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Al volante del Renault Mégane R.S: un deportivo para disfrutar, tanto en carretera como en circuito
Pruebas de coches

Al volante del Renault Mégane R.S: un deportivo para disfrutar, tanto en carretera como en circuito

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Nota de Motorpasion

Para muchos aficionados a los compactos deportivos el más esperado del año tiene nombre y apellidos. Hablamos del nuevo Renault Mégane R.S., que siempre ha sido una referencia en materia de deportividad dentro de su segmento, gracias al buen hacer del departamento Renault Sport.

La tercera generación de este deportivo francés -fabricado en España- llega a nuestro mercado en el mes de mayo, con un precio de partida de 31.900 euros. Si el Mégane corriente ya nos gustó bastante en su día, esta variante R.S que acabamos de probar en carretera y circuito, promete.

Es probable que aún te siga chocando un poco el diseño de la cuarta generación del Renault Mégane, que describimos en nuestra prueba a fondo hace año y medio como "bastante personal", sobre todo por su frontal, pero lo cierto es que en esta variante firmada por Renault Sport hay muchos detalles que lo hacen especial, como dos colores específicos: Naranja Tonic y Amarillo Sirius.

Renault Mégane R.S. 2018, prueba contacto
Renault Mégane R.S. 2018, prueba contacto

Aspecto interesante y un interior a la altura

Para empezar, el Renault Mégane R.S. 2018 es 60 milímetros más ancho que el Mégane GT en el eje delantero, y 45 milímetros en la zaga, mientras que la altura se rebaja en medio milímetro. Así pues, son 4,36 metros de largo (2,67 metros de batalla) por 1,88 metros de ancho y 1,44 metros de alto.

Los principales cambios con respecto a un Mégane convencional son las luces delanteras inferiores en diseño "bandera a cuadros" (ver detalle), la salida de escape central (dentro del embellecedor hay dos colas), el difusor, los extractores de aire en los pasos de rueda delanteros o un interior de aspecto más racing, con pedalera de aluminio o pespuntes de color rojo, por ejemplo.

Es precisamente por dentro donde más impresiona, ya que históricamente los diseños interiores no han sido el fuerte de Renault. En este caso el aspecto general es bastante bueno, con materiales blandos y agradables en salpicadero, puertas, volante, etc... La pantalla vertical tiene un tamaño más que correcto, aunque el marco de plástico liso que la rodea no es demasiado atractivo.

Renault Mégane R.S. 2018, prueba contacto
Renault Mégane R.S. 2018, prueba contacto

Además, hay interesantes opciones como el volante con zonas forradas en Alcántara y la típica marca central en rojo de los R.S., tapicería de este mismo y gustoso material o asientos Recaro de tipo baquet. También puede equipar asientos calefactables, techo panorámico eléctrico o asistente de aparcamiento automático Easy Park Assist.

Un motor más pequeño y 2 chasis diferentes

Esta nueva generación del Mégane R.S. deja atrás el motor de 2 litros y estrena un nuevo bloque 1.8 litros turboalimentado, concretamente el mismo que ya hemos visto en el Alpine A110, aunque con más potencia y par motor. En este caso alcanza 280 CV a 6.000 rpm y un par máximo de 390 Nm entre 2.400 y 4.800 vueltas. El giro máximo del motor es de 7.000 rpm.

Este bloque goza de un turbo twin-scroll para ganar ímpetu en la zona baja del cuentavueltas, una culata específica, sistema de admisión mejorado, distribución por cadena y medidas para reducir fricciones internas (como recubrimientos Diamond Like Carbon y Mirror Bore Coating en ciertos componentes).

Renault Mégane R.S. 2018, prueba contacto
Renault Mégane R.S. 2018, prueba contacto

Como novedad, está disponible con una caja de cambios automática EDC de doble embrague y seis velocidades, y con una manual también de seis marchas (llega antes de verano). En ambos casos acelera de 0 a 100 km/h en 5,8 segundos (misma marca que el Trophy-R de generación anterior) y la velocidad máxima es de 250 km/h en el EDC y de 255 km/h en el manual. Promete un consumo medio de entre 6,9 y 7,2 litros, en función del cambio y los neumáticos (18 ó 19 pulgadas).

