
Decía Eduard Punset en una charla mantenida en TV3 con Andreu Buenafuente allá por noviembre, y que la cadena reemitió el otro día (sí, sí, no estás en ¡Vaya Tele!, enseguida voy a lo que vamos), que no existe una crisis planetaria porque para que eso sucediera la Tierra entera tendría que estar en deuda con otro planeta. Como mucho, la crisis es de algunos países, y otros la ven pasar.
Cierto. Hay lugares donde eso de la crisis lo ven de lejos. Mira, hoy nos vamos tú y yo hasta Brasil. ¿Qué imágenes te evoca la sola mención del país cuyo lema es “orden y progreso”? Creo que los dos tenemos lo mismo en la cabeza. Ah, qué bello es el paisaje que contempla el Cristo Redentor desde lo alto del Cerro de Corcovado, ¿verdad que sí? En eso estaba pensando yo también.
Brasil atraviesa ahora mismo una época de bonanza económica que ha permitido un récord de ventas de automóviles durante el finiquitado año 2011. Dicen que se vendieron 3,6 millones de coches, así que en los concesionarios están que bailan la samba. Aunque ese éxito también tiene una consecuencia, y creo que no nos va a hacer felices ni a ti ni a mí.


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