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Probamos el Mercedes-Benz Clase C 2018: familia renovada, con más tecnología e interior digital
Pruebas de coches

Probamos el Mercedes-Benz Clase C 2018: familia renovada, con más tecnología e interior digital

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Cuatro años después de su lanzamiento, la actual generación del Mercedes-Benz Clase C sigue siendo el modelo más vendido del fabricante alemán, con 415.000 unidades comercializadas durante 2017 -y China como principal mercado-. En España, por ejemplo, es el tercer modelo por nivel de ventas (casi 8.000 ejemplares), solo por detrás de los más pequeños Clase A y GLA.

Su amplia gama, que cuenta con variantes berlina, familiar, coupé y cabrio, se vende en 120 países de todo el mundo y se fabrica en cuatro factorías distintas (EE.UU, China, Alemania y Sudáfrica). Para mantener su éxito, el Mercedes-Benz Clase C se renueva a fondo. Y lo acabamos de probar.

Puede que estéticamente siga siendo el mismo Clase C (o casi) que conocimos hace ya unos años, pero bajo su piel son muchos e importantes los cambios que incorpora. Según la propia marca, hasta 6.500 componentes han sido modificados (el 50% de los elementos de la berlina, básicamente). Veamos en qué consisten los principales cambios.

Mercedes-Benz Clase C 2018
Mercedes-Benz Clase C 2018

A nivel exterior la apariencia del Mercedes-Benz Clase C 2018 es prácticamente igual al anterior, aunque es cierto que estrena dos colores de carrocería (plata metálico Mojave y verde esmeralda metálico), paragolpes de nuevo diseño, faros y pilotos LED (opcionalmente los faros Multibeam LED adaptativos) y mantiene las cuatro líneas de diseño (Basic, Avantgarde, Exclusive y AMG Line) que incorporan parrillas modificadas, por ejemplo.

Digitalización y más ayudas a la conducción

Las novedades más interesantes para el Clase C están en el interior, empezando por un volante de nueva generación que incorpora los dos controles táctiles que ya se ofrecen en otros modelos (uno a cada lado, para controlar las dos pantallas) y también los mandos para el control de crucero, que antes estaban en una palanca específica en la columna de la dirección.

Además, ahora hay nuevas molduras decorativas (con opciones de madera de poro abierto, por ejemplo), más oferta de tonalidades y combinaciones, y sobre todo, una pantalla multimedia de formato panorámico y un cuadro de instrumentos digital, con tres diseños disponibles (Classic, Sport y Progressive) y un montón de opciones para personalizar la información mostrada.

Mercedes-Benz Clase C 2018
El cuadro de instrumentos digital es de los más intuitivos y fáciles de utilizar. Seleccionar la información que queremos ver en los relojes es muy sencillo gracias al mando táctil del volante.
Mercedes-Benz Clase C 2018

De hecho, gracias a los controles táctiles del volante, este cuadro digital es probablemente de los más fáciles e intuitivos de utilizar del mercado. Desplazándonos de lado con el botón táctil izquierdo, nos movemos de un reloj a otro y, moviendo el control de arriba a abajo, cambiamos la información mostrada en el reloj seleccionado de forma sencilla, sin necesidad de bucear en menús.

Por su parte, la oferta tecnológica del modelo da un salto adelante con los sistemas de asistencia y seguridad de sus hermanos mayores -más avanzados y con mayores capacidades-, gracias a cámaras de vídeo y radares de mucho mayor alcance. Estos sistemas se agrupan en diversos paquetes opcionales.

Así pues, el Clase C incorpora ayudas como el control de crucero Distronic con asistente activo de dirección o asistente activo de cambio de carril que, básicamente, mantiene la distancia de seguridad, el carril, traza curvas no muy pronunciadas y puede incluso cambiar de carril automáticamente al poner nosotros el intermitente. Algo que ya probamos a fondo en el Clase E.

Mercedes-Benz Clase C 2018
Mercedes-Benz Clase C 2018

A todo esto se suma también el asistente de frenado activo, capaz de detener el coche antes de un impacto u atropello, el Attention Assist, el reconocimiento de señales de tráfico (con asistente activo capaz de ajustar el control de crucero a los límites de velocidad que vaya detectando), asistente de aparcamiento e incluso el llamado Park Damage Detection, capaz de detectar un impacto cuando el coche está aparcado y notificarlo al conductor a través de la app "me Connect".

