
Ford continúa su proceso de incorporación de las nuevas tecnologías de comunicación a sus modelos. Lo que voy a comentaros es un proyecto que supone una vuelta de tuerca en la aplicación del concepto de red inalámbrica.
Actualmente los coches pueden acceder a redes inalámbricas, obteniendo información sobre navegación, conexión con determinados servicios (como los de emergencia) e incluso descargar contenidos destinados al ocio. En este sentido no se alejan mucho del comportamiento de un teléfono inteligente o un ordenador portátil.
La idea es traspasar ese ámbito incorporando tecnología WiFi avanzada en todos los coches para convertirlos en nodos de una red gigantesca de colaboración, con la finalidad de compartir información sobre el tráfico, prevenir atascos, evitar accidentes e incluso convertirse en punto de acceso a Internet.


Como todos recordaréis, una de las novedades que veremos en el Salón de Fráncfort por parte de Peugeot será el monovolumen de siete plazas 