Con la caja de cambios EDC se incluyen un programa Launch Control para salidas desde parado (se activa presionando ambas levas al mismo tiempo) y también el llamado Multi Change Down, que reduce tantas marchas como haga falta al dejar pulsada la leva izquierda (la de reducir), sin necesidad de tener que dar varios toques.

Renault Sport ha puesto gran empeño en conseguir un sonido de escape evocador, y la verdad es que lo ha conseguido, aunque recurriendo a algún que otro truco. El sonido es ronco y grave, y se generan petardeos al ahuecar y pronunciados "pops" al cambiar a una marcha superior. Eso sí, parte del sonido que llega al habitáculo lo hace a través del sistema de audio, de manera artificial.

Renault Mégane R.S. 2018, prueba contacto
Renault Mégane R.S. 2018, prueba contacto

El sistema Multisense ofrece varios modos de conducción: Neutro, Comfort y Personalizado, por un lado, y por otro Sport y Race, éste último el de corte más deportivo, en el que se desconecta el control de estabilidad y en el que cambia también el funcionamiento del sistema 4Control de dirección en las ruedas traseras (cuya acción es bastante perceptible, por cierto).

Este sistema de eje trasero direccional, conocido ya del Mégane GT, permite un ángulo de giro para las ruedas posteriores de hasta 2,7 grados (cuando giran en sentido opuesto a las delanteras, a velocidades inferiores a 60 km/h), siendo como máximo de 1 grado cuando lo hacen en la misma dirección que las delanteras, a velocidades superiores. En el caso del modo Race, esta transición se produce a 100 km/h, en lugar de a 60 km/h.

De momento están disponibles dos chasis para el Renault Mégane R.S. El "básico" Sport y el llamado Cup, que añade un diferencial autoblocante Torsen para el eje delantero -sólo en las versiones con caja de cambios manual-, una suspensión un 10% más rígida y pinzas Brembo de color rojo. Ambos equipan soluciones como frenos de 355 milímetros en el eje delantero (opcionalmente los bimaterial, que prometen una menor fatiga) o topes de compresión hidráulicos en los amortiguadores.

Renault Mégane R.S. 2018, prueba contacto
Renault Mégane R.S. 2018, prueba contacto

Además, a finales de este año se sumará a la oferta la versión Trophy, de cuyo motor se exprimen 300 CV y 400 Nm. Incluirá de serie el chasis Cup, llantas de 19 pulgadas y los discos de freno opcionales bimaterial (acero y aluminio), que ahorran 1,8 kilogramos de peso cada uno.

Al volante, en carretera y circuito

Desde un primer momento los asientos R.S. de serie resultan muy cómodos. En carretera sujetan el cuerpo a la perfección, si bien las orejas laterales son mullidas y ceden ligeramente en apoyos fuertes. Para conductores corpulentos, y sobre todo para un uso en circuito, quizá los baquet de Recaro sean una mejor opción, ya que lo lógico es que sujeten aún mejor (no lo hemos comprobado).

Con el chasis Sport, el Mégane R.S es un coche cómodo que no destaca en ningún caso por su dureza. Es utilizable perfectamente en el día a día e incluso sobre carreteras algo rotas no llega a cansar. Es cierto que en este tipo de carreteras el eje delantero lee bastante el terreno (con gomas 245/35 R19) y obliga a hacer correcciones en la dirección para mantener la trayectoria.

Renault Mégane R.S. 2018, prueba contacto
Renault Mégane R.S. 2018, prueba contacto

Esta misma versión, que recurre a la electrónica para actuar como diferencial delantero, ofrece una buena motricidad, pero si abrimos gas a fondo sobre asfaltos en mal estado es fácil perder tracción, sobre todo en marchas cortas. Aún así, la capacidad de empuje del modelo es acorde a sus cifras. No corre tanto como por ejemplo un Civic Type R (40 CV más), pero es bastante rápido.

El motor 1.8 litros turbo ofrece lo mejor de sí a medio y alto régimen, siendo a partir de unas 2.500 rpm cuando empuja ya con ganas. Si esperas una gran patada no vas a encontrarla, ya que el bloque resulta bastante progresivo y lineal. En general, un gran motor para un coche así, aunque consume algo más de lo anunciado (nos movimos en unos 10 litros de media en una conducción normal con acelerones esporádicos).