Motores para todos los gustos

Unas de las principales novedades de la gama tiene que ver con la oferta de motores y la adopción de soluciones como el downsizing o la electrificación mild-hybrid con sistema eléctrico de 48v. El Clase C 2018 estrena entre otras cosas una nueva generación de motores de cuatro cilindros de gasolina -ahora con filtro de partículas para toda la gama-, o cambio automático 9G-Tronic. Veamos:

  • C 160: El motor más básico de la gama de gasolina ofrece una potencia de 129 CV y un par máximo de 210 Nm, pero en España no se ofrece para ninguna de las carrocerías.

  • C 180: Este bloque 1.6 litros de cuatro cilindros ofrece una potencia de 156 CV y un par máximo de 250 Nm. El consumo homologado se mueve entre 6,5 y 6,8 litros a los cien kilómetros y está disponible únicamente para berlina y Estate (y no en Coupé ni Cabrio).

  • C 200: Este bloque de cuatro cilindros y 1.5 litros es de nueva generación y cuenta con el apoyo eléctrico EQ Boost, gracias a un sistema eléctrico de 48 voltios y a un motor de arranque que hace las veces de alternador. Ofrece una potencia de 184 CV (+14 CV adicionales con apoyo eléctrico) y un par máximo de 280 Nm, devolviendo un consumo medio de entre 6,3 y 6,8 litros. Esta motorización se asocia en algunos mercados a la tracción total 4Matic, pero en España no se ofrece esta combinación.

Mercedes-Benz Clase C 2018
El Clase C 2018 tiene desde motores de 1.5 litros y "mild-hybrid" hasta un V6 biturbo que duplica esa cilindrada. Los Mercedes-AMG con motor V8 y el híbrido enchufable (C 350e) llegarán más adelante
Mercedes-Benz Clase C 2018
  • C 300: Basado en el mismo bloque pero con una cilindrada de 2.0 litros, en este caso la potencia alcanza los 258 CV y el par máximo llega a 370 Nm. El consumo homologado es de entre 6,9 y 7,1 litros.

  • C 400 4Matic: La antesala a la versión AMG de acceso no está disponible en el mercado español para ninguna de las carrocerías. Se trata de un 3.0 litros V6 biturbo, con una potencia de 333 CV y un par motor de 480 Nm. Una pena que no llegue a nuestros concesionarios.

  • C 180d: Las versiones de acceso a la gama diésel, disponibles sólo para los coupé y cabrio, están basadas en un bloque 1.6 litros, cuya potencia parte de los 122 CV para este 180d (con cambio 9G-Tronic), que ofrece también un par máximo de 300 Nm y homologa un consumo de entre 4,6 y 4,7 litros.

  • C 200d: En este caso el mismo motor 1.6 litros ofrece 160 CV y 360 Nm, y se combina con una caja de cambios manual de seis marchas, con la que consume entre 4,5 y 4,7 litros. En caso de equipar la caja automática 9G-Tronic, la potencia es de sólo 150 CV, conservando el mismo par pero consumiendo ligeramente más (4,8-5,0 litros). Esta motorización se ofrece únicamente para la berlina y el familiar.

  • C 220d: El siguiente escalón tiene una potencia de 194 CV y un par motor de 400 Nm, con un consumo medio de entre 4,8 y 5,1 litros. Esta variante se ofrece también con tracción total 4Matic, en cuyo caso el consumo crece hasta los 5,3-5,5 litros.

Mercedes-Benz Clase C 2018
Mercedes-Benz Clase C 2018

De momento las variantes Mercedes-AMG con motor V8 (C 63 y C 63 S) no tienen fecha de lanzamiento, mientras que la variante híbrida enchufable o C 350e que probamos hace unos años llegará al mercado más adelante, ya en 2019, y lo hará con un sistema de propulsión completamente renovado y basado en el nuevo bloque de gasolina de cuatro cilindros.

La oferta para el Clase C cuenta por ejemplo con diversas opciones de suspensión, incluidas la de amortiguadores adaptativos o Dynamic Body Control y, sobre todo, la suspensión neumática 1. Air Body Control, que es un elemento muy poco común en este segmento. Además de estas dos opcionales y la suspensión de serie, también existe un tren de rodaje deportivo, con muelles más duros y altura rebajada, entre otras cosas.

Los C 43 (coupé, cabrio, sedán y familiar), eso sí, no están disponibles con la suspensión neumática, ni siquiera en opción. Esta solución queda reservada por lo tanto para las versiones más mundanas.

