Toyota lava la cara a lo bestia a su pick-up indestructible: la Hilux ahora es eléctrica, microhíbrida y hasta de hidrógeno

La novena generación abre la etapa multitecnología más ambiciosa de Toyota: 100 % eléctrica, Mild Hybrid 48V y una futura Hilux FCEV en 2028

Irene Mendoza

En casi 60 años, la Toyota Hilux ha pasado de ser una simple pick-up a convertirse en un icono global. Sobrevivió a desiertos, inundaciones, guerras… incluso al famoso intento televisivo de destruirla lanzándola desde un edificio, cortesía de Top Gear. Ese aura de indestructible marca un listón muy alto.

Por eso la novena generación no abandona su esencia: la refina. En Toyota lo resumen así: “La nueva Hilux tendrá más opciones de motorización que cualquier otro modelo de Toyota”. Y lo cumple: habrá versiones diésel, Mild Hybrid 48V, una 100% eléctrica y una futura Hilux de hidrógeno prevista para 2028. La eléctrica será la primera en llegar: aterrizará en 2026 como avanzadilla de esta nueva era multitecnológica para la pick-up.

Un diseño más poderoso inspirado en los clásicos y un interior que mira al Land Cruiser

El nuevo diseño exterior sigue la filosofía “robusto y ágil”, con un frontal más vertical, faros finos y la barra central con el nombre TOYOTA en grande, un guiño deliberado a los modelos históricos. También se suman detalles tan sencillos como útiles: un nuevo escalón lateral, estribos más accesibles, o llantas específicas en la eléctrica que refuerzan que la Hilux sigue pensada para usarse de verdad.

Por dentro, la influencia del Land Cruiser es evidente por ejemplo en el diseño horizontal del salpicadero y en las dos pantallas de 12,3”, pero Toyota mantiene algo poco habitual hoy: botones físicos para las funciones esenciales que no se estropean si se tocan con guantes o llenas de barro. Y llega una novedad histórica: la primera Hilux con dirección asistida eléctrica, más fina y precisa en roca, arena y pistas rotas.

Una de las grandes novedades de esta nueva Toyota Hilux es la motorización totalmente eléctrica: la primera en casi seis décadas de historia del modelo. Toyota la ha desarrollado bajo sus tres siglas sagradas (Quality, Durability, Reliability) y, por eso, asegura que mantiene la misma capacidad de vadeo que las versiones diésel.

La batería de 59,2 kWh está reforzada para soportar impactos y filtraciones, y los dos motores (uno por eje) le dan tracción total permanente y una respuesta inmediata que en off-road es oro puro. La autonomía ronda los 240 km WLTP (hasta 385 km urbanos), suficiente para flotas, rutas agrícolas, mantenimiento municipal o desplazamientos cortos, que son precisamente el tipo de uso más común de una pick-up en Europa.

Además, puede cargar 715 kg, remolcar 1.600 kg y cuenta con el conocido sistema MTM: una especie de reductora electrónica que adapta par y frenada para avanzar por barro, roca o arena como antes lo hacía la Hilux mecánica.

La Toyota Hilux microhíbrida 48V que conquistará Europa sin esfuerzo

Si la versión eléctrica es la novedad más llamativa, la Hilux Mild Hybrid 48V será, con mucha probabilidad, la que más unidades venda en Europa. Bajo el capó, combina el robusto diésel 2.8 de 204 CV con un motor-generador de 48V que suaviza respuesta, reduce consumos y mantiene su músculo histórico. 

Así, será capaz de cargar una tonelada, arrastrar 3.500 kg y seguir vadeando 700 mm de agua gracias a una integración del sistema eléctrico muy cuidada. Además incluye el Multi Terrain Select, que ajusta transmisión y ayudas para avanzar por superficies complicadas con una finura que antes sólo ofrecían los todoterrenos más veteranos de Toyota. 

El hidrógeno entra en escena: la pieza que completa la estrategia de Toyota

Pero la multitecnología para la nueva pick-up no acaba ahí. Toyota confirma que llegará una nueva Hilux FCEV de hidrógeno para 2028, basada en la misma tecnología que ya usa el Mirai. No es un experimento ni un ejercicio de imagen: la marca quiere que esta pick-up sirva para impulsar la infraestructura de hidrógeno en Europa, donde buena parte del transporte pesado y las flotas necesitan autonomía alta y repostajes rápidos.

En el apartado de seguridad y conectividad, toda la gama de la Hilux incorpora ahora un T-Mate más completo, con asistente de salida segura, supresión de aceleración a baja velocidad, monitor de atención del conductor, parada de emergencia o detector de ángulo muerto. También admite actualizaciones remotas, toda una novedad en un segmento acostumbrado a la mecánica pura y dura.

Con esta novena generación y, siendo fiel a su estrategia multitecnología, Toyota no elige una única opción para un único cliente, sino que las abraza todas. Una Hilux eléctrica para quien trabaja cerca; una microhíbrida para Europa; una diésel para los mercados que la necesitan; y una de hidrógeno para cuando llegue el siguiente salto. Es la misma fórmula que convirtió a la Hilux en un icono mundial, pero adaptada al presente y mirando a los próximos 30 años. 

Imágenes | Toyota  

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