En carretera sale a relucir su agilidad, ya que con 1.430 kilos de peso en seco para el EDC (el manual se conforma con 1.407 kilos) el coche se mueve bien, cambia de trayectoria con presteza, no llega a aparecer subviraje -de hecho destaca por ser marcadamente neutro- y, además, tiene una frenada contundente gracias a sus grandes discos delanteros.

Renault Mégane R.S. 2018, prueba contacto
Renault Mégane R.S. 2018, prueba contacto

La transmisión automática EDC resulta agradable y competente. Se agradece su carácter agresivo en los modos Sport y Race, en los que además de petardeos de escape las transiciones entre marchas son muy rápidas. En una conducción suave, en modo Comfort, no hay brusquedades de ninguna clase y, por tanto, es ideal para un uso diario o en ciudad. Como única pega, las levas son algo cortas -en su parte inferior- y están montadas bastante altas en la columna de dirección.

Rodando en Jerez (+ vídeo)

El Mégane R.S. con chasis Cup es la opción más correcta para una escapada esporádica en circuito, ya que gracias al diferencial Torsen la capacidad de tracción es sobresaliente y una suspensión más dura siempre es una gran aliada. Y si además cuenta con la caja de cambios manual, como las unidades que hemos probado, la diversión está asegurada.

Sobre la caja manual cabe indicar que es suficientemente precisa y su funcionamiento es correcto, pero echamos en falta unos recorridos más cortos, sobre todo teniendo en cuenta el carácter deportivo del modelo. Como ya hemos dicho, el Torsen delantero sólo se puede equipar junto a esta transmisión manual.

Renault Mégane R.S. 2018, prueba contacto
Renault Mégane R.S. 2018, prueba contacto

Una vez en marcha sobre el liso Circuito de Jerez, el coche muestra gran nobleza. Va bien plantado y no se mueve del sitio salvo que así lo queramos. Ahuecando en el momento apropiado (o equivocado, según se mire) o llevando más velocidad de la cuenta en la entrada a una curva y metiendo más dirección de la cuenta, podemos hacer deslizar el eje trasero, aunque en cualquier caso el comportamiento del coche es predecible y no te pone en apuros.

Así pues, es más fácil hacer subvirar el Mégane R.S., en parte porque al fin y al cabo es un tracción delantera. Aunque en carretera no aparece subviraje, en circuito sí puede hacer acto de presencia, sobre todo si la velocidad es demasiado alta o se abusa de la dirección. Aún así, con una conducción fina y sin buscarle las cosquillas, el coche va por el sitio y traza a la perfección.

El sistema de frenos opcional con discos de acero y aluminio (bimaterial) ofrece una gran capacidad de frenada, aunque en el caso de nuestra unidad de pruebas los discos delanteros metían bastante ruido, suponemos que por el abuso continuado en circuito.

Renault Mégane R.S. 2018, prueba contacto
Renault Mégane R.S. 2018, prueba contacto

Precisamente para el circuito, Renault Sport ofrece el llamado R.S Monitor, que permite acceder a información de conducción (potencia, par, velocidad, temperaturas, tiempos de vuelta, etc...) a través de la pantalla multimedia. Por encima está el R.S Monitor Expert, que permite grabar las vueltas (con un móvil o una GoPro) e incluso sobre imprimir en la imagen datos de velocidad, cuentavueltas, etc...

Precios Renault Mégane R.S. 2018

El primer Mégane R.S. en llegar al mercado español será el Sport con cambio EDC. Antes de verano se sumará la versión con caja de cambios manual y ya después del mismo la variante con chasis Cup. Veamos los precios de lanzamiento, aunque si quieres todos los detalles puedes echar un vistazo aquí.

  • Mégane R.S. 280 EDC Sport: 31.900 euros
  • Mégane R.S. 280 Manual Sport: 29.900 euros
  • Mégane R.S. 280 EDC Cup: 33.600 euros
  • Mégane R.S. 280 Manual Cup: 31.600 euros
Los gastos asociados a esta toma de contacto han sido asumidos por la marca. Para más información, consulta nuestra guía de relaciones con empresas.
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