Mercedes-Benz Clase C 2018
Mercedes-Benz Clase C 2018

Al volante del renovado Clase C

Si bien a simple vista los cambios de este Clase C 2018 no son demasiado evidentes, por dentro las cosas son bastante diferentes. El diseño general se mantiene, pero la posibilidad de equipar un cuadro de instrumentos totalmente digital lo cambia todo. El aspecto de este interior es aún mejor que antes y el cuadro digital es un gran punto a favor.

Como de costumbre, la gama ofrece materiales de gran calidad y aspecto (cuero, madera, aluminio...) y la apariencia está desde luego a la altura de la marca. Si bien en los últimos años se ha criticado bastante la calidad de los ajustes de muchos modelos Mercedes-Benz, lo cierto es que el habitáculo de este Clase C da sensación de robustez, no tiene grillos aparentes y las molduras parecen crujir menos que antes -también la pantalla flotante-.

Al menos las unidades probadas, con suspensión adaptativa, ofrecen opciones para todos los gustos en cuanto a dinámica se refiere. El modo Comfort es realmente cómodo y, aunque permite afrontar tramos de curvas con relativa eficacia, puede resultar demasiado blando si conducimos rápido y la carrocería también balancea en exceso, generando una experiencia no tan gratificante y con tendencia subviradora si el ritmo es alto.

Mercedes-Benz Clase C 2018
En cuanto a comodidad de marcha se refiere este nuevo Clase C no anda muy lejos de sus hermanos mayores, y además está muy bien insonorizado.
Mercedes-Benz Clase C 2018

Así pues, los modos Sport (el más equilibrado) y Sport + (algo más agresivo sobre todo por la puesta a punto de la caja de cambios y por la respuesta del acelerador) resultan ideales para zonas de curvas. En estos modos se empieza a notar mucho más cada rugosidad del asfalto aunque, en cualquier caso, la suspensión no resulta incómoda. Menos suave, si acaso. En todo caso, el Clase C se mueve bastante mejor de lo que cabría esperar de una berlina de sus dimensiones (4,69 metros).

La versión C 300 de gasolina tiene una muy buena capacidad de empuje y, además, frente al C 43 cada marcha parece durar bastante más, aunque el modelo no corra tanto. El sonido tampoco es tan gratificante como el del V6 biturbo, pero es agradable. Suficientemente perceptible cuando le buscamos las cosquillas pero también muy suave y silencioso en una conducción normal.

Y hablando de silencio, cabe destacar el buen aislamiento del que goza el habitáculo de este Clase C. Si bien el fabricante no ha comunicado específicamente ningún cambio en este aspecto, lo cierto es que el nivel de insonorización que encontramos en este modelo no tiene demasiado que envidiarle a sus hermanos mayores. De hecho, a 120 km/h es tremendamente silencioso pero es que a 150 km/h en la Autobahn el ruido aerodinámico que llega a los ocupantes es también bastante contenido. Realmente cómodo.

Mercedes-Benz Clase C 2018
Mercedes-Benz Clase C 2018

Más y mejor para el Mercedes-AMG C 43

A nivel estético las novedades de la familia C 43 consisten en una parrilla delantera "Twin- blade" (antes reservada a los AMG V8), llantas de 19 pulgadas aerodinámicamente optimizadas (en opción), salidas de escape dobles y redondas, nuevo spoiler delantero, nuevo difusor, etc...

La variante de acceso a la gama AMG o C 43 4Matic mantiene una configuración básica idéntica a la de su predecesor, aunque ahora el motor 3.0 litros V6 biturbo aumenta su potencia en 23 CV, para un total de 390 CV y un generoso par motor máximo de 520 Nm entre 2.500 y 5.000 vueltas. Esto supone que todas las versiones (berlina, familiar, coupé y cabrio) aceleren de 0 a 100 km/h en menos de 5 segundos.

La tracción total 4Matic da prioridad al eje trasero -envia un 69% del par motor a dichas ruedas y un 31% a la delanteras-, lo que facilita que la motricidad del modelo sea muy elevada incluso cuando las condiciones de la carretera no son las mejores. De hecho recuerdo perfectamente cómo cambió mi percepción del C 43 (cuando todavía se llamaba C 450 AMG) tras afrontar un puerto de montaña sobre mojado junto a un C 63 y tener que esperar en la cima a que llegara el "hermano mayor".

