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20060316_gases_contaminantes

Reducir las emisiones a base de mezclar con el combustible una solución de urea parece ser la medida ideal para acogerse a las normas Euro4 de reducción de emisiones de la Comunidad Europea. La idea del tema es que la urea reacciona con el óxido de nitrógeno, gas altamente tóxico, y tras la reacción se obtiene nitrógeno en estado puro, que es inocuo. Los sistemas que se han probado ofrecen perspectivas de hasta el 80% en la emisiones de óxido de nitrógeno y hasta el 40% de la carbonilla.

Esto se implantaría en principio masivamente en camiones y grandes vehículos, como está ya, y se empezará también a introducir en coches “de calle”. Eso si, el problema es que como la urea es cara (si, ya se que se encuentra en la orina, pero esa no vale, además, a ver quien es el valiente que llena un depósito de un camión), la posibilidad de trampa ha motivado el desarrollo de sensores que controlen el suministro de ese compuesto químico para mezclar con la gasolina o el diesel, asi que el tema se encarece. Los sensores, de Siemens, por ejemplo. Para saber más acerca de la reacción involucrada, podéis leerlo en Genciencia.

Vía | El Mundo Motor

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