior del bloque, es decir, en la culata. Una ECU o cerebro electrónico del coche se encarga de calcular cuánto tiempo deben encenderse los calentadores para conseguir la ignición.
Si el coche ha dormido toda la noche en la calle y hace mucho frío, la ECU dará la orden de que los calentadores estén más tiempo encendidos, mientras que en plena ola de calor y después de un viaje, para volver a arrancar el coche no hará falta que los calentadores trabajen.
El tiempo durante el que los calentadores se encienden antes de arrancar, es el que permanece encendido el testigo de los calentadores en el cuadro de instrumentos. Cuando se apaga, significa que los calentadores ya no están encendidos y que la temperatura dentro de la cámara de combustión es lo suficientemente alta como para que la mezcla de aire y gasoil provoque la ignición.
¿Qué pasa si no haces caso de ese testigo y arrancas el motor antes de que apague? Pues bien, por hacerlo una vez, o una vez de vez en cuando, no va a pasar nada, sencillamente, al motor le va a costar más arrancar en ese momento porque las condiciones para el arranque no son óptimas. El problema es si pasas de los calentadores cada vez que arrancas el coche y en determinados motores diésel (los más viejos), directamente no habrá arranque si los calentadores no han hecho su trabajo.
Al forzar el arranque sin el calor que generan los calentadores, el gasóleo no se quema bien y, a la larga, se acumula gasóleo mal quemado dentro del motor: carbonilla. Esa carbonilla puede generar problemas serios (y caros), como la obstrucción de la EGR o del filtro de partícula. Si no se quema bien el combustible que se inyecta en la cámara de combustión, ese gasóleo se queda dentro en estado líquido y puede escurrirse hasta llegar al cárter, mezclándose con el aceite del motor y degradando sus propiedades de lubricación.
Además, hay otro componente que va a sufrir mucho: el motor de arranque. Como no habrá temperatura para que se produzca la ignición, ese motor se verá obligado a girar durante más tiempo para generar el calor necesario. Se somete a un mayor desgaste y también se provoca un esfuerzo extra de la batería para moverlo, de manera que su vida útil se reducirá.
En los motores con inyección por conducto común (Common Rail), la presión de la inyección es muy alta y, gracias a eso, se puede arrancar el coche sin esperar, de hecho, en estos coches, el testigo de los calentadores se apagará muy rápido o incluso no te dará tiempo a verlo encendido.
Si hace mucho frío, la cosa cambia y sí verás el testigo de los calentadores encendido más tiempo: sigue siendo importante que esperes hasta que se apague para arrancar. Si no esperas, el motor va a arrancar, no como un diésel sin inyección por conducto común, por ejemplo, un motor con bomba rotativa, que no arrancará si los calentadores no hacen su trabajo, sin embargo, sin ese tiempo de precalentamiento, el arranque será más ineficiente y se producirá carbonilla que a largo plazo puede dar problemas en algunos componentes.
Imágenes | Gemini, Bosch y Motorpasión
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