Mercedes-Benz Clase C 2018
Mercedes-Benz Clase C 2018

El sonido del V6 es bastante racing, aunque las marchas parecen acabarse demasiado pronto. Además, la transmisión AMG Speedshift TCT de nueve velocidades y convertidor de par no ayuda en este sentido, ya que te obliga a anticiparte en el cambio. En modo manual, si no activas la leva lo suficientemente rápido (una vez el cuadro comienza a parpadear en color rojo) el motor llegará al limitador y el cambio de marcha no será especialmente eficaz.

El tacto general del coche es delicioso por la agilidad que demuestra, la solidez del conjunto, la rapidez con la que cambia de dirección y sigue las órdenes marcadas con el volante y, en general, por las buenas maneras que tiene en curva. Además, su motor V6 empuja con una contundencia brutal, capaz de pegarte al asiento, literalmente.

La suspensión AMG Ride Control, que ofrece tres niveles de dureza, se combina con una dirección específica, con un mayor peso que en versiones convencionales. Tanto el tacto del coche como la eficacia con la que afronta curvas son ciertamente sorprendentes, sobre todo para una versión que muchos no consideran un "verdadero AMG", ya que ni monta un bloque V8 ni lo fabrica a mano una única persona en Affalterbach.

Mercedes-Benz Clase C 2018
El Mercedes-AMG C 43 con motor V6 biturbo ahora es más potente (390 CV), pero mantiene ese delicioso tacto deportivo que te incita a conducirlo todo el tiempo. Y suena muy, muy "gordo".
Mercedes-Benz Clase C 2018

El cuadro de instrumentos también tiene un diseño específico para este AMG, con información adicional de prestaciones (medidos de fuerzas G, diversas temperaturas, cronómetro, etc...) y un modo de diseño de los diales denominado Supersport que es único de la versión (en toda la gama sólo el C 43 lo tiene) y lleva el cuentavueltas a una posición central para darle mayor protagonismo.

Los asientos AMG Performance opcionales de la unidad de pruebas recogen el cuerpo a la perfección, aunque no son lo más cómodo en materia de facilitar el acceso al habitáculo (y la salida, por tanto). Aún así, resultan ideales para una conducción deportiva y probablemente son los más apropiados para un modelo así.

Por último, pero no menos importante, el volante también es de nueva generación para este AMG, pero concretamente el de botoneras metálicas, heredado de la Clase S. Un volante genial, de agradable tacto y mejor aspecto, que además está achatado en su parte inferior y puede incorporar zonas de agarre en alcántara (de serie es de piel con zonas de agarre en piel perforada).

Mercedes-Benz Clase C 2018
Mercedes-Benz Clase C 2018

Precios Mercedes-Benz Clase C 2018

El equipamiento de serie para España incluye desde los faros LED High Performance hasta climatizador bizona, línea exterior avantgarde (berlina y Estate), asientos Comfort, los modos de conducción Dynamic Select, iluminación interior, depósito de combustible de 66 litros (en otros mercados el de serie es de menor capacidad), portón trasero automático (Estate) o cámara de marcha atrás (Estate, Coupé y Cabrio).

Por su parte, los precios de la gama al completo en España (PVP) son los siguientes:

Berlina

  • Mercedes-Benz C 180: 41.105 euros
  • Mercedes-Benz C 200: 44.500 euros
  • Mercedes-Benz C 300: 49.250 euros
  • Mercedes-AMG C 43 4Matic: 74.000 euros
  • Mercedes-Benz C 200d: 42.850 euros
  • Mercedes-Benz C 220d: 45.950 euros
  • Mercedes-Benz C 220d 4Matic: 49.400 euros

Estate

  • Mercedes-Benz C 180: 43.105 euros
  • Mercedes-Benz C 200: 46.470 euros
  • Mercedes-Benz C 300: 51.200 euros
  • Mercedes-AMG C 43 4Matic: 76.150 euros
  • Mercedes-Benz C 200d: 44.800 euros
  • Mercedes-Benz C 220d: 47.950 euros
  • Mercedes-Benz C 220d 4Matic: 51.400 euros

Coupé

  • Mercedes-Benz C 200: 45.800 euros
  • Mercedes-Benz C 300: 50.150 euros
  • Mercedes-AMG C 43 4Matic: 75.150 euros
  • Mercedes-Benz C 220d: 47.100 euros

Cabrio

  • Mercedes-Benz C 200: 53.750 euros
  • Mercedes-Benz C 300: 58.100 euros
  • Mercedes-AMG C 43 4Matic: 83.850 euros
  • Mercedes-Benz C 220d: 55.000 euros
Los gastos asociados a esta toma de contacto han sido asumidos por la marca. Para más información, consulta nuestra guía de relaciones con empresas